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El nivel de catalán y castellano de los jóvenes de 14 años empeora respecto a 2008

No hay diferencia entre ambas lenguas: uno de cada cuatro alumnos no sabe desenvolverse con soltura - Los resultados son peores en inglés y matemáticas, que se mantienen estancados

Alumnos de ESO y Bachillerato saliendo de  un instituto de la isla.

Alumnos de ESO y Bachillerato saliendo de un instituto de la isla. b.ramon

El nivel de catalán y castellano de los alumnos de 14 años ha empeorado respecto a 2008. Aquel año, tres de cada diez estudiantes de 2º de ESO no era considerado competente en las lenguas cooficiales (sin diferencias entre una y otra). El curso 2016-2017, el último sobre el que hay datos disponibles, esa proporción había subido diez puntos porcentuales: en torno al 40% de los estudiantes no saben desenvolverse en estas lenguas según lo que cabría esperar para su edad.

Los datos se desprenden del último informe ejecutivo publicado por el Institut d´Avaluació i Qualitat del Sistema Educatiu (IAQSE), que evalúa la capacidad de los estudiantes de 2º de ESO para utilizar lo aprendido en diferentes contextos y aplicarlo para resolver problemas, en una línea similar a la del Informe PISA de la OCDE. El IAQSE, dependiente de la conselleria de Educación, analiza en concreto el nivel de competencia en castellano, catalán, inglés y matemáticas. Los informes se hacen cada dos cursos.

Leve mejora respecto al anterior

En el caso de las lenguas cooficiales se constata esa caída de nivel respecto a 2008, si bien los resultados del último curso evaluado suponen una ligera mejora respecto al anterior periodo analizado, con lo que el curso 2013-2014 podría ser el inicio de un cambio de tendencia (los futuros informes lo confirmarán).

Pese a que estamos peor que en 2008 en el manejo del catalán y castellano, los resultados en estas lenguas son mejores que los obtenidos en inglés y matemáticas, donde parecen estar estancados por debajo del nivel intermedio.

En castellano y catalán un tercio de los estudiantes está cerca de conseguir el nivel medio de competencia y Educación confía en que puedan alcanzarlo antes de que acaben la ESO.

Eso sí, también hay un 10% de estudiantes (tanto en catalán como en castellano) que están en los niveles más bajos de competencia mientras que la excelencia, los alumnos en el nivel más alto, se queda alrededor del 2%.

En castellano lo que más cuesta a los alumnos es la interpretación de textos y conversaciones y la comprensión oral (obtienen un 5 de promedio). En expresión escrita logran la nota más alta, con una media de siete.

En lengua catalana los chavales tienen más problemas con la ortografía y la cohesión (predomina el 4 de cualificación media) y lo que mejor se les da es la comprensión oral y escrita (con una cualificación media de 6).

Los resultados en lengua inglesa son peores: un 54% de los jóvenes no se desenvuelven en este campo como se espera para su edad.

Inglés

La única buena noticia es que desde 2008 hasta ahora se ha incrementado ligeramente el número de estudiantes que al menos pasan del ´nivel bajo´ al ´intermedio bajo´ de inglés: un 32% parece que podrá llegar a ese nivel de competencia. Dos de cada diez alumnos se encuentran en el nivel ´bajo´ o ´muy bajo´ de inglés y solo un 2% llega al ´alto´.

En lo que tienen más facilidad los estudiantes es en la compresión oral y lo que más les cuesta es la expresión escrita y, en particular, la corrección de los textos.

¿Qué se está haciendo para mejorar estos indicadores? Además de las medidas generales incluidas en el Plan por el Éxito Educativo, para la mejora de la competencia lingüística en inglés y tras el fiasco del TIL, la apuesta del Govern de PSIB-MÉS ha sido dar libertad a los centros para impartir alguna asignatura en inglés o no (algo que finalmente hacen la mitad de colegios e institutos).

En ESO, por ejemplo, se han desdoblado los grupos durante la clase de lengua inglesa (con un máximo de 15 alumnos) para tratar de mejorar la competencia oral.

Antoni Morante, director general de Planificación, Ordenación y Centros, apunta que habría que esperar al próximo curso para evaluar si la medida tiene efectos positivos.

Cierran este análisis las matemáticas: en este caso no llegan al nivel medio casi el 60% de los estudiantes y los resultados siguen estancados desde 2008.

Matemáticas

En este caso, la estrategia de la conselleria de Educación es potenciar las nuevas metodologías para que los profesores se animen a abordar la enseñanza de las matemáticas de una manera diferente.

Es el área con más chavales en el nivel ´bajo´ o ´muy bajo´: una cuarta parte de los alumnos de 2º de ESO no logra pasar de ahí. En la excelencia, en el nivel ´alto´, hay un 3% de estudiantes.

Aprobados

Tanto Morante como el director del IAQSE, Pere Moyà, defienden que los resultados de estas evaluaciones externas coinciden con las internas hechas por los propios centros (la proporción de aprobados y suspendidos).

Para llegar a esta conclusión, y siguiendo lo que marca la metodología de PISA, ellos consideran aprobados a los que tienen la competencia y también a los que están cerca de conseguirla, y se prevé que la alcancen al acabar la etapa de ESO (son los que están en ´proceso de consolidación´ o en el ´nivel intermedio bajo´). Así, entre alumnos que dominan y los que están próximos a conseguirlo, salen unos porcentajes que superan el 75% en todas las áreas evaluadas.

