Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

«La política ha abandonado y menospreciado a los jóvenes»

Los adolescentes denuncian «las falsas promesas» de los partidos y se muestran preocupados por la crispación ideológica uEl acceso al mercado laboral y a una vivienda, principales demandas

«La política ha abandonado y menospreciado a los jóvenes» M. A. Ponce

«Estamos cansados de apoyar a políticos que no escuchan nuestras propuestas». La juventud, uno de los sectores más golpeados por la pandemia, alza la voz y denuncia la falta de protección por parte de las diferentes formaciones, quienes no han cumplido con la promesa de abordar su futuro. De esta forma, se muestran muy preocupados por el acceso al mercado laboral y a una vivienda en un contexto donde cerca del 40% de esta generación está en el paro.

Además, critican la división ideológica de los partidos, una polarización que ya se percibe entre los adolescentes, especialmente a través de las redes sociales.

¿Cómo conciben los jóvenes el actual sistema democrático y sus piezas? ¿Ha aumentado el interés de estos en la política durante los últimos meses? Desde la perspectiva de Adrià Pujol, estudiante de 17 años, sí se percibe un crecimiento en el seguimiento de este tipo de información, especialmente vinculada a este último año de pandemia: «Creo que sí ha aumentado el interés durante estos meses. A medida que vas creciendo vas teniendo tu propio criterio y también hay ciertos partidos que te incitan a querer informarte más sobre la situación».

Un argumento que comparte Paula Rodríguez, de 21 años: «Ha crecido mi atención hacia la política porque, en mi caso, tengo un bar familiar y nos hemos visto especialmente afectados por todas las restricciones que se han fijado en las islas».

Sin embargo, Laia Clar, de 22 años, afirma que ha desistido de la política ante la incapacidad de verse representada: «Al final no compartes los ideales con ningún partido porque no te llenan. Aunque aparezcan formaciones con las que me ilusione para cambiar las cosas, siempre acaban cayendo en picado y no sirve para nada».

La desilusión hacia un sistema que ha dejado atrás a los jóvenes y sus opiniones, según afirma Irene Florit, alumna de trabajo social en la UIB: «Hace un par de años estaba más atenta y acudía a los actos pero lo abandoné porque me cansé de ver que mis esfuerzos no servían y nuestras peticiones no eran escuchadas».

Algunos jóvenes meriendan en la Plaza del Tubo en Palma. MARGALIDA SALAS

Mentiras

Además, algunos adolescentes se muestran muy cansados de las propuestas que lanzan todos los partidos y que nunca se cumplen, tal y como sostiene Adrià Pujol: «deberían ser más humildes y cumplir con lo que dicen, porque al final acaban perdiendo toda la credibilidad. Están continuamente lanzando falsas promesas que no llegan a ningún lado».

Una crítica compartida por parte de Iván Martí, estudiante de ingeniería: «No se puede consentir que hagan de la mentira su argumento habitual para confrontar ideas. Hasta que no sean honestos será muy difícil llegar a acuerdos entre distintas formaciones».

De hecho, los jóvenes apuntan hacia la falta compromiso e integridad por parte de las formaciones más tradicionales como una de las causas de la polarización y extremismo ideológico, especialmente en esta generación: «Los partidos más radicalizados dicen la verdad, no mienten, por eso tienen tanto éxito. Ciudadanos por ejemplo se hundió por mentir, esa es la realidad», argumenta Xavier García, estudiante de la Universitat.

«Con el panorama actual, y viendo que no se produce ningún cambio, intentan llegar a las posiciones extremas porque dan las ideas más claras y quizá puedan hacer lo que dicen. Estarás o no de acuerdo con esas opiniones, pero lo perciben como una manera más real de que se cumplan sus objetivos», defiende Dani Pérez, de 21 años.

Los estudiantes en unas escaleras de Plaza del Tubo. MARGALIDA SALAS

División en los grupos

Así, el concepto de polarización política que tanto ha aumentado a nivel nacional y regional también se percibe entre los más jóvenes y adolescentes, reflejada sobre todo en redes: «Se nota un gran aumento de radicalización en redes sociales. Lo que ocurre es que ciertos partidos suben noticias y entre los usuarios hacen comentarios negativos y de mucha crispación, incluso insultos», expresa Clara Villar.

Una idea que comparte la propia Paula Rodríguez: «Yo estoy estudiando marketing, con lo cual estamos trabajando mucho con el tema de redes sociales. Llama mucho la atención el enfrentamiento y los debates tan crispados que se generan».

Frente al incremento del discurso radicalizado en los diferentes grupos, Laia Clar considera fundamental relativizar y restarle importancia a estas diferencias ideológicas, aceptando los distintos puntos de vista: «Yo tengo amigos con ideales contrarios a los míos, entonces lo dejamos a un lado para que no afecte a la amistad. No hay que faltar el respeto a nadie».

Por otra parte, respecto a la gestión política de la pandemia en Balears, algunos adolescentes creen que las restricciones han sido excesivas, priorizando la temporada turística a los intereses de los propios mallorquines. «Entiendo que quieran salvar la temporada, pero tienen que pensar en los que convivimos aquí, no podemos enfocarnos solamente en el turismo porque en el aspecto laboral estamos muy mal», certifica Dani Pérez. Medidas que han provocado pérdidas de empleo, como es el caso de la propia Laia. «Los que somos de aquí estamos sufriendo muchísimo. Realmente yo he perdido tres trabajos en menos de un año, bien no lo están gestionando».

También hay quienes sopesan que el Ejecutivo balear no ha actuado tan mal a pesar de cometer errores, como defiende Lucía Pachón: «No lo han gestionado de la mejor manera, al igual que en el resto de España, pero tampoco hemos sido la peor comunidad. Creo que era una situación muy difícil de manejar, estuviera quien estuviera». En el caso de Irene Florit, destaca el esfuerzo del Govern a la hora de tomar decisiones: «Tenemos un país dividido en 17 comunidades y esto ha complicado la gestión. En las islas han hecho las cosas bien».

Testimonios que han participado en el reportaje. | MARGALIDA SALAS

Preocupados por el futuro

Con la llegada de la crisis sanitaria, el futuro de los jóvenes y su incursión en el mercado laboral se ha complicado de forma más acentuada. Así, frente a la incapacidad de poder subsistir, exigen a los partidos que apliquen políticas activas de empleo como solución a este problema.

«Tienen que darnos esperanza, porque ya sabemos que cuando acabemos nuestros estudios no tendremos un futuro decente. Hay que empezar a crear empleo porque hay gente que se está muriendo de hambre, literalmente», explica Clar.

También piden ayudas para el acceso a una vivienda y tener así más posibilidades de independizarse, tal y como sostiene Florit: «Es muy importante poder encontrar un hogar porque a día de hoy no te puedes permitir pagar un alquiler a no ser que compartas piso».

Por último, estiman necesario una renovación del sistema político, con la aparición de nuevos valores: «Da igual izquierda, derecha o centro, hay que introducir gente joven que pueda aportar nuevas ideas, imitando modelos de países que funcionan mejor», concluyen.

Compartir el artículo

stats