Armengol aspira al club de los tres mandatos

Esperanza Aguirre es la única mujer ganadora por triplicado de unas autonómicas, en la lista figuran clásicos como Bono, Pujol o Fraga

Armengol aspira al club  de los tres mandatos

Armengol aspira al club de los tres mandatos / Matías Vallés

Matías Vallés

Matías Vallés

La primera singularidad de las autonómicas del 28M es que la próxima presidenta de Baleares será con toda seguridad una mujer, Francina Armengolo Marga Prohens. La actual titular del Govern se enfrenta al desafío adicional de ingresar en el selecto club de los tres mandatos, integrado por una treintena de líderes autonómicos que han llegado a simbolizar a su comunidad tras encadenar como mínimo una docena de años en el cargo.

La única mujer que ha conseguido hasta la fecha acceder al club de los tres mandatos es Esperanza Aguirre en Madrid, antes de la abrupta salida del puesto característica de dicha comunidad, donde comparte el triplete con Joaquín Leguina y con Alberto Ruiz Gallardón. Por tanto, Armengol aspira a ser la segunda en conseguirlo a escala estatal.

El récord absoluto de presidencias autonómicas corresponde a Juan Carlos Rodríguez Ibarra, correligionario socialista de Armengol que enfiló seis cuatrienios consecutivos hasta permanecer casi un cuarto de siglo al frente de la Junta de Extremadura. Su sucesor Guillermo Fernández Vara también ha ganado por triplicado en la región más estable de España, pero es uno de los dos integrantes del exclusivo club que pasó cuatro años en barbecho tras su triunfo inicial. Miguel Ángel Revilla sufrió asimismo un paréntesis en el ecuador de sus cuatro presidencias de Cantabria.

El primer mandato autonómico es siempre una sorpresa, el segundo supone la fijación de la figura presidencial, y el tercero implica una consagración con vocación monopolística. Armengol ha experimentado el proceso de asentamiento en el cargo. Frente a recién llegados como José Ramón Bauzá, ya debió ser candidata en 2007, tras enfrentarse a Jaume Matas durante la legislatura precedente. También cabe concluir que pudo ganar ocho años después al fermentar la experiencia adquirida en aquellos duelos.

Los perdurables. El reto adicional de Armengol en las autonómicas consiste en inscribirse en la relación de los presidentes regionales que han llegado a personalizar a su comunidad, al encadenar tres mandatos.

Los perdurables. El reto adicional de Armengol en las autonómicas consiste en inscribirse en la relación de los presidentes regionales que han llegado a personalizar a su comunidad, al encadenar tres mandatos. / DM

Gabriel Cañellas es el único presidente de Baleares que enlazó tres legislaturas completas. Ganó en realidad cuatro elecciones, pero la última fue truncada por su imputación en el Túnel de Sóller. Aunque Armengol odia las comparaciones con el primer president del Govern, ha reproducido su estrategia de dilución ideológica, protagonismo absoluto y gobierno desde la calle. Son tres leyes infalibles para acceder al club.

En la liga con tres mandatos o más se alinean figuras clásicas de la política estatal como Jordi Pujol (23 años en el poder tras imponerse en seis legislaturas), Manuel Fraga (cuatro legislaturas y tres elecciones) o José Bono (cinco mandatos incompletos por su incorporación al ministerio de Defensa).

La llegada de presidentes autonómicos al Gobierno es relativamente habitual, aunque Armengol parece compartir con Cañellas una vocación decididamente regional. Solo Aznar llegó a La Moncloa tras dos años al frente de Castilla y León, que interrumpió para tomar las riendas del PP nacional. Alberto Núñez Feijóo intentará este año el mismo salto a La Moncloa. El actual presidente popular también ha ingresado en el club de los tres mandatos, con cuatro legislaturas y tres elecciones en su Galicia natal, Mariano Rajoy solo llegó a vicepresidente gallego.

Los vascos Íñigo Urkullu y José Antonio Ardanza son los miembros vascos del club en el que pretende ingresar Armengol, un colectivo que no puede responsabilizarse de la triste suerte corrida por algunos de sus miembros. Manuel Chaves gobernó casi 19 años Andalucía, antes de hundirse en los EREs. El valenciano Francisco Camps se impuso en unas terceras elecciones, pero fue obligado a dimitir en el verano de su proclamación.

El reto adicional de Armengol en las autonómicas consiste en inscribirse en la relación de los presidentes regionales que han llegado a personalizar a su comunidad, al encadenar tres mandatos.