Lletra menuda: La normalidad como excepción

Llorenç Riera

Llorenç Riera

Que la celebración de una sesión plenaria municipal sea noticia destacable por sí sola, al margen del contenido del orden del día, reafirma el estado de excepción, de anormalidad política y administrativa, en que ha estado inmerso el consistorio de Binissalem en su desgobierno durante la legislatura que concluye.

Suena a liquidación de un periodo para olvidar. Diez meses han sido necesarios para convocar un pleno que podía haberse celebrado antes porque en lo más destacable es mera gestión pendiente, nada del otro mundo, pero si necesario para servicios públicos tan esenciales como las instalaciones docentes.

El nivel de incomprensión y de irresponsabilidad por parte de los ediles se eleva cuando han demostrado una capacidad de consenso que tenían aparcada y debía haberse puesto en práctica mucho antes.

Existen fórmulas perfectamente regladas para suplir la carencia de secretario titular, por tanto, esta circunstancia adquiere la condición de pretexto débil para justificar la ausencia de entendimiento político cuando es esgrimida por el alcalde Víctor Martí para amparar la ausencia de plenos. Gobierno en minoría y oposición polarizada no se han entendido lo más mínimo y a partir de ahí se ha paralizado la actividad municipal. Esto es todo, la causa por la cual la normalidad de un día se convierte en excepción.

La oposición acusa de oscurantismo o falta de transparencia, según el caso, pero que en definitiva viene a ser lo mismo, al alcalde Martí y éste reprocha a sus adversarios que no hayan aportado antes las iniciativas que ahora permitirán afrontar los problemas de climatización en el centro Pedra Viva o las carencias del pabellón del Robines levantado en sitio inadecuado y sin futuro posible. El grado de responsabilidad de cada uno es relativo y en todo caso secundario, porque todos están inmersos en la misma barca del fracaso como corporación municipal.

La verdad es que, así las cosas, los partidos afectados lo tienen francamente complicado para hacer creíbles sus propuestas para los comicios del día 28.