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Diario de Mallorca

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Resumen del 2021

El Govern sella en Hamburgo la limitación de cruceros

Rosana Morillo, Negueruela, Tom Roth, del ‘Mein Schiff 2’, y Antich en el puerto.

Con la pandemia de trasfondo, tras la segunda temporada turística en la que el virus ha marcado el devenir del sector y en el año en el que a mediados de junio el conseller Iago Negueruela acudió a dar la bienvenida al Mein Schiff 2 de TUI Cruises —el primer barco que llegaba al puerto tras levantarse la prohibición a la actividad—, el Govern cierra 2021 habiendo sellado en Hamburgo un acuerdo con las navieras que por primera vez limitará la llegada de cruceros a un máximo de tres. Un hito del Ejecutivo Armengol al que se había comprometido al inicio de la legislatura.

El pacto con las multinacionales de los cruceros, el primero de esta índole en el Estado español y con efecto hasta 2026, no ha contentado a casi nadie, por insuficiente para Més y Podemos y turismofóbico para el PP, pero incluso la Plataforma contra Els Megacreuers ha reconocido «el hecho histórico» de que se le pongan límites al turismo, hasta ahora «un tabú» en el archipiélago».

Antes las vacaciones en Mallorca la pasada Semana Santa se convirtieron en cuestión de estado en Alemania. La excanciller Angela Merkel quiso remover «cielo y tierra» para evitar que los alemanes vinieran, e incluso planteó prohibirlo por ley. Imposible, los turistas germanos, hartos del largo invierno y las restricciones por la covid, no renunciaron al sol de la isla pesar de la escalada contagios entonces. A Merkel le costaba creer que no pudiera evitar los vuelos a Mallorca.

Aquella Pascua no salió mal. A la oferta alojativa del archipiélago se sumaron cuatro hoteles covid para albergar a los turistas que necesitaran aislarse durante su estancia vacacional. Sus más famosos huéspedes fueron los jóvenes que vinieron de viaje de estudios y acabaron recluidos a la fuerza en el Palma Bellver, hasta que la justicia levantó su confinamiento. A trancas y barrancas la planta fue abriendo.

El inicio de la temporada arrancó tarde, en junio, con el primer mercado emisor de Balears, el alemán, volcado con el destino y el segundo, el británico castigado en su isla por el sistema de semáforos de viajes, un calvario para Calvià.

Así las cosas, hasta octubre, el archipiélago logró recuperar la mitad de los visitantes de 2019, 8,2 millones de turistas, con un gasto que superó los 8,4 millones de euros, liderando la reactivación del sector a nivel estatal y con otro mercado emergente creciendo, el francés. El año termina con la llegada de casi 48 millones de fondos europeos que, entre otros fines, irán a revitalizar las zonas maduras de Platja de Palma y Magaluf.

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