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Lletra menuda | El subsuelo se salva de la ceguera humana

El espacio subterráneo, celoso de su contenido, demuestra mayor capacidad de protección que el suelo abierto a la intemperie de los abusos humanos.

El ayuntamiento de Felanitx respira aliviado porque el gran vertedero de Son Puig no ha filtrado contaminación al subsuelo. Son nueve toneladas y media de residuos, siete de ellas vidrio, de las que nadie había visto ni sabía hasta que Greenpeace lo denunció en octubre del año pasado. A falta de catas más precisas, se confía en que todo quede sellado con el vertido de arena en el lugar y los 23.000 euros que se han invertido en la operación de limpieza.

Es un decir, porque en Son Puig ha quedado demostrado que la contaminación más preocupante y nociva es la del pasotismo y ceguera de las administraciones. Esas mismas que solo se ponen manos a la obra cuando alguien les saca los colores en público.

Es la tarea necesaria que cumplen las entidades cívicas y ecologistas.

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