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Diario de Mallorca

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Conflicto olímpico

Semana crucial para los Juegos Olímpicos: la llama olímpica se apaga

Lo poco que queda de la candidatura conjunta se la juega esta semana, en la que se espera la comparecencia del COE para definir su futuro - Las esperanzas están rotas

Javier Lambán y Alejandro Blanco. Jaime Galindo

El proyecto olímpico conjunto entre Aragón y Cataluña entra en su enésima semana decisiva. La candidatura para los Juegos Olímpicos de Invierno de 2030 está herida de muerte, pero mientras hay vida hay esperanza y queda por decir la última palabra.

Se espera que sea en el inicio de la semana cuando el presidente del Comité Olímpico Español (COE), Alejandro Blanco, se pronuncie finalmente sobre todo lo que ha ocurrido en las dos últimas semanas. Y a un año de que se decida cuál será la sede olímpica de 2030, los plazos están agotados. La llama olímpica se apaga después de meses de desencuentros y choques frontales a varias bandas.

Cuando el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, el ministro de Deportes, Miquel Iceta, y el presidente del COE, Alejandro Blanco, visitaron Zaragoza el pasado 16 de septiembre de 2021 dejaron un mensaje claro.

El objetivo era construir "una candidatura de país" que lanzara al Pirineo aragonés y catalán y lo pusiera en el mapa internacional, con la baza de ser la única cordillera europea en la que no se ha organizado una cita olímpica, y con el argumento ganador en el relato político del regreso de Cataluña a un proyecto de Estado.

Visita de Pedro Sánchez el pasado 16 de septiembre para abordar la candidatura olímpica. Jaime Galindo

"Este proyecto lo hacemos porque creemos en la igualdad entre todos los españoles y eso significa que hay que hacerlo todos juntos, al mismo nivel, en igualdad de condiciones. Así lo hemos diseñado y lo hemos hablado con el COE", defendió el presidente Pedro Sánchez.

"Este proyecto lo hacemos porque creemos en la igualdad entre todos los españoles y eso significa que hay que hacerlo todos juntos, al mismo nivel, en igualdad de condiciones. Así lo hemos diseñado y lo hemos hablado con el COE"

Pedro Sánchez - Presidente del Gobierno de España

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Ya entonces, en aquel 16 de septiembre que marcó un antes y un después en Aragón en relación con la candidatura (que ya estuvo a punto de romperse en el mes de julio), el presidente de Aragón avisaba de que no cedería ni aceptaría un proyecto que postergara a la comunidad autónoma a una posición "subalterna".

"Si no la organizamos entre todos, la candidatura olímpica está abocada al fracaso", aseguró Javier Lambán. "No estaremos en condición de socios subalternos o residuales, solo en condición de socios de igualdad con los demás", dijo con rotundidad.

Durante el otoño las visitas del presidente del COE a la comunidad se sucedieron. En Zaragoza y en Jaca, el 26 de noviembre se celebraron sendas reuniones con el empresariado y los representantes del territorio para mostrar la envergadura del proyecto.

El presidente del COE, Alejandro Blanco, se dirige ante un nutrido grupo de empresarios y representantes sociales de Aragón, en la Sala de la Corona del Pignatelli. Jaime Galindo

En la capital aragonesa se eligió la sala de la Corona, el espacio reservado en el Pignatelli para las grandes ocasiones, para acoger la cita. Entonces, Blanco incidió en que el acuerdo social sería clave para que el proyecto triunfara.

"Todo el mundo conoce la situación política que estamos atravesando, pero con esta candidatura hemos conseguido sentar a la mesa a Cataluña, Aragón y España. Ha costado mucho llegar hasta aquí, pero lo hemos conseguido", defendió.

En aquel momento, los contactos entre los equipos técnicos de Aragón, Cataluña, el COE y el Gobierno central ya se habían puesto en marcha y el buen funcionamiento aparente hacía que, incluso, se pudiera hablar de cuestiones como el impacto climático de los Juegos de 2030.

Serrano, Blanco, Lambán, Gastón y Sada se dirigen al encuentro con empresarios en el Pignatelli, el pasado mes de noviembre. Jaime Galindo

Lo que no se sabía entonces es que de aquellas mesas técnicas surgiría después el principal de los desencuentros que a punto está de enterrar el proyecto olímpico. A partir de marzo, con el tiempo de las reuniones técnicas acabado, el Gobierno de Aragón rechazó el supuesto acuerdo técnico y reivindicó que la decisión final tenía que ser política, como se barajaba desde el inicio.

El Ejecutivo aragonés y sus técnicos han insistido desde entonces en que no se levantaron de la mesa, pese a no compartir el reparto de pruebas y sedes, porque el debate final debía ser político. No lo defiende así el COE, ni la Generalitat de Cataluña, ni el Consejo Superior de Deportes, que firmaron en una reunión ante la mesa vacía de Aragón que esa era la propuesta final.

La primera de las reuniones políticas en Madrid, a la que Aragón avisó de que no iría pero el COE quiso una instantánea con una silla vacía. EP

En las últimas semanas, el Gobierno de Aragón ha seguido planteando propuestas, todas rechazadas, salvo la última que no tiene respuesta del COE. Mientras, Cataluña ya ha anunciado que irá en solitario. Con todas estas rupturas en el camino, Alejandro Blanco tiene ante sí la responsabilidad de darle oxígeno a la llama olímpica, o apagarla. 

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