Todos los centros pasan esta evaluación del IAQSE y cada uno recibe su propio informe: "Nos lo piden, les da información muy útil", apunta Moyà, que recuerda que son tan detallados que con los resultados en la mano los equipos directivos y docentes pueden ver en qué aspectos del currículum les conviene incidir más, como en geometría, álgebra, gramática...

Además de ese informe para cada centro, el Institut elabora un informe ejecutivo sobre la situación global a partir de una muestra de 50 centros en los que son los técnicos del IAQSE los que realizan las pruebas.

Variables

La evaluación de diagnóstico analiza el nivel de competencia de los alumnos y los ofrece disgregados también por sexo, isla y titularidad de los centros. Asimismo, incluye la correlación de los resultados obtenidos con una vasta lista de variables: de nivel de estudios de los padres a las ratios; las horas de deberes hechos en casa; antigüedad de los profesores...

En esta parte del informe se confirman aspectos sobre los que no hay duda al respecto (como la determinante influencia del nivel socioeconómico de la familia; su implicación con los estudios de sus hijos o su nivel de formación elevado) y otros que podrían llamar más la atención, como que el número de alumnos por aula no afecta a los resultados.

Las chicas y Menorca

También se confirma que las chicas obtienen mejores resultados en lenguas y que Menorca sigue despuntando, aunque no tanto como en estudios precedentes. Eivissa ha comenzado a mejorar sus niveles.

El análisis entre las horas que dedican los estudiantes a realizar tareas fuera del horario lectivo muestra que a partir de las tres horas diarias de deberes, no hay relación con unos mejores resultados: "Entre las dos y tres horas diarias de trabajo sí se ve un mejor resultado, pero a partir de las tres horas son peores".

El IAQSE también pide su opinión a los estudiantes y un tercio asegura que le gusta estudiar (la proporción es mayor en los colegios públicos). Les preguntan sobre las materias y destacan las reacciones extremas que generan las matemáticas: un 20% de los chavales de 14 años dice no tener "ningún interés" en esta asignatura (el porcentaje más alto de todas las materias) pero también hay un 23% que asegura que le gusta "mucho"(el porcentaje más alto de todas las materias).

Valoración

¿Qué valoración hace la Conselleria de los resultados obtenidos?

"Estamos parcialmente satisfechos", indica el director general de Planificación, Ordenación, y Centros, apuntando a la leve mejora percibida entre el periodo 2013-2014 y el 2016-2017 (los dos últimos ejercicios evaluados) y confiando en que signifique un cambio de tendencia real: "Vemos indicadores, como que han bajado las tasas de repetición, que prueban que vamos por buen camino".

La concertada logra mejores resultados

Al analizar los resultados de los alumnos, se constata que los estudiantes de la red privada-concertada quedan en mejor lugar que los de la pública, algo que el IAQSE liga al mayor índice socioeconómico y cultural (ISEC, según la terminología PISA) de las familias de los concertados en comparación con los de la pública.

La diferencia más destacada (20 puntos de distancia) se aprecia con la lengua inglesa: el porcentaje de alumnos con la competencia en inglés consolidada roza el 60% en los concertados y se queda en el 41% en los públicos. La proporción de estudiantes en los niveles más bajos se duplica en la pública (con un 28% frente al 12% de la concertada).

Tanto en lengua castellana como en catalana, el 77% de los estudiantes de la concertada llegan y superan el nivel medio frente al 56% de los de la pública. En matemáticas, la mitad de los alumnos de concertada se desenvuelven bien mientras que en la pública el porcentaje baja al 36%.

Los técnicos del IAQSE comparan los resultados obtenidos quitando el valor del índice ISEC. En el caso del inglés, (detrayendo también al alumnado angloparlante), la diferencia entre los institutos y los centros concertados siguen a favor de estos últimos pero la diferencia "deja de ser estadísticamente significativa", ya que pasa de 100 puntos de distancia a cuatro.

En castellano, quitando el efecto ISEC, las diferencias también pasan a ser poco relevantes al reducirse de los 44 puntos a doce.

En catalán, al anular la influencia del nivel socioeconómico y cultural, sucede lo contrario: los públicos aumentan la puntuación y la de los concertados se reduce, dejando a los institutos seis puntos por encima de los concertados (diferencia que a nivel estadístico tampoco es considera reseñable).

En matemáticas también se acortan las distancias si se anula el efecto del ISEC y la diferencia entre ambas redes se disipan.

Valor añadido

Para el IAQSE "el valor añadido" de cada centro son los resultados que obtiene en comparación con los previstos, según su nivel socioeconómico y cultural. Una de las cosas que ha llamado la atención al director del IAQSE, Pere Moyà, es que en los centros públicos las tendencias son más previsibles (con un grueso de institutos con un valor añadido intermedio) mientras que en la concertada hay mucha variabilidad.

El informe recoge en sus conclusiones que además de un ISEC más alto, han certificado que en los concertados el nivel de estudios y profesional de los progenitores son más elevados; hay más recursos para el estudio y más libros en casa y los niños tienen mejores expectativas académicas (variables confirmadas como determinantes en los resultados).

Según las encuestas, al alumnado de concertada "le gusta menos estudiar" y les gusta menos la asignatura de catalán respecto a sus compañeros de la red pública de enseñanza.

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