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Tercer aniversario de la ‘torrentada’ que sacudió el Llevant de Mallorca

Los vecinos de Sant Llorenç: «Necesitamos pasar página. Piensas en la ‘torrentada’ y sientes escalofríos»

La escultura de las dos manos de Amparo Sard se instalará en la calle Lepant en febrero

El antes y el después en la calle Brodadores.

Llega el 9 de octubre. Hoy se cumplen tres años de aquella fatídica tarde en el Llevant, una de las más tristes de su historia. La devastadora torrentada se llevó la vida de trece personas. Son muchas las sensaciones que vuelven a aflorar. En Sant Llorenç, la zona cero de la catástrofe, no olvidan pero sí quieren pasar página. «Son días muy malos. Necesitamos pasar página. Piensas en ello y sientes escalofríos». Son palabras de Lourdes Caldentey, que regenta la administración de lotería que sufrió los azotes de la riada. «Aún hay vecinos que ves caminar por la calle y percibes que la torrentada les ha pasado factura», sentencia. Tiene claro que es inútil enfrentarse al agua. «Si el agua quiere entrar, entra. El agua sigue su curso», determina consciente que con el cambio climático los episodios de lluvias intensas irán a más. «Habrá más desastres y eso te hace estar asustada», reconoce. Eso y que siguen preocupados porque ven que las administraciones no han hecho los deberes para que no vuelva a pasar en clara referencia a la ampliación de los puentes sobre el torrente y a la carretera de la variante. En la misma línea se pronuncia Ignasi García, que regenta una joyería y tienda de fotografía a pocos metros de la administración de lotería en la calle Major. «Fue tan inesperado que quiero pasar página. La vida te lleva a pasar página. La naturaleza tiene un poder muy grande y nos debe quedar claro que a la hora de construir lo que debe primar es tener en cuenta la naturaleza, que es sabia y nos da lecciones continuamente», reconoce. «La covid nos ha ayudado a centrarnos en lo esencial», añade García que es perfectamente consciente que los medios recuerdan la efeméride pero «si no se le diera importancia, la gente pasaría página». Aunque reconoce que tres años después hay vecinos que psicológicamente están afectados. Se explica. «Perdieron todos sus recuerdos y hay gente que le da mucho valor a este tema sentimental».

Lourdes Caldentey, en la administración de lotería. | DM

«No se habla de sa torrentada», deja claro Mari Riera, que confiesa que, tres años después de la catástrofe, la gente sigue sintiendo miedo cada vez que llueve. «Vimos muchas cosas que nunca habíamos visto. Nos acordaremos durante mucho tiempo porque el pueblo lo pasó francamente mal», confiesa Maria Mesquida.

Ignasi García, en la tienda de fotografía. | BIEL CAPÓ

Ignasi García, en la tienda de fotografía. | BIEL CAPÓ

Las ‘manos’ de Amparo Sard

La artista Amparo Sard también ha vivido la torrentada de cerca como vecina de la zona. En febrero, sus dos ‘manos’ de aluminio coronarán la calle Lepant, un recuerdo a las víctimas pero también a la oleada de solidaridad que surgió tras la catástrofe de aquel 9 de octubre. «La escultura pretende recordar a las víctimas pero las dos manos también simbolizan las ganas de estar juntos y la solidaridad», explica. La escultura de aluminio forma parte de la serie Help y ahora se exhibe en el museo DA2. Llegará a Sant Llorenç con dos meses de retraso ya que su exhibición en la sala de Salamanca se alargará hasta principios de año. De hecho, la artista recuerda que tiene su estudio en «la zona cero de la torrentada». «Antes era un garaje, cuando entré aún había restos de barro. Lo he vivido muy de cerca a la hora de acondicionar el estudio. Estoy muy orgullosa de la escultura».

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