Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El ascenso del Real Mallorca pasa por Son Moix

Si el conjunto bermellón vence en los tres partidos que le quedan por jugar en casa, se aseguraría la segunda plaza si el Almería o Leganés pierden alguno de los partidos que le quedan

Salva Sevilla conduce el balón en el encuentro ante el Sabadell.

Salva Sevilla conduce el balón en el encuentro ante el Sabadell. LOF

A pesar de los dolorosos tropiezos consecutivos ante Castellón y Sabadell, el Mallorca se agarra a la renta de puntos que maneja en la tabla que le deja a seis del tercer clasificado y siete del tercero (más golaverage) para ser optimista de cara al ascenso directo. Calculadora en mano, los bermellones saben que si logran vencer en los tres duelos que le restan en Son Moix, obligarían al Almería y Leganés a no poder perder ningún partido de los seis que quedan para concluir la Liga para poder arrebatarles la segunda posición.

Matemáticamente, lo único que garantiza el ascenso directo del Mallorca es sumar doce puntos de los dieciocho que restan por disputarse. Pero viendo que el equipo va a la deriva, especialmente a domicilio con solo un punto de los últimos quince, hay que mirar de reojo a los rivales y buscar combinaciones que se ajusten más a la realidad del equipo y todas ellas pasan por Son Moix. Si los bermellones vencen tan solo los tres partidos en casa se irían a los 77 puntos. El Almería, que tiene el golaverage perdido, puede lograr como máximo 80, y eso ganando todo lo que queda. Si el Mallorca además suma algún empate, entonces si que obligaría al conjunto indálico a tener que ganarlo todo.

Visto que ahora el Mallorca, que era el mejor equipo fuera de casa, se tambalea lejos de Son Moix, debe fiarlo prácticamente todo a cuando juegue como local, que es donde se ha sacado sus mejores resultados venciendo a Leganés y a Lugo en los dos últimos choques y donde muestra una imagen mucho más sólida tanto en ataque como en defensa.

Los de Luis García Plaza tienen que recibir en casa al Mirandés, al Alcorcón y al Zaragoza. El conjunto burgalés será el primero este sábado a partir de las 18:15 horas. No es precisamente el rival más amable a estas alturas de campeonato, aunque es cierto que ofrece una cara distinta al jugar como local que al hacerlo como visitante. Pero es un gran equipo y ni Espanyol ni Almería han sido capaces de vencer en esta segunda vuelta. Ante los de Moreno empató a dos goles, mientras que este domingo acabó 1-1 ante los de José Gomes, que esta mañana ha sido destituido por la directiva que preside Turki Al-Sheikh. Además, pueden certificar la permanencia si se llevan los tres puntos y apurar sus escasas opciones de colarse en el playoff de ascenso.

El Alcorcón estará inmerso de lleno en la lucha por evitar el descenso, misma tesitura vivida en Castalia y la Nova Creu Alta, mientras que el Zaragoza, en línea ascendente los dos últimos meses, es probable que llegue con los deberes hechos y sin objetivos por conseguir. Entre medias, una visita a La Rosaleda contra un Málaga que podría tener ya la permanencia asegurada y al Heliodoro López para medirse al Tenerife, irregular en cuanto a resultados.

Lo que ha provocado el Mallorca con sus últimas derrotas ha sido dar alas a sus perseguidores, que prácticamente habían abandonado la misión de luchar por la segunda posición. El Almería ha apostado por un cambio radical sustituyendo al entrenador, teniendo en cuenta la caída en barrena que había sufrido el equipo, con solo una victoria en los últimos ocho enfrentamientos, tiene por delante varios partidos contra equipos que pelean por salvarse y, como ha comprobado recientemente el Mallorca, no se van a rendir. En casa se enfrentarán al Oviedo, Albacete y Logroñés, mientras que fuera lo harán ante Tenerife, Cartagena y Sporting de Gijón. Es sin duda el partido más duro que les queda, cerrar la Liga ante un rival directo, que si bien se ha desinflado en el último mes, es un conjunto muy difícil de tumbar.

Hasta hace poco el único rival al que se le tenía echado el ojo era el Almería, pero el Leganés también puede meterse en la pomada, aunque es cierto que acumula los mismos puntos que el Mallorca en las últimas jornadas. Su calendario a corto plazo es para echarse a temblar. Recibe al Sporting en Butarque y derbi a domicilio contra el Rayo Vallecano. Tras este miniTourmalet, recibirá al Logroñés, viajará a Miranda de Ebro, recibirá al Málaga y cerrará la Liga en casa.

El que ya no entra en las quinielas es el Espanyol. Los de Vicente Moreno han puesto el modo automático y goleada tras goleada tienen preparado todo listo para celebrar el ascenso y cantar el alirón. Además, como curiosidad, los rivales que le quedan son prácticamente los mismos que al Mallorca. Málaga (C), Zaragoza (F), Cartagena (C), Ponferradina (F), Tenerife (C) y Alcorcón (F).

Dentro de lo todo lo malo que le está sucediendo al Mallorca, su puesto y ventaja sigue siendo privilegiada. Eso sí, el cambio de dinámica no debe esperar y debe refrendarse con un triunfo ante el Mirandés. En caso contrario habrá que sujetarse fuerte porque vendrán curvas.  

Compartir el artículo

stats