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Carmen Ferreras

La mochila austriaca

Con esto, a los trabajadores se les pone por delante una propuesta sin que nadie les haya preguntado

Desde Rodríguez Zapatero para acá, nada habíamos vuelto a saber de la mochila austriaca. ZP sentía especial predilección por la susodicha que el Banco de España ha devuelto a la actualidad. En su informe anual del año 2020 la entidad propone mitigar la elevada desigualdad que existe en las indemnizaciones por despido de los contratos temporales y los indefinidos implantando la mochila austriaca que propone financiar con parte de los fondos europeos que recibirá España. Cuando los reciba.

Por viejo que sea el invento este de la mochila austriaca, las novedades suelen tener sus pros y sus contras. Los sindicatos y la patronal parecen no estar muy de acuerdo con su implantación. A quienes nunca preguntan es a los destinatarios, es decir, a los trabajadores. Lo suyo es ponerles delante un plato de lentejas con el consabido: si quieres las comes y si no las dejas. Y uno no sabe a qué atenerse. ¡Si los sindicatos defendieran de verdad y en profundidad los intereses de los trabajadores! Lamentablemente el mundo de los liberados sindicales no lo entiendo. Mientras los demás sucumben, ellos se salvan siempre.

El tema este debe tener su trampa y su cartón. Por más que leo a los economistas, no acabo de aclararme. El empresario abonará al trabajador, con su salario, una cantidad complementaria en un fondo ajeno especialmente constituido al efecto. Importe que crece con las sucesivas aportaciones y la rentabilidad de los fondos depositados que pueda rendir la gestión financiera. Pero, hete aquí, que al igual que el empresario puede dejar de pagar la nómina, puede, de la misma manera, dejar de pagar las aportaciones al fondo del trabajador e incluso llegar a declararse insolvente. ¡Menudo marrón!

La cosa parece sencilla pero tiene su punto de perversión. Y un montón de diferencias con el sistema Público de Seguridad Social ya que, a diferencia de esta, la mochila en cuestión no se rige por el principio de solidaridad. ¿Por qué el Banco de España nos quiere complicar la vida, la jubilación y todo lo demás? Este modelo se implantó en Austria en 2003 como un instrumento regulador del mercado laboral. Pero, a ver, quién nos dice a usted y a mí que lo que funciona bien en Austria por cachabas ha de funcionar bien en España. La España different no está para experimentos ni inventos.

No sé en qué acabará todo esto a sabiendas de que esta medida para abaratar el despido fue planteada en la reforma laboral socialista de 2010 y por el propio ejecutivo de Sánchez en su ‘Agenda del Cambio’ de 2019. ¡Virgencita que nos quedemos como estamos!

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