Opinión

Necrológica para un Nobel de la Paz

Tras haber pactado una duradera distensión con China (1972) y empezado a poner fin a la Guerra de Vietnam (1973), Henry Kissinger se especializó en el fomento de la cirugía preventiva para evitar la expansión del comunismo. Eso sería –bajo su perspectiva– el derrocamiento de Salvador Allende (1973) y también la llamada «operación Cóndor» (1975), cernida sobre Sudamérica y con epicentro en Argentina; pero también una operación para apuntalar el flanco Sur de la OTAN que, de una tacada, consolidaba la monarquía alauita en Marruecos, alineándola totalmente, y desmontaba la base territorial del inquietante Polisario en el Sáhara. Esa operación fue la Marcha Verde (1975), lanzada con Franco moribundo y rematada por un nuevo Rey tan proamericano como Juan Carlos. Dos años antes, por cierto, había salido lanzado por los aires el Almirante Carrero, tras pulsar el detonador un comando de ETA.