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Gente en la sombra

Lorena Homar: "Soy muy feliz y no cambiaría mi vida por la de nadie"

Lorena Homar posa en las nuevas instalaciones de las piscinas de Son Moix la semana pasada.

Lorena Homar posa en las nuevas instalaciones de las piscinas de Son Moix la semana pasada. J. Vallès

Sincera, risueña, humana, realista y modesta. Así es Lorena Homar (Palma, 1991), una de las deportistas discapacitadas más conocidas en esta comunidad que ha decidido dar un giro radical a su vida deportiva. Tras lograr éxitos en la natación -participó en Londres 2012, donde fue séptima en 200 estilos- la mallorquina deja la piscina por la bicicleta (handbike) y por los despachos (el Consell de Mallorca la ha fichado para coordinar el Deporte Adaptado).

Deja la natación, el que ha sido su mundo hasta ahora.

Sí. Después de tres años en la selección y de la participación en los Juegos Paralímpicos de Londres, no me volvieron a llamar. Y entrenar por entrenar, pues como que no.

¿Y eso?

La Federación tiene unos criterios en teoría objetivos y consideran que deben de llevar a otra gente. Además, hay plazas limitadas. Todo se suma y me ha tocado a mí.

Pero la natación era su vida.

Seguí nadando hasta ahora, pero ya no hacía gimnasio y eso lo notaba porque tenía más tiempo extra. Sin embargo, te sientes un poco frustrada porque dices "estoy dos horas aquí entrenando y... ostras, no veo ninguna progresión". Se entrena para conseguir una meta o marca determinada. Por desgracia o suerte no hay mucho nivel en los Nacionales. Somos los cuatros de siempre y eso no es competitividad por mucho que queramos o lo digamos.

Una natación a la que usted accedió de manera accidental.

La natación me ha abierto muchas puertas internas a mí misma. Una meningitis a los cuatro años provocó que me ampuntaran las piernas y que me afectara a los brazos. Un año después empecé a nadar como una forma de rehabilitación. A los 14 años el entrenador Toni Pomar me vio y me fichó. Me ha cuidado mucho siempre. A la natación solo le puedo estar agradecida. Me ha abierto muchas puertas tanto en mi vida privada como pública. Ha hecho que me conozca a mí misma y que vea que en el mundo hay un montón de discapacitados, que no soy la única.

Dice que se ha conocido a sí misma.

Ha hecho que me aceptara a mí misma. Te piensas que lo haces, pero cuando te aceptas realmente te das cuenta que no te aceptabas como eras. Nunca he caminado por una cosa u otra. Iba con la silla y siempre con las prótesis. No podía salir a la calle sin las piernas ortopédicas. Y es que era muy presumida. Tenía claro que no quería que me vieran sin piernas. Cuando volví del Mundial hace cuatro años, que me salió muy bien, me dije "¿qué haces Lorena? Basta ya de tanta tontería y céntrate en lo que quieres", que en esos momentos era entrenar para Londres 2012. Tu eres así y el que te tenga que aceptar lo hará; y el que no, no. También es cierto que la adolescencia es dura. Te das cuenta de que no puedes esconder la realidad. Así, aceptada, te abre más puertas, incluso ligas más y todo -se pone a reír-. Cuando tú te aceptas a ti misma no tienes problemas.

¿Cómo es el mundo de la natación de alta competición para discapacitados?

Hay de todo, la verdad. Hay gente que se lo toma como si fuera el fin del mundo y actúa como si fueran nadadores válidos. Desde Pekín 2008 hay becas y se puede vivir de esto, pero hay que hacer resultados año tras año. Si no lo haces, la has pifiado. Es un mundo del que me he quedado enamorada, aunque ahora pienso que no volveré nunca. Hay mucha rivalidad y es duro. Tengo amigos ahora que en Londres 2012 no lo fueron y te das cuenta de la maldad que puede tener la gente para ganar. Da igual si no tienes brazos o piernas, no dudan en pasarte por encima.

¿La gente es cruel?

Depende de lo que te encuentres. Los niños al verme preguntan a los padres qué me ha podido pasar y les hacen callarse. Pues no. Deben aprender que hay cosas diferentes. No pasa nada. Soy una persona normal. Sí que hay gente cruel y lo exagera todo mucho. "Pobrecita, no tiene piernas", dicen. Pues depende del significado que tenga para esa persona la palabra 'pobrecita' porque yo soy muy feliz y no cambiaría mi vida por la de nadie.

No pasa desapercibida

He impactado a gente que no tiene ningún tipo de discapacidad y que se han dado cuenta de que soy una chica normal, que voy en coche, que vivo sola. Impacta más mi vida, el día a día, que no otras cosas. Muchos aún, cuando les digo que conduzco, se ponen las manos a la cabeza. La gente se da cuenta de que muchas veces nos quejamos por tonterías, por ejemplo 'no me gusta el tipo de pelo que llevo' y luego me ve pasar, que me faltan dos piernas y feliz, y se da cuenta de que lo suyo es una tontería.

¿Xavi Torres es un ejemplo?

Ha sido una figura muy importante en Mallorca. Gracias a él la gente ha visto que un discapacitado puede hacer deporte de alto nivel. Nunca me he reflejado en él porque somos dos personas totalmente diferentes, no tenemos nada que ver. Ni por carácter ni físicamente.

¿Se va con alguna espina clavada?

Hubiera tenido que trabajar más el aspecto mental, hubiera sido más fuerte. En Londres 2012 lo pasé mal por este motivo. Salí asustada al ver tanta gente en la grada. No estaba preparada para eso. Lo disfruté mucho, pero pasé muchos nervios y tensión. No obstante, una olimpiada, si puedes, la tienes que vivir, es una pasada.

Y ahora se pasa al ciclismo.

Hace un mes que dejé la natación. Ahora me ha costado plantearme un objetivo. Si no lo tienes todo es súper difícil. Voy a probar el ciclismo. Me he comprado una handbike y me he apuntado a la prueba 312, del 25 de abril del próximo año. Ya lo he practicado y es muy duro. No tiene nada que ver con la natación. En la piscina hacía palanca y en el ciclismo es fuerza bruta. No obstante, no creo que me dedique a esto. No quiero estar todo el día entrenando, ya lo he vivido, me ha gustado mucho pero ahora no.

Impulsora del deporte adaptado.

Me ha contratado el Consell a través de Sports85. Y es que hasta ahora apenas había personas responsables del deporte adaptado. Lo que pretendemos es enseñar a los niños y a sus padres que hay mil maneras de hacer deporte adaptado. No por ser discapacitado te tienes que privar de hacer deporte.

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