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ANÁLISIS

Más allá del 70%: vacunar a todo el mundo

Vacunación en el polideportivo Germans Escalas de Palma.

«Me preguntan cada día cuándo alcanzaremos la inmunidad de grupo», declaró Anthony Fauci, asesor de la Casa Blanca. Y decía: «Les digo, olviden este tema de la inmunidad de grupo y vacunen a tantas personas como puedan». Y estoy totalmente de acuerdo con Fauci.

La consellera de Salud de Balears, Patricia Gómez, declara en una entrevista en el último número de Salut i Força que «no nos conformamos con vacunar al 70% por la ‘inmunidad de rebaño’, queremos llegar a toda la población de las Illes Balears». Y ese debe ser el discurso.

Y es que cuando España tenga al 70% de la población vacunada con pauta completa, seguirá sin tener la inmunidad de grupo necesaria para recuperar la normalidad. La llegada masiva de vacunas hace probable conseguir el objetivo marcado por el Gobierno (y la Unión Europea) de vacunar al 70% de la población antes de que acabe el verano. Alcanzar ese 70% no va a tener el efecto que se le atribuía al principio que era conseguir la inmunidad de grupo.

Sabemos que el concepto de inmunidad de rebaño no está basado en una cifra concreta, el 70% hace referencia a lo visto en otras infecciones, pero aquí pueden darse situaciones en las que se requiera un 80% o más. Sabemos que para este virus un 70% no equivale en absoluto a la inmunidad de grupo.

Y es que la inmunidad de grupo es un concepto teórico que indica qué porcentaje de una población debe estar inmunizada para que una epidemia se extinga sin necesidad de medidas restrictivas. Depende del número de reproducción R del patógeno.

Sabemos también que ese 70% estaba planteado solo sobre la población adulta y ahora se está viendo que es muy necesario vacunar también a los jóvenes, e incluso a los de a partir de doce años.

Sabemos también que la inmunidad de rebaño no es un número estático y su consecución depende de varios factores, como la aparición de nuevas variantes que puedan evadir parte del efecto de las vacunas o las restricciones que se lo pongan más fácil o difícil al virus.

Para calcular ese 70%, se utilizó el número de reproducción básica del coronavirus (el número medio de personas que un infectado puede contagiar) al inicio de la epidemia, estimado en 3. El umbral de inmunidad de rebaño depende del número de reproducción básica (R0) y se define como 1 – 1/R0, lo que daba lugar a 0,7 o 70% de población vacunada como requisito. Ahora, el número ha cambiado y ello exige cambiar ese porcentaje. La alta contagiosidad de la variante Delta (la variante de Wuhan fue reemplazada a principios del 2021 por la variante Alfa, que era un 60% más contagiosa y ésta está siendo sustituida por la Delta que es otro 60% más contagiosa) y el hecho de que las vacunas no son infalibles elevan a alrededor del 100% el porcentaje de población que sería necesario vacunar para alcanzar la inmunidad de grupo.

Es importante recordar que la variante Delta tiene una capacidad de contagio unas 2,5 veces superior a la original de Wuhan. Y si el número R inicial estaba entre 2,5 y 3, el número R intrínseco de la variante Delta debe estar entre 6,25 y 7,5. Para conseguir la inmunidad de grupo con estos valores del número R, será necesario tener plenamente inmunizada a entre el 84% y el 86,7% de la población.

La variante Delta es más transmisible y ha mostrado su capacidad para infectar incluso a personas que habían recibido ya la vacuna, especialmente una dosis. Otro factor que también está sobre la mesa y que se enfrenta a la inmunidad de rebaño es el de la duración de los anticuerpos y su respuesta para hacer frente al virus pasado el tiempo tras la vacunación o la infección natural. Aún no sabemos cuánto tiempo dura la inmunidad y si será estable. Por eso no tenemos que pensar en porcentajes en cuanto a inmunidad de grupo. Necesitamos pensar en vacunar lo máximo posible sin levantar restricciones.

Ademas, da igual la prisa que nos demos aquí si en el resto del mundo no hay porcentaje suficiente de vacunados. España es puerta de África y esta pandemia ha demostrado que el virus es global y que no pueden cerrarse las fronteras. Mientras España avanza en la población vacunada, ese porcentaje cae en los países subdesarrollados a cifras de un 1% de la población. Alcanzar una verdadera inmunidad de grupo es algo que está relacionado con el porcentaje de población vacunada en el mundo. Y notaremos que estamos en ese punto porque los casos bajarán en picado a medida que nos acerquemos y solo veremos picos locales. Por tanto la inmunidad de grupo queda lejos.

Por tanto, para inmunizar a algo más del 80% de la población, habría que inocular vacunas a casi el 100%. Mucho por hacer. Mucho por vacunar. Olvidemos el 70% y pensemos en vacunar a todo el mundo que podamos vacunar.

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