UE

La Comisión de Pesca pide renovar la flota con fondos europeos para reducir la contaminación

Solicita a Transportes que la directiva sobre el impacto de buques impulse que parte del Fempa se dirija a modernizar los pesqueros, propiedad de “pymes con recursos limitados”

Barcos de Malvinas y Gran Sol descansando en Beiramar.

Barcos de Malvinas y Gran Sol descansando en Beiramar. / MARTA G. BREA

Jorge Garnelo

A raíz de los siniestros de los petroleros Erika Prestige, Europa comenzó a diseñar un amplio abanico de políticas que tenían como objetivo prevenir los episodios de contaminación provocados por los buques que surcan nuestras aguas. Se trabajó desde el año 2000 en diferentes medidas que terminarían “cogiendo forma” un lustro después en la directiva 2005/35/CE, que finalmente llegó para encargarse de regular las sanciones aplicables a las descargas ilegales de hidrocarburos y demás sustancias líquidas nocivas en alta mar. Esa legislación se modificó cuatro años más tarde, en 2009, y ahora, en un nuevo intento de adaptarla a la realidad comunitaria, se prepara otro cambio para endurecer aún más ciertos aspectos vinculados a la preservación del medio ambiente. Como aspecto a destacar, entre otros, llama la atención el 'artículo 12' de la propuesta actual, que contempla que Bruselas “evaluará la posibilidad de modificar el ámbito de aplicación de la presente directiva, si procede, teniendo en cuenta, entre otros aspectos, las normas internacionales para la prevención de la contaminación atmosférica por los buques regulados en el Convenio Marpol 73/78, especialmente las emisiones de óxido de azufre y óxido de nitrógeno”.

Ante tal afirmación –y respecto a la modificación que aún se está debatiendo–, se acaba de pronunciar la Comisión de Pesca del Parlamento Europeo (PECH). Por medio de la ponente Cláudia Monteiro de Aguiar, la institución pide a la Comisión de Transportes y Turismo, competente en el asunto que se está tratando, que tenga en consideración un conjunto de enmiendas que buscan adaptar la futura situación al sector pesquero.

“La inclusión de disposiciones sobre las emisiones de óxido de azufre y óxido de nitrógeno procedentes de los gases de escape de los buques puede tener un impacto en la flota pesquera de la UE”, advierte en el documento remitido, en el que se destaca que la misma “se compone principalmente de buques envejecidos pertenecientes a pymes con recursos limitados para invertir en nuevos motores de bajas emisiones”. Por este motivo, resalta que la ampliación del ámbito de la aplicación de la directiva para incluir sustancias adicionales en el marco del Marpol 73/78 deberá reflejarse firmemente en el Fempa (Fondo europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura), con un mayor apoyo a los motores de bajas emisiones y a la renovación de la flota”.

“La flota pesquera de la UE tiene una antigüedad media de 31,5 años y su renovación debe apoyarse a través del Fempa, contribuyendo a cumplir una normativa medioambiental cada vez más exigente, especialmente para el desarrollo de la pesca costera a pequeña escala y sostenible”

No es la primera ocasión que la PECH reclama esta medida, pero sí resulta novedoso que lo haga empleando esta vía. De igual manera, la Comisión de Pesca insistió en la necesidad de vigilar aquellas zonas con una actividad pesquera significativa, defendiendo la doble causa de la protección ecológica y el sustento de los barcos.

La renovación de los pesqueros y su descarbonización son dos pilares en los que precisamente se centrará la nueva legislatura que ha iniciado el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas. De hecho, la Cumbre de ministros de Pesca celebrada este verano en Vigo “rompió el hielo” de Bruselas y fijó el camino para la gran renovación de la flota: la UE se comprometió a revisar los fondos pesqueros 2024-2027 para promoverla.