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Media espectacular de asistencia

El negocio del viejo Camp Nou en su último año de vida: 11 millones de euros en una semana

El estadio se ha hecho viejo y nadie lo ha cuidado como merecía en los últimos años, quedando deteriorado de tal manera que resulta urgente levantar otro nuevo

92.522 espectadores asisten al evento de la Kings League. EFE

Agota el Camp Nou sus últimos meses de vida, pero aún deja mucho dinero. 11 millones de euros en una semana y otro clásico, el copero, en el horizonte inmediato: 5 de abril. Una fortuna en tiempo de necesidad como los que vive el Barça, asfixiado económicamente obligado a encontrar inversores para financiar un nuevo Camp Nou.

El estadio se ha hecho viejo y nadie lo ha cuidado como merecía en los últimos años, quedando deteriorado de tal manera que resulta urgente levantar otro nuevo que proporcione rentabilidad económica a un club que vive una angustiosa crisis, limitado hasta en el fair play salarial de la plantilla, que tiene excedido en 200 millones.

Construido en 1957, el templo azulgrana asiste emocionado a sus últimos momentos, con más fieles que nunca, promediando cifras por encima de los 80.000 espectadores en cada partido, superado el vacío y la soledad que desprendía en la época de la pandemia.

Dos eventos rentables

Y en apenas una semana ha provocado que el Barça, necesitado como anda de dinero, recaude más de 11 millones de euros por dos eventos tan distintos como necesarios para la reconstrucción económica de la entidad.

Vista del Camp Nou durante un partido.

El clásico con el Madrid reunió a 95.745 espectadores que asistieron a triunfo del equipo de Xavi colocándole 12 puntos por delante en una Liga cada vez más azulgrana gracias al decisivo gol de Kessié. Además, le generó al club la mayor facturación alcanzada nunca antes por un partido de Liga: 8,5 millones.

Prácticamente lo mismo que percibió el Barça de la Federación en enero pasado (9 millones) por conquistar la Supercopa de España en Riad. El amistoso solidario entre Barça y City impulsado por Juan Carlos Unzué en agosto pasado también fue un éxito de asistencia (91.062 espectadores) y de dinero recaudado (4,3 millones).

Todo se aprovecha en el último año de vida del viejo Camp Nou. El fútbol como motor principal. La solidaridad. Y un producto nuevo donde se fusionan deporte, entretenimiento y conexión con nuevas generaciones a través del mundo digital.

Kings League, tercera máxima asistencia

Por eso, hasta un fin de semana que estaba libre en el denso calendario futbolístico fue aprovechado astutamente por Gerard Piqué y su proyecto de la Kings League para citar a 92.522 personas en el hogar culé, impulsando un negocio, como mínimo, de 2,5 millones sin contar lo recaudado por el merchandising, donde se agotaron todos los productos.

No ha querido Kosmos, la empresa del exjugador azulgrana, precisar los detalles del acuerdo fijado con el club, aunque podría ser del 50% para cada una de las dos partes.

El éxito de público fue espectacular, convirtiéndose en el tercer evento más masivo del Camp Nou solo superado por el clásico de Liga (95.745) y el duelo contra el Almería (92.605) en lo que fue la retirada de Piqué del Barça. Y del fútbol.

El Camp Nou es un negocio hasta el último suspiro cuando entren en junio las grúas para derribarlo y comience el exilio en Montjuïc. Pendiente todo de que la directiva cierre el pacto con los inversores para aprobar el Espai Barça. Fijó Joan Laporta, el presidente azulgrana, la fecha límite del 31 de marzo para cerrar ese pacto para la mayor obra civil que se realizará en Cataluña en los próximos años.

Un helicóptero sobrevuela el Camp Nou. EFE

Es una operación de 1.500 millones de euros, que está tutelada por Goldman Sachs y JP Morgan, quien ha rastreado el mercado internacional, especialmente en la búsqueda de inversores estadounidenses. 

Aunque el Barça acude a esa búsqueda en un momento especialmente complejo en el mundo económico, con la crisis bancaria, unido al daño reputacional que ha generado el caso Negreira, expuesto como queda el club a quedarse fuera de la Champions si prospera la investigación anunciada por la UEFA.

"Con 10 años de retraso"

Y los tipos de interés están muy por encima de lo que había planeado la junta azulgrana cuando ponía en marcha un proyecto, que como no para de reconocer el propio Laporta, "ya lleva 10 años de retraso". Sin olvidar las reticiencias que ha levantado la adjudicación de las obras a Limak, una empresa turca con mínima experiencia en la construcción de grandes recintos deportivos.

Futuro aspecto del Camp Nou.

Pero sí le da al Barça lo que pide: estar de vuelta, y ya en el nuevo Camp Nou, en otoño del 2024, coincidiendo con el 125 aniversario de la creación del club y una cláusula de penalización altísima si no cumple lo pactado en el plan de obras.

De ahí, las dificultades que están encontrando el Barça para llegar al límite marcado. "Ahora tenemos las obras adjudicadas y la financiación ya la tenemos", reveló Laporta a inicios de marzo, precisando que "estamos estudiando alternativas para mejorar las condiciones y nos hemos dado hasta el 31 de marzo".

Y todo en un escenario de máxima tensión porque el presidente quiere evitar la conversión en Sociedad Anónima como dijo él que desean tanto LaLiga como CVC, el fondo de inversión con el que suscribió el pacto Javier Tebas.

Joan Laporta junto a la alcaldesa Ada Colau en el palco del Camp Nou. Jordi Cotrina

La financiación estará ahí y lo que será una realidad es el Espai Barça”, proclamó el presidente, empeñado en aprovechar los últimos días de vida del viejo Camp Nou -las grúas entrarán el 1 de junio-, justo antes de ese destierro a Montjuïc. 

Un destierro "duro", como confiesa siempre Laporta, el presidente del Barça. Duro y tremendamente deficitario porque el Barça deja de ingresar, al menos, 94 millones, además de tener que invertir entre 15 y 20 millones para adecuarlo a las necesidades del equipo de Xavi.

Cada día que esté en la montaña olímpica estará perdiendo dinero. Y el Camp Nou, por vetusto y arcaico que esté, no deja de dar euros.

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