Un cóctel de altura: la moda de los 'rooftops' en Palma

Hoteles y restaurantes se han lanzado a subir a las azoteas para ofrecer unas vistas únicas mientras disfrutas de las mejores propuestas gastronómicas de la isla

Skybar del Hotel Hostal Cuba con vistas a la Seu.

Skybar del Hotel Hostal Cuba con vistas a la Seu. / Hotel Hostal Cuba

En lo más alto de la ciudad, donde el bullicio se desvanece y las luces parpadeantes se convierten en estrellas urbanas, nacen los rooftops o skybars: espacios de alta gastronomía en las alturas con “el Mediterráneo como telón de fondo”. Encuentran su origen en la metrópolis de Nueva York y, años más tarde, se han convertido en uno de los principales reclamos de turistas y locales de todas las ciudades del mundo.

En Palma, ya hace una década que los restaurantes en las azoteas de los edificios llenan el cielo de Ciutat. El secreto de su éxito, según los empresarios mallorquines, es la “experiencia 360” que ofrece. El clima, las vistas, la iluminación, la tranquilidad y la exclusividad son los ingredientes del cóctel más popular de Mallorca: los rooