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Análisis

Será una buena temporada, el 2021

Aeropuerto de Palma. MANU MIELNIEZUK

La propietaria de dos lindas casitas en la zona norte de Mallorca no comparte los negros presagios de la hostelería y el inmobiliario. Posee una clientela fiel, repetidora o perseverante según se quiera. Ya le han reservado ambas propiedades, para 2021.

Esta figura del optimismo a largo plazo impregna asimismo el discurso de Steve Heapey. El máximo ejecutivo de Jet2 muestra unas excelentes dotes de comunicación, frente al discurso ayuno de los hoteleros mallorquines, que se han quedado sin palabras. El gestor del mayorista británico señala que "los clientes prefieren reservar para la última fase del verano de 2020 o para el verano de 2021". Con una sensibilidad también desconocida en Mallorca, el transportista de género humano al por mayor propone que "si trabajamos juntos, sobreviviremos al peor acontecimiento que ha afectado al turismo desde que se tiene memoria, y tendremos la esperanza de un 2021 mucho mejor". Ante la insistencia en adelantar el calendario, conviene recordar que nos encontramos a principios de abril de 2020, el año muerto.

La patronal de lujo Exceltur advierte de que una hipotética recuperación a finales del verano de 2020 será "más rápida en los viajes de proximidad en vehículos particulares, básicamente de la demanda nacional". Queda claro que esos coches no llegarán a Mallorca, relegada a una fase posterior "más lenta en los viajes con desplazamiento compartido". Es decir, que destierran a Mallorca del 2020, y conviene recuperar aquí un matiz del jefe de Jet2, al señalar que "una parte significativa de la población (incluidas las generaciones mayores y las familias) puede mostrarse reacia a viajar". ¿Se sumergiría usted en la marabunta de Son Sant Joandentro de un par de meses, solo porque el ministro Salvador Illa le ha tranquilizado al respecto?

Se acumulan los indicios para decretar que 2020 es el año del hiato. Se ha dejado para el final al hombre que más sabe de turismo en Mallorca, por lo que fue apartado de su cargo. Su veredicto resume a la perfección todo lo anterior. "Nos hemos de olvidar de una vez por todas de esta temporada, y concentrarnos en 2021".

Para miles de trabajadores, este olvido forzoso de 2020 es un calvario. En un mes, Mallorca ha pasado de locomotora española a polizón. En un punto escabroso, el futuro de la isla depende de que la difusión del coronavirus sea homogénea en Europa, para que Alemania y Reino Unido no prohíban que sus ciudadanos pisen suelo balear. El responsable de Jet2 lo ha tenido en cuenta al recordar que "una parte de la población puede seguir sometida a medidas de autoaislamiento".

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