Las autoridades autonómicas han colocado este jueves la primera piedra de las obras de ampliación que se ejecutarán durante los próximos 25 meses en el hospital de Inca con el objetivo de ampliar la capacidad asistencial para adaptar la oferta sanitaria a la población de 132.000 personas que el complejo atiende en la actualidad. El proyecto, que cuenta con un presupuesto de ocho millones de euros, contempla la ampliación de la UCI y del área de Urgencias, además de la construcción de un nuevo edificio de rehabilitación.

Tras las obras, la nueva UCI hospitalaria tendrá una capacidad de siete camas, más una de flotante. Antes de la pandemia de la covid-19, el hospital disponía de cuatro camas de Cuidados Intensivos, aunque en la actualidad dispone de seis más dos de flotantes. El objetivo del proyecto es el de ampliar el espacio y garantizar más seguridad para los pacientes y los profesionales.

Por otra parte, el nuevo servicio de Urgencias dispondrá de 39 plazas, siete butacas y seis plazas de Unidad de Estancia Corta (UEC). En la actualidad, este servicio ofrece 32 plazas sin circuitos diferenciados entre las urgencias pediátricas y las de adultos. La ampliación contempla la división del área de Urgencias, de manera que la zona actual será únicamente para adultos, mientras que las urgencias pediátricas se atenderán en el actual módulo de rehabilitación

Por último, el proyecto incluye la construcción de un nuevo edificio para el servicio de Rehabilitación de 590 metros cuadrados útiles frente a los 300 metros actuales. «La funcionalidad se actualizará y se adaptarán los espacios a las nuevas necesidades», subraya la conselleria de Salud.

Durante el acto de presentación, la gerente del hospital, Soledad Gallardo, ha destacado que el proyecto de ampliación nació en 2016 como una demanda de los profesionales, ya que el complejo inaugurado en 2007 se diseñó en principio para atender a una población de 84.000 personas, aunque actualmente presta servicio a casi 132.000 personas. Gallardo ha señalado que la ampliación mejorará la capacidad asistencial tanto a nivel cuantitativo, ya que permitirá «dar respuesta a la población creciente», como cualitativo, con una diferenciación de circuitos «muy importante».

La gerente se ha mostrado «rotundamente» a favor de iniciar las obras en plena lucha contra la covid-19. «El proyecto tenía que iniciarse en 2020 pero la crisis sanitaria nos pasó por encima y nos obligó a rediseñar el hospital; la crisis nos ha mostrado que los espacios eran insuficientes», ha apuntado.

Por su parte, la presidenta del Govern, Francina Armengol, ha señalado que la ampliación «garantizará más espacio para dar seguridad a los pacientes y que los profesionales puedan hacer mejor su trabajo». También ha indicado que las obras serán «complicadas» porque deberán convivir durante más de dos años con un hospital a pleno rendimiento, si bien se ha mostrado «convencida» de que el personal «será capaz de seguir adelante». 

La consellera de Salud, Patricia Gómez, también ha destacado que el complejo hospitalario de Inca «ganará en seguridad y comodidad tanto para usuarios como para trabajadores». Por su parte, el alcalde de Inca, Virgilio Moreno, ha agradecido la coordinación entre los diferentes servicios para iniciar esta reforma «tan deseada y necesaria» en la comarca.