Exportación de coches

Bouzas arrebata a Setúbal la exportación de los vehículos Fiat que ensambla Stellantis Portugal

La saturación del puerto luso y la mejor capacidad de distribución de Vigo propiciaron la decisión | La factoría de Mangualde aporta ya un volumen de unos 250 coches diarios, claves para el crecimiento exponencial en tráficos

Elevado nivel de ocupación de la terminal de Bouzas.

Elevado nivel de ocupación de la terminal de Bouzas. / M.G. BREA

L. Graña / A. Otero

La factoría de Stellantis en Portugal está instalada en la localidad de Mangualde, en el distrito de Viseu. Opera como una especie de planta satélite de la de Balaídos, especializada en vehículos comerciales ligeros (furgonetas). La Associação Automóvel de Portugal (ACAP) le atribuye casi una cuarta parte de todo el volumen de producción de coches de la industria lusa, y el pasado ejercicio se anotó su segundo mejor registro histórico de unidades ensambladas. Fueron 77.422, entre los modelos Peugeot Partner/Rifter, Citroën Berlingo/Berlingo Van, Opel Combo/Combo Cargo y Fiat Dobló. Cuatro marcas que llegan al cliente final con un pellizco de sello vigués toda vez que los coches expedidos desde la dársena de Bouzas. También las unidades de Fiat, que antes partían a otros países –además de a España, a FranciaTurquía Italia– desde el puerto de Setúbal. Pero ya no. Las Dobló se han incorporado a la enorme remesa de coches que se exportan al abrigo de las Cíes, como pudo confirmar este periódico.

De modo que, con la inclusión de los vehículos comerciales Fiat –el emblemático grupo italiano se integró en la antigua PSA en enero de 2021–, el volumen de coches que salen desde Bouzas procedentes de la factoría de Mangualde suman ya unas 250 unidades diarias. Han sido dos los motivos para este cambio, que ha redundado en una enorme mejora de los tráficos en Vigo. En primer lugar, por la saturación de espacios en el puerto luso, punto de salida para la producción de la fábrica de Autoeuropa (Grupo Volkswagen); en segunda instancia, por las mejoras en la distribución que ofrece la dársena olívica. A día de hoy, Bouzas cuenta con líneas regulares al continente americano (Wallenius Wilhelmsen Lines, NYK, Höegh), Sudáfrica (Glovis, K-Line, NYK, Mitsui), Marruecos (Neptune, Suardíaz), todo el arco mediterráneo (UECC, Grimaldi, Neptune) o el norte europeo (Suardíaz, Wallenius Wilhelmsen, UECC).

Evolución

Hasta el pasado julio, el puerto vigués superó un movimiento de 382.000 vehículos (turismos, autobuses y camiones) en régimen de mercancía, casi un 50% por encima de las cifras del mismo periodo del año anterior. Se quedó ligeramente por debajo de las del puerto de Valencia, al que había dado el sorpasso en el acumulado del primer semestre. Teniendo en cuenta la aportación de los vehículos ensamblados por Stellantis en Mangualde –los 250 coches diarios equivalen a más de 91.000 anuales–, buena parte de la intensa andanada de Bouzas tiene su explicación en tierras portuguesas. Y sin tener que preocuparse en exceso por la paralización de la gran factoría de automoción de este país, la de Autoeuropa, que permanecerá inactiva –salvo milagro– hasta mediados del mes de noviembre por la falta de piezas de un proveedor esloveno afectado por las inundaciones del mes de agosto. Vigo sí fue punto importante de expedición de coches de esta planta de Volkswagen, pero de forma temporal y por los conflictos de estiba que afectaron, en 2018, al puerto de Setúbal. Desde Bouzas se mueven al año entre 2.000 y 3.000 coches de esta marca, importados por Suardíaz desde Portugal y expedidos a continuación rumbo a Canarias, indicaron fuentes de la Autoridad Portuaria.

Leixões obtiene 60 millones para su macropuerto de contenedores

El Banco Europeo de Inversiones (BEI) firmó este martes un acuerdo de préstamo de 60 millones de euros con la Administração dos Portos do Douro, Leixões e Viana Do Castelo (APDL) para empezar a carburar el macroproyecto de reforma de esta dársena portuguesa. Una actuación no solo diseñada para acoger a grandes portacontenedores –ahora no se lo permite el calado ni la longitud de los muelles–, sino para explotar también el mercado Ro-Ro. Leixões pasará a disponer de una línea de atraque, de nueva construcción, de 490 metros de largo, con 15,5 metros de calado y cuatro grúas Post-Panamax de 85 metros de altura cada una. Esta terminal prevé contar con una capacidad anual de 480.000 TEU. Una de las obras principales será la de dragado de la zona, que limita el calado actual a unos 12 metros, frente a los más de 17 que tiene el muelle vigués de Guixar. “Con esta inversión, no sólo estamos profundizando los canales de acceso para buques de mayor tamaño, sino también anclando las raíces de la cohesión económica y social en la región”, destacó ayer el vicepresidente del BEI, Ricardo Mourinho Félix.