El Govern alerta de situación «crítica con el agua» si vuelven 16 millones de turistas a Baleares como en 2022

El conseller de Medio Ambiente, Miquel Mir, apunta que hay un indicador inusual, como es el que haya acuíferos que lleven dos años en prealerta por sequía y que la "capacidad de carga" está en sus límites

Las reservas hídricas de Mallorca se situaron a finales de enero un 14% más bajas que en 2022.

Las reservas hídricas de Mallorca se situaron a finales de enero un 14% más bajas que en 2022. / B.Ramon

El conseller de Medio Ambiente y Territorio del Govern, Miquel Mir, advierte que si este verano vuelven 16 millones de turistas, como ocurrió en la temporada de 2022, la situación hídrica de las islas será muy «crítica». Mir aseguró en declaraciones a este periódico que «superamos la capacidad de carga y hay unidades de demanda en Mallorca que llevan entre 24 y 19 meses consecutivos en prealerta por sequía». Un hecho del todo inusual, pero que es un «indicador clave de que durante el verano podemos tener dificultades para garantizar el suministro de agua en determinadas zonas del archipiélago». No descartó restricciones en plena temporada turística.

El conseller apuntó que «el turismo es un gran responsable del consumo de agua, es cierto que no el único, pero está claro y es de sentido común que debemos decrecer en cuanto al número de turistas para evitar situaciones delicadas en nuestros recursos naturales». Mir añadió que hay «indicadores de sostenibilidad» que están alertando que la capacidad de carga de las islas es muy elevada y por ello, «debemos cambiar el modelo y la visión del medio ambiente». En este sentido se refirió a no ver «el medio ambiente para que se convierta en un rédito económico, como ha ocurrido con las playas que siempre las hemos considerado como un solarium para el verano».

El conseller de Medio Ambiente, Miquel Mir

El conseller de Medio Ambiente, Miquel Mir / Manu Mielniezuk

Los indicadores de sostenibilidad a que se refirió el titular de Medio Ambiente del Govern son las unidades de demanda o acuíferos del Pla de Mallorca y del Llevant, que son los que llevan más tiempo en situación de prealerta de sequía, casi dos años consecutivos. Todo ello viniendo de un mes de diciembre y enero donde todos los acuíferos de Mallorca tenían la amenaza de la sequía sobre sus reservas. Un aspecto que ha encendido todas las alarmas en Medio Ambiente es el hecho de que en pleno mes de febrero tengamos acuíferos en prealerta durante tantos meses. En el conjunto del archipiélago, solo Formentera tiene una situación de normalidad en sus reservas hídricas, el resto de islas tienen casi todos sus acuíferos en peligro, pese a la época del año en que estamos.

Otro hecho inusual es que las reservas hídricas hayan bajado también este mes de febrero, estando en el 55% en enero y hace solo dos días bajaron un punto y se colocaron al 54%, un 14% menos que el año pasado por estas mismas fechas.

18 acuíferos en Mallorca

Los acuíferos, llamados técnicamente unidades de demanda, son grandes embalses subterráneos que en el caso de Mallorca se dividen por comarcas. Se nutren del agua de lluvia que se infiltra a través de la tierra y se extraen sus reservas mediante los pozos. Mallorca cuenta con 18 unidades de demanda repartidas por las diferentes comarcas de la isla. Eivissa cuenta con seis y Menorca con tres. En Formetera solo existe una unidad de demanda.

En el caso de Mallorca, los acuíferos de Almadrava (Pollença), Penya Flor (Alaro), Sa Marineta (Petra) o Sant Jordi (Palma) están por debajo del 40%, varios puntos menos que el mes de septiembre. Hay que tener en cuenta que, salvo Palma que utiliza el agua de los embalses en un porcentaje que no llega al 30% de su consumo, el resto de la isla se suministra con agua de los acuíferos o las desaladoras.

Miquel Mir, que también es profesor de Geografía en la UIB, advirtió de otros aspectos que hacen que peligre la sostenibilidad del suministro de agua potable a la población. Es el caso de las fugas por las redes municipales y los cada vez más evidentes efectos del cambio climático. Respecto a esta última causa, Mir apuntó que el cambio climático provoca lluvias torrenciales y los acuíferos se recargan en menor medida que si son lluvias moderadas.