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El Aeropuerto de Palma pierde pasajeros y gana paz

Baja en 2020 del segundo al quinto puesto por denuncias a viajero conflictivos

Pelea en un vuelo de Ámsterdam a Eivissa el verano pasado por el uso de las mascarillas.

Pelea en un vuelo de Ámsterdam a Eivissa el verano pasado por el uso de las mascarillas.

Habiendo perdido Son Sant Joan nada menos que 24 millones de pasajeros en el primer año de la pandemia, no resulta extraño que también hayan caído en picado las denuncias a los viajeros que causan conflictos en los aviones. Esas que se disparan con cada temporada turística, sobre todo en los aeropuertos de destinos turísticos y por el consumo de alcohol. El aeropuerto de Mallorca ha pasado de ocupar el segundo lugar a nivel estatal, con 174 denuncias en 2019, al quinto puesto el año pasado, con 27 incidentes protagonizados por pasajeros borrachos o incívicos, que implicaron a un total de 29 personas.

Sin británicos hasta mayo

En un 2020 totalmente irregular, en el que Son Sant Joan recibió 6,1 millones de viajeros —frente a los casi 30 millones en el ejercicio anterior—, los pasajeros alemanes, por delante de los británicos, fueron los más «disruptivos» en los vuelos, según los datos de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (Aesa). Los germanos se coronan por segundo año como los más problemáticos, aunque hay que tener en cuenta que con la cuarentena que impuso el Reino Unido se frenaron los viajes de sus ciudadanos a la isla. Y esta temporada próxima, el Gobierno británico no prevé levantar las restricciones al menos hasta el 17 de mayo.

En todos los aeropuertos españoles, las denuncias fueron 373, cuando un año antes superaron el millar. Con el tráfico internacional bajo mínimos, los españoles fueron los pasajeros con más denuncias (110), seguidos por los británicos (86), los alemanes (23), los franceses (22), los italianos (15) y los irlandeses (10).

Si bien en 2019 Son Sant Joan fue el segundo aeropuerto español con más conflictos, por detrás del de Alicante y por delante de Barajas, el año pasado cayó al quinto puesto. Los cuatro primeros lugares por denuncias los ocupan los aeródromos de Málaga (con 46, lejos de las 104 de 2019), Madrid (44, frente a 110), Alicante (35, cuando en 2019 registró 192) y Gran Canaria (con 28, en lugar de las 76 del año anterior).

Eivissa también ocupa cada año un lugar destacado por los vuelos ‘calientes’ que llegan rumbo a la isla. En 2020 hubo 18 denuncias (8 más que el año anterior), las mismas que en Sevilla, lo que coloca a estos dos aeropuertos en el octavo lugar por incidentes. Y en una temporada en la que los británicos no pudieron disfrutar como les hubiera gustado de la Pitiüsa, por las restricciones para viajar por la pandemia, los franceses les adelantaron por denuncias (con 6 frente a las 5), y a estos les siguieron los españoles (con 3).

Los vuelos destino Maó tampoco se libran de los conflictos. Se registró una denuncia, con tres pasajeros de nacionalidad española implicados, frente a las 4 que hubo en 2019.

A nivel global, unos doscientos viajeros provocaron altercados por negarse a llevar mascarilla durante los viajes.

Desde Aesa se recuerda que los incidentes a bordo de los aviones pueden acarrear multas de hasta 5.000 euros. En el caso de que lleguen a provocar la desviación de un vuelo los pasajeros culpables tienen que asumir su coste.

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