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La presidenta de Unicef en Baleares: «La pobreza alcanzará a uno de cada tres niños este año en las islas»

Mercedes del Pozo advierte de problemas derivados de la «brecha educativa» por el confinamiento: «Los meses que han estado sin colegio han dejado marca»

Mercedes del Pozo prevé que la exclusión social entre los niños repuntará este 2021.

La recesión derivada de la pandemia impactará de lleno en la infancia. Más aún en una comunidad abonada por una marcada desigualdad y a la que todos los indicadores sitúan como la peor parada en una crisis económica y social que todavía no ha alcanzado su pico. «Hay entre un 22% y un 25% de pobreza infantil en Balears, depende de la isla. Durante los últimos años se había hecho un esfuerzo para rebajar los porcentajes, tanto en lo que respecta a la pobreza infantil como a la general. Pero vamos a volver a niveles de hace seis o siete años. Si hasta ahora la tasa de pobreza infantil alcanzaba a uno de cada cinco niños, este año afectará a uno de cada tres», advierte Mercedes del Pozo, presidenta de UNICEF en Balears.

La pandemia «va a trastocar» la mejoría de los datos relativos a igualdad en el archipiélago, una potencia turística que se tambalea después de haber perdido millones de visitantes por la covid. «Aquí estamos mucho peor que en el resto de España, con una mayor tasa desempleo, una cantidad ingente de personas que están en ERTE y cobran prestaciones públicas, y un mercado laboral muy frágil con trabajadores pobres, precarios y una economía sumergida significativa. Eso repercutirá en toda la población, pero los más vulnerables son los niños», afirma la presidenta de UNICEF en las islas.

La exclusión social se extiende ya por un archipiélago que tampoco ha resuelto sus graves problemas de acceso a la vivienda pese a que los alquileres apuntan a la baja. En todo caso, indica Del Pozo, el otro abismo al que se ha asomado parte de esa infancia es la «brecha educativa» provocada por el confinamiento. «Ha generado muchos problemas. Familias que no tenían internet, o un solo dispositivo compartido entre toda la familia. También hablamos de familias con problemas añadidos como ser migrantes o tener necesidades educativas especiales. Son muchos los que por distintas circunstancias no han podido acceder a una educación en las mismas condiciones de igualdad que el resto», resalta Del Pozo.

«Estos meses sin colegio han dejado marca y eso se ha visto en la vuelta a clase a partir de septiembre. Vemos que se están haciendo esfuerzos por parte de la conselleria, como por ejemplo con el programa PROA. Pero a día de hoy existen otros problemas no atajados como la semipresencialidad a partir de Segundo de ESO, algo de lo que se habla poco y que va a generar consecuencias muy graves en el desarrollo educativo de los alumnos. Un estudio de FAPA pone de manifiesto que buena parte de los estudiantes sigue las clases en su casa solos, sin horarios fijos y sin nadie que les monitorice», subraya la presidenta de UNICEF en Balears.

Atención a la salud mental

Esta experta también prevé un aumento de problemas relacionados con la salud mental de los más jóvenes. «Fruto del aislamiento, pero también por el estrés que están soportando los adultos y que los niños absorben. En este sentido, también puede haber una consecuencia grave, como el aumento de la violencia contra los niños dentro del entorno familiar», afirma Del Pozo.

La presidenta de UNICEF en las islas reclama a las administraciones públicas que «incluyan a la infancia en la agenda política» con urgencia. «Sabemos que los niños no votan, pero hay que detectar los problemas ahora para planificar estrategias a medio y largo plazo. Para que no haya una merma en sus derechos y tengan las mismas oportunidades que tuvimos nosotros», sentencia Del Pozo.

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