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Diario de Mallorca

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Relevo generacional en el horno Can Moranta de Consell

Laura y Maria Planells reabren el local que cerró sus puertas en julio tras la jubilación de su tío Joan Torrens

Maria, Laura, Catalina, Mariano y Joan, ayer en Consell. Miquel Bosch

Hay relevo. Si a finales de julio los vecinos tanto de Consell como de muchos pueblos de Mallorca, incluso de Palma, se acercaron al popular Forn de Can Moranta para adquirir y degustar las últimas coques tan populares de albaricoques o melocotón, este sábado tendrán una gran alegría porque este centenario horno datado de 1919 reabre sus puertas. Las hermanas Laura y Maria Planells Torrens toman las riendas del horno. Es la cuarta generación que regenta este popular establecimiento, cuya apertura será este dos de abril a las cinco de la tarde. Las puertas permanecerán abiertas hasta las ocho de la tarde, los clientes podrán brindar con una copa de cava para celebrar su regreso.

La hermana de Joan Torrrens, último propietario y regente del horno, Catalina, ha sido la heredera de este popular establecimiento y lo ha cedido para su explotación a sus dos hijas, Laura y Maria, y así continuar con la tradición familiar. No les faltará ayuda. Y es que su padre Mariano Planells Pujol trabajó en esta institución histórica de Consell durante treinta años, hasta el cierre del horno.

Las hermanas Planells Torrrens han confesado que conservan la receta de las coques que llevaron al horno de Consell a ser tan popular en toda Mallorca, igualmente continuarán con el trato que hasta hora el establecimiento había tenido con los clientes, continuando con la política de sus antecesores, es decir, relación calidad-precio y un horario flexible como hacía su tío para atender mejor a los clientes que por un motivo u otro no podían recoger sus pedidos en el horario habitual.

Catalina Torrens es la madre de las dos hermanas que cogen el timón de Can Moranta. Es la propietaria del establecimiento y ha mostrado su satisfacción y orgullo al ver que sus dos hijas se han decidido a emprender esta aventura. Asimismo ha confesado que es una grata alegría que su marido Mariano sea una «pieza importante» que ayudará a sus hijas en esta nueva etapa del Forn de Can Moranta de Consell.

Por su parte, el alcalde de la localidad Andreu Isern se ha mostrado muy satisfecho con que una entidad centenaria, que había cerrado sus puertas en julio del pasado año, ahora se vuelva a abrir. «La satisfacción más grande es que sean descendientes de las personas que lo abrieron en el año 1919, convirtiéndose en la cuarta generación al frente de este emblemático establecimiento que se ha labrado una fama a lo largo de nuestra isla e incluso fuera de la misma».

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