Un grupo de médicos de Mallorca está aconsejando a los pacientes infectados por covid que tomen una sustancia química conocida como dióxido de cloro que no está autorizada como medicamento y que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios emitió una alerta nacional contra el uso del dióxido de cloro como tratamiento para la Covid-19 y avisó sobre los graves daños que puede causar la ingesta o inhalación de este producto. Según estos facultativos, al menos una docena de pacientes infectados de la isla han seguido esta recomendación, han tomado dióxido de cloro, y aseguran que han logrado acelerar el proceso de curación.

Algunos de estos pacientes formaban parte del grupo de riesgo y afirman que se encontraban en muy mal estado antes de ingerir este producto, que gana adeptos pese a la penumbra en que se mueve su consecución. Ante los aparentemente buenos resultados mostrados hasta ahora, los médicos, alguno de ellos de gran prestigio en la isla, creen necesario que se realice un estudio científico para determinar su nivel de efectividad, una postura que contradice la opinión de la Agencia Española del Medicamento, que asegura que este dióxido no cura esta enfermedad y además puede producir efectos dañinos en el paciente.

Al no ser un producto autorizado como medicamento, los médicos de Mallorca que defienden el uso del dióxido de cloro se mantienen de momento en el anonimato. Ningún facultativo que trata pacientes puede prescribir, aunque sí informar, sobre un producto que no está autorizado como fármaco por la Agencia Española del Medicamento. Por tanto, el paciente lo está tomando bajo su responsabilidad.

Estos médicos que apuestan por el dióxido de cloro aseguran que pueden demostrar que los enfermos de la isla que lo han tomado han mejorado de una forma rápida y se han curado en muy pocos días. Consideran que esta demostración sería una causa más que suficiente para que se autorizara un estudio más profundo en pacientes de covid 19, porque defienden que el dióxido de cloro puede convertirse en una solución inmediata para la pandemia, antes de que esta crisis económica termine con las empresas. Y aseguran, además, que la cantidad de dióxido de cloro que han tomado no produce ningún efecto negativo, en contra de la opinión del colectivo mayoritario de médicos, pero sobre todo de la industria farmacéutica, que advierten que su uso puede ser peligroso.

En muchos pueblos de Mallorca, aunque no tanto en Palma, el dióxido de cloro no es una sustancia desconocida. Se ha venido utilizando, al margen de la ciencia médica, como un remedio frente a enfermedades víricas. Pero hasta ahora no se había utilizado para combatir la covid 19. La venta de este producto no está prohibida, ya que se utiliza en uso industrial, pero no se puede adquirir como medicamento, porque no está autorizado. Los expertos que lo defienden aseguran que la cantidad que se mezcla con agua para que la ingiera el paciente ha de ser exacta, por lo que desaconsejan que el preparado del cóctel de clorito de sodio y ácido clorhídrico que han estado tomando estos enfermos se realice sin ayuda de un experto, ya que de lo contrario sí podría llegar a producir efectos nocivos.

En estos momentos entre el colectivo médico de la isla existen defensores y detractores sobre la eficacia de este producto. También hay médicos que se mantienen al margen de la polémica, porque en ningún caso se ha utilizado en la sanidad pública, dado que está prohibido su uso. Sin embargo, los facultativos que sostienen que el producto funciona y que posibilita la curación del virus lo que defienden es la necesidad de que se realicen estudios científicos que demuestre su nivel de efectividad. Están dispuestos a realizar este estudio ellos mismos, con sus propios recursos. Sin embargo, son conscientes de que será difícil lograr este permiso, porque enfrente se encuentra la potente industria farmacéutica. La razón principal que intuyen es que el precio del dióxido de cloro es muy bajo, de pocos euros, frente a las elevadas inversiones que se están acometiendo para crear una vacuna y una cura contra la covid 19 que, de lograrlo, se transformarán en beneficios millonarios.

Internet

El debate sobre si es conveniente o no el uso del dióxido de cloro también se ha trasladado a internet, donde aparecen decenas de páginas, tanto para atacar su uso como para defender sus resultados beneficiosos contra el virus. Sus defensores aseguran que este dióxido ataca el virus a la vez que oxigena la sangre, lo que se traduce en una mejora del paciente en muy pocos días.

Entre los expertos que aconsejan ensayos contra la covid 19 está un destacado médico, catedrático de la universidad Complutense, Luis Prieto, que ha publicado varios vídeos en internet defendiendo el estudio de este producto. Este catedrático forma parte del movimiento internacional que ha encabezado el químico alemán Andreas Kalcker.

Pero no todos los pacientes que han tomado este producto lo han hecho por información médica. Algunos de ellos, que se encontraban muy afectados por el ataque del virus, lo han hecho por consejo de algún familiar, dado que en muchos pueblos de la isla se viene utilizando de forma habitual como cura para determinados virus y son muchas las personas que están convencidas de que también ataca el coronavirus.

A nivel internacional el único país que autoriza el dióxido de cloro como solución a la covid 19 es Bolivia, pero los médicos que se oponen a su uso consideran que no se puede utilizar como una referencia sanitaria. Es más, los médicos que rechazan el uso sanitario del dióxido de cloro advierten de sus efectos dañinos, como puede ser la insuficiencia respiratoria y hepática.

El Colegio, en contra

Entre los que rechazan su uso como remedio al coronavirus está el Colegio Oficial de Médicos de Balears. Manuela García, que encabezaba la institución hasta hace pocos días, ya que ha sido relevada por José Manuel Valverde, advierte de que el producto no está autorizado para uso humano y señala las consecuencias tóxicas que puede provocar.

Asegura que no existe una base científica que demuestre su eficacia y, por tanto, rechaza que se pueda autorizar un estudio más completo. De hecho, cuestiona la categoría científica de los expertos que defienden su uso, incluso para tratar trastornos como el autismo.

La expresidenta, Manuela García, reconoció que desconocía que al menos una docena de infectados en Mallorca ha utilizado este producto ni que su uso fuera recomendado por facultativos que ejercen en Mallorca. Se mostró sorprendida de esta situación y aseguró que «utilizar este producto es ir en contra de la salud pública».El dióxido de cloro no solo se ha venido utilizando en los últimos meses en Mallorca para hacer frente al coronavirus, sino también para otros problemas de salud. Hace pocos días un pescador sufrió una fuerte picada de una medusa que le ocasionó varias lesiones en la espalda y bajo el brazo. Esta persona herida optó por realizarse friegas con este producto químico por encima de las lesiones que le había causado la picadura. Afirma que en apenas tres días de tratamiento las lesiones apenas se apreciaban en su piel. Asegura que no tuvo que ingerir la sustancia, sino únicamente limpiar la herida con cloruro de sodio.