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Serra de Tramuntana, diez años de patrimonio mundial

La Serra de Tramuntana abarca un territorio de casi 53.000 hectáreas u Durante siglos ha sido moldeado por la mano del hombre con plena harmonía u Las estructuras en piedra, como los ‘marges’, son un valor extra para la Serra

Vista aérea de la Serra de Tramuntana.

Vista aérea de la Serra de Tramuntana. MANU MIELNIEZUK

La Serra de Tramuntana cumple un aniversario muy especial. Hoy el Consell conmemora con un acto central en Valldemossa el décimo aniversario de la declaración como Patrimonio de la Humanidad en la categoría de paisaje cultural, un reconocimiento otorgado por la Unesco que puso el colofón a años de trabajo y preparativos para conseguir un reconocimiento al valor paisajístico indiscutible y a la transformación humana que ha modelado la Serra a lo largo de los siglos en plena armonía con el entorno. Con sus luces y sombras, la Serra se ha convertido en esta década en el monumento más preciado que atesora la isla el cual ostenta de un reconocimiento de ámbito mundial, algo de lo que no todos los territorios pueden presumir.

El reconocimiento fue el colofón a todo el trabajo promovido por el Consell de Mallorca, que focalizó todas sus energías a poner en valor un territorio cuyo valor excepcional en elementos naturales materiales, históricos, etnológicos y patrimoniales son indiscutibles. El núcleo de la Serra de Tramuntana se extiende a lo largo de 30.745 hectáreas y abarca localidades tan emblemáticas como Banyalbufar, Sóller, Fornalutx o Lluc, un lugar que además es el santuario de la isla y de peregrinaje obligado. El territorio protegido abarca un total de 52.760 hectáreas terrestres y otras 25.857 marítimas.

La Serra de Tramuntana es una alineación montañosa de unos 90 kilómetros de longitud que se extiende al norte de Mallorca. De su relieve hay que destacar más de una docena de cumbres de alturas superiores a mil metros y constituye uno de los espacios más emblemáticos de la isla. Los materiales predominantes son los calcáreos, que por interacción con el agua han dado lugar a un paisaje singular e infinidad de formaciones kársticas.

Este vasto territorio acoge además el Monumento natural del Torrent de Pareis, del Gorg Blau y de Lluc y el Monumento natural de las Fonts Ufanes. Gran parte de su territorio incluye total o parcialmente varios espacios de la Red Natura 2000, zonas de encinar protegido y figuras de protección urbanística como la ANEI Serra de Tramuntana, entre otros.

En la Serra hay 20.000 kilómetros de ‘marges’. JOAN MORA

La ‘pedra en sec’

La Unesco reconoció también el paisaje singular de Tramuntana, que se ha formado durante siglos. Una transformación en equilibrio con el medio natural mediante la mano del hombre que ha supuesto la presencia de construcciones como los bancales para el cultivo del olivo y viñas; la canalización del agua con sistemas hidráulicos para conseguir zonas de huerta, así como las construcciones de pedra en sec. Y no es para menos si se tiene en cuenta que en la Serra de Tramuntana se calcula que hay unos 20.000 kilómetros de marges que moldean su paisaje, lo que pone de manifiesto hasta qué punto tiene su importancia la pedra en sec, una técnica de construcción que en 2018 fue reconocida también por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Complementan estas construcciones los porches de olivar, los caminos empedrados, las estructuras hidráulicas para la extracción y canalización del agua, escalinatas como la del Barranc de Biniaraix y un sinfín de estructuras construidas en piedra que transformaron el paisaje hasta nuestros días. Estos elementos, junto con los valores etnológicos, patrimoniales que constituyen la Serra hacen que este territorio forme todo un patrimonio de principio a fin. Y para toda la humanidad.

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