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Cierra el horno Can Moranta de Consell

El alcalde lamenta la pérdida de «uno de los tesoros» de esta localidad del Raiguer

El matrimonio que ha regentado el negocio hasta hoy.

El matrimonio que ha regentado el negocio hasta hoy. Miquel Bosch

Adiós al horno más emblemático de Consell y de buena parte del Raiguer. Hoy es el último día en el que los vecinos de Consell y otros pueblos colindantes pueden degustar las delicias de Can Moranta, que cierra definitivamente sus puertas después de más de cien años de historia y tres generaciones de servicio al pueblo.

En estos días, muchos congeladores de los vecinos de Consell se han quedado pequeños para conservar el acopio de productos del forn con los que hacer más llevadero el cierre. Ayer, desde primera hora de la mañana, ya había colas para adquirir los últimos panes o coques de melocotón o albaricoque que han hecho célebre al forn de Consell.

Su fama, de hecho, ha trascendido fronteras y ha llegado a algunos lugares de la península, tal y como comentó una vecina residente y que se había acercado a adquirir por última vez una de las populares coques, acompañada de una amistad de la península.

Joan Torrens y su esposa, Amme Cohem, han sido los últimos en regentar este emblemático horno. En declaraciones a este diario, quisieron destacar el cariño que han recibido por parte de los clientes durante todos estos años al frente del negocio, que llega a su punto y final con la tercera generación. A la hora de dar detalles sobre la receta de su éxito, Joan Torrens manifestó que no existe ningún secreto especial. Contó que, de la misma forma que hicieron sus antepasados, solamente han tenido una política centrada en buenos precios y calidad elevada.

El ‘forn’ ofrece sus últimas delicias. | MIQUEL BOSCH

También, en todos estos años, han tenido una flexibilidad de horarios para contentar a todos los clientes. De esta forma, relató, si un cliente de Palma u otra localidad le comunicaba que debido al horario no podía recoger su pedido, no ha tenido durante toda su vida profesional inconveniente alguno en tener abierto por la tarde o al mediodía para atender a sus clientes. Joan Torrens quiso dar su agradecimiento de una manera sencilla, con este pequeño mensaje: «Han sido más de cien años queriendo aportar todo lo mejor de nuestros productos hacia vuestros hogares. Os agradecemos de todo corazón vuestra confianza aportada a nuestro pequeño horno».

A las felicitaciones se sumó el Consistorio. El alcalde Andreu Isern recalcó que Consell pierde «uno de sus tesoros», al tiempo que les dio las gracias por su trabajo y dedicación.

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