01 de noviembre de 2019
01.11.2019
Primera División

Dieciocho últimos minutos de terror

El Mallorca, descontrolado y blando, cuajó un nefasto final tras encajar el tanto del empate a dos - Cardona perdonó en una ocasión muy clara

01.11.2019 | 02:48
Budimir y Aridane pelean por el balón durante el partido de ayer en Son Moix.

"Esto no puede pasar". El Mallorca se descompuso en el tramo final del encuentro de una forma exagerada, tal y como reconocieron después el técnico Vicente Moreno y el centrocampista Salva Sevilla, autor del segundo tanto. De hecho, los navarros dispusieron de algunas ocasiones que podrían haberle dado el triunfo en Son Moix

"Lo de los últimos veinte minutos no puede pasar, ha sido un descontrol total", se quejaba amargamente Salva Sevilla tras el partido. No fue tanto tiempo, pero lo pareció. Precisamente el almeriense había anotado el 2-1 en el marcador y el mallorquinismo se las prometía muy felices. Todo apuntaba a que los bermellones podrían atar una victoria que se antojaba muy importante ante un rival directo. Pero nada más lejos de la realidad.

El cabezazo impecable de Rubén García, sin oposición, que dejó helado Son Moix y que puso el 2-2 en el electrónico, dio el inicio a catorce minutos, más los cuatro de descuento, para el terror. Y nunca mejor dicho en una noche como la de ayer. Porque el equipo de Vicente Moreno desapareció por completo. Después de haber cuajado una muy buena actuación hasta ese momento, el equipo se esfumó.

En lugar de intentar volver a marcar, para instalar el 3-2, lo cierto es que estuvo mucho más cerca el 2-3. Primero Darko, con un remate, y después Estupiñán, con un peligroso centro que no encontró rematador, asustaron a un estadio que empezaba a ver fantasmas en cualquier rincón. Pero nada comparable con lo que sucedió en el minuto ochenta y seis. Marc Cardona, que ya había firmado un golazo en el primer tanto de los visitantes, se plantó solo ante Reina, pero su disparo repelió en el meta, para desesperación de Chimy Ávila, que estaba a su lado dispuesto a rematar.

El Mallorca estaba noqueado antes de que el árbitro pitara el final, que era lo grave. No había forma de revertirlo, por muchos gritos de los Raíllo, Sevilla y compañía. Incluso Estupiñán, ya en el descuento, lo intentó con un tiro de falta que se fue alto. De los baleares no había ni rastro. Solo una acción en la que Budimir no pudo rematar y nada más, un bagaje tan pobre como sorprendente para un equipo que poco antes había estado tan bien.

Moreno no disimuló cuando fue preguntado al respecto. "Hemos estado muy a merced de ellos a partir del 2-2 y podrían haber marcado el tercero. El partido se ha roto, tácticamente hemos empeorado y nos hemos descolocado. Y esto es lo que les ha hecho tener más ocasiones a Osasuna. No hemos hecho las cosas bien en la parte final, esto no puede pasar", subrayó. No hace falta añadir más.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Buscador de deportes

¡Síguenos en las redes!