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Las 26 educadoras sociales lamentan “la falta de claridad y sinceridad” de Educación

Las profesionales educativas firman una carta conjunta para pedir explicaciones a la Conselleria por el modo de finalizar el proyecto de inversión

El conseller de Educación, Martí March

“Queremos manifestar nuestro malestar con la Conselleria por la falta de claridad, de sinceridad y las maneras con las que se han hecho las cosas, maneras que consideramos poco respetuosas con las trabajadoras”. Este es un fragmento del escrito firmado por las 26 educadoras sociales que, como ha ido explicando este diario, serán sustituidas por Profesores Técnicos de Servicios a la Comunidad (PTSC) a partir del curso que viene ante la imposibilidad de prorrogar el proyecto de inversión en el que estaban inmersas desde el año pasado por “motivos puramente administrativos”, según argumenta Educación, ya que su intención era darle continuidad por “los buenos resultados” que ha dado. “Es necesaria una figura del mundo social”, destacó ayer la Conselleria en una reunión mantenida con el Colegio de Educadoras y Educadores Sociales de Baleares (CEESIB). 

Una de las educadoras afectadas por esta decisión relata que el 19 de mayo, en una reunión con los responsables del Programa, “se nos reiteró que el proyecto continuaría hasta 2024”. Sin embargo, el 15 de junio se les comunicó que el proyecto finalizaba el 31 de agosto. “Nos lo dijeron en pleno final de curso, se avisó de la reunión un día antes e incluso algunas de las educadoras no fueron convocadas”, explica la profesional. “Además, la última compañera había sido contratada el 7 de junio y se le aseguró que estaría tres años”, añade.

En el curso 17/18 el Govern puso en marcha un proyecto de inversión para incluir la figura del educador social en los institutos. El programa terminó dos cursos más adelante, y los buenos resultados que obtuvo hicieron que la Conselleria presentase otro proyecto con conceptos diferentes, pero que mantenía la misma dinámica. “Queríamos prorrogarlo, pero en la revisión el tema de la contratación suponía un problema, ya que si tienes en contrato a un educador tres años, como era este caso, se tiene que hacer fijo, incompatible con proyectos de inversión”, explicó a este diario la directora general de Primera Infancia, Innovación y Comunidad Educativa, Amanda Fernández. “Entonces, ¿por qué nos estuvieron diciendo todo el año que no nos preocupásemos, que el proyecto se prorrogaría?”, se pregunta una de las profesionales afectadas.

Estructurar la plaza

A partir del curso que viene la figura del educador social, no docente, será sustituida por PTSC, de un perfil más docente, con el objetivo de convertir esas plazas en estructurales y que dependan directamente de Educación en vez de Función Pública, como pasaba con el proyecto de inversión finalizado. Este cambio mejora las condiciones laborales y aporta estabilidad, pero prácticamente obliga a poseer el máster de profesorado para acceder a la bolsa de trabajo, es decir, será una figura docente. “Si lo que se hace es transitorio, ¿por qué no nos mantienen? De las 26 compañeras que somos, nadie se ha podido apuntar al máster porque las plazas ya están asignadas. Además, el bolsín de trabajo está cerrado, así que tampoco nos podemos apuntar, tendría que abrirse uno extraordinario”, expone la educadora. 

Ante esto, una de las profesionales afirma que, como explican en la carta, hay figuras no docentes con plazas estructuradas, como los Auxiliares Técnicos Educativos (ATE), a los que no se les exige ese máster. “Esto no es una guerra de las educadoras contra los ATE y los PTSC ni mucho menos, no criticamos nada de ellos, sino las maneras de hacer las cosas desde Educación”, aclara. “Nos hubiera gustado trasladarle estas cuestiones al conseller Martí March, pero no nos ha respondido nuestras peticiones de reunirnos con él”, finaliza esta educadora.

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