Entrevista

Goyo Jiménez: "Nos hemos vuelto talibanes de lo nuestro"

"Que Pedro Sánchez adoptara ‘perrosanxe’ me pareció una jugada muy inteligente; mientras te rías de todo y de todos, hay tranquilidad a bordo"

Goyo Jiménez, en una pasada visita a Gijón.

Goyo Jiménez, en una pasada visita a Gijón. / MARCOS LEON

Christian García

Nacido en Melilla, pero albaceteño de corazón, forma parte de la lista de humoristas castellanomanchegos que hicieron del "cuajo" un símbolo nacional. Pese a que estudió Derecho, la vocación de Goyo Jiménez siempre fue la interpretación, a la que lleva dedicado como humorista y actor desde 1988. Jiménez, que se encuentra en plena gira de "Missery Class", actuará en Luanco el 10 de agosto.

¿Cómo le va la gira?

Muy bien, estamos muy contentos y mejor va a ir. Después de unas elecciones la gente va a necesitar risas y tendremos más demanda.

Compagina "Aiguantulivinamérica" con "Missery Class".

Sí, se nos ha acumulado plancha. El estreno de un espectáculo con funciones pendientes desde la pandemia. Tenemos muchos compromisos aplazados y de momento vamos bien.

¿Por qué "Missery Class"?

Por la sensación que tenemos, en la que en el viaje de la vida todos llevamos el billete malo. El viaje está peor y todo es más caro, no sólo por los precios, sino por las ideas y las formas de tratarnos entre todos. Ante eso, ahora más que nunca es imprescindible analizarlo mediante la risa.

Sobre "Aiguantulivinamérica", habló acerca de un complejo de inferioridad español.

Tenemos complejo de inferioridad hacia el que tenemos al lado, que nuestro vecino es el tonto culpable. Hoy, medio país está culpando a la otra mitad porque no ha salido el resultado que querían. Cuando ganan "hemos ganado", cuando pierden "han perdido". Es una inferioridad a la española.

Como el hooligan futbolero.

Para defender sus posturas, las personas se están extremando. Nos volvemos talibanes de lo nuestro. Ya sólo existe "la puto mejor película" o "la puta peor película". El contrario es el peor ser humano del universo.

¿Cómo ha vivido la campaña electoral?

Como comediante me siento estafado. Rajoy y Zapatero nos han dejado dos perlitas... Aun así, prefiero esto. Mientras te puedas reír de todos y de todo, hay tranquilidad a bordo.

¿Qué le pareció que Pedro Sánchez adoptara el término de "perrosanxe"?

Me parece muy inteligente, una jugada que consigue empatizar con la gente y que te vean como alguien con capacidad para contemporizar. No sé si ha sido idea suya, pero ha sido un giro muy bueno.

¿Por qué estudió Derecho?

Por calmar a mi padre, pero la carrera me vino muy bien para entender el mundo, la política, la comunicación... Como cómico y escritor me ha ayudado mucho para poder estructurar mis ideas.

Pero su interés por el arte ya estaba ahí.

Siempre he sido un culo inquieto, he intentado muchas cosas porque ves el mundo y quieres contarlo mediante un lenguaje u otro. También dibujando soy muy feliz y no se me da mal.

¿Qué tiene el humor castellanomanchego?

Hubo una época en la que se puso de moda el acento manchego para tratar el humor, "el cuajo", que yo utilizo mucho. Pero independientemente de eso, en todas partes hay gran nivel.

También en las redes.

Esta última hornada sale de ahí. Tiktok, Instagram, Twitter… de ahí está saliendo una hornada de humoristas que cuesta situar geográficamente y tiene cientos de miles de seguidores.

¿Cómo lo ve?

Se ha democratizado. Antes dependía de que unos ejecutivos dijesen sí o no. Ahora el contacto con el público es casi directo, y si el contenido funciona, pueden llegar antes a vender entradas. Y tampoco es fácil porque hay mucho contenido.