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La Semana Santa, de los ‘confits’ a ser confinada

Municipios como Felanitx, Inca o Manacor apuestan por celebraciones diferentes para dinamizar esta tradicional festividad

Un código QR en Inca para seguir las procesiones.

Por segundo año consecutivo, la festividad religiosa de Semana Santa queda prácticamente confinada. «Después de dos años sin salir en la procesión, si en 2022 se vuelven a hacer será más difícil volver a arrancar, que la gente se reenganche», lamenta Paco Sánchez, presidente de la Confraria dels Penitents de Sant Miquel de Felanitx, y uno de los coordinadores de la Semana Santa del municipio. «Bajará el número de cofrades, y aunque la gente mayor aguante y vuelva, hay otras franjas de edad con las que será más difícil», añade Maria Sansó, presidenta de la Associació de Confraries de Manacor.

Ante la imposibilidad de celebrarlo como en años anteriores, Inca ha apostado por una solución virtual. El Martes Santo se lleva a cabo la tradición del Via Crucis, que pasa por las ocho iglesias del pueblo, empezando y terminando en la de Santa Maria la Major. «Este año hemos puesto códigos QR en cada estación, que enlazan con un vídeo de los catequistas encargados de predicar el Via Crucis», expresa Pep Noguera, presidente de la Associació de Confraries del municipio. «Es una manera de que la gente haga la procesión individualmente, a cualquier hora y respetando las medidas, aunque también se puede hacer desde casa», añade. A nivel balear es una iniciativa totalmente novedosa, y «ha tenido una respuesta muy buena por ahora». Además, en sustitución del concierto que iniciaba la festividad en Inca se han decantado por hacer entrevistas televisadas que este año han contado con el obispo de Mallorca, Sebastià Taltavull.

Un código QR en Inca para seguir las procesiones. | MIQUEL CRESPÍ

Un código QR en Inca para seguir las procesiones. | MIQUEL CRESPÍ

En Felanitx no se han realizado actividades para sustituir a las procesiones, aunque también han utilizado vías virtuales para dinamizar la Semana Santa.

En su caso, se han publicado diez vídeos donde un representante de cada cofradía explica la propia historia, el significado de su vestimenta o curiosidades y anécdotas que hayan tenido a lo largo del tiempo, entre otros aspectos. Además, está prevista otra grabación con la banda de música municipal en la escalinata de la Iglesia de Sant Miquel, donde se hace el Davallament’ junto a los estandartes de cada cofradía, y como clausura de esta «semana virtual» se ha preparado un último vídeo para el Viernes Santo con imágenes del Davallament desde el 1975 al 2019.

Otros municipios como Manacor o Sencelles, por su parte, se han decidido por sustituir las celebraciones exteriores como las procesiones por misas. «Intentamos que se pueda vivir la Semana Santa de la mejor manera», afirma Maria Sansó.

Bodas de plata de una cofradía ‘poblera’

La cofradía de Semana Santa que honra a la patrona de sa Pobla, Santa Margalida, celebra el 25 aniversario de su fundación. Serán unas bodas de plata marcadas por las restricciones de la pandemia. La cofradía de Santa Margalida fue fundada el año 1996, bajo la presidencia de Bartomeu Caldés Mir y el mismo año participó en las procesiones del Jueves y Viernes Santo.

La indumentaria consta de túnica color granate abrochada con botones blancos. La capa es de color verde, al igual que la capucha, y luce, bordada sobre tela blanca, la imagen de Santa Margalida con una cruz sostenida con su mano derecha.

La cofradía, durante una procesión pasada. | J.P.

La cofradía, durante una procesión pasada. | J.P.

La cofradía cuenta con dos estandartes o banderas. El más antiguo, bordado a máquina por Catalina Femenías, luce la imagen de la santa, y unas pequeñas flores de la variedad margarita decoran sus márgenes. El otro estandarte, bordado a mano de punto mallorquín con colores verdes, lleva inscrito el nombre de la cofradía, y en la parte central, y más visible, la imagen de Santa Margalida, portando una palma y una cruz, que simbolizan su martirio. La bordadora fue Francisca Serra Rián.

El paso de la cofradía de Santa Margalida fue incorporado en 1997 y representa el Crist Perfumat ante el sepulcro. Se aprecian las imágenes de Jesús fallecido y tumbado sobre los brazos de su madre.

Actualmente, la cofradía está presidida por Magdalena Caldés Cantallops y cuenta con 87 cofrades.

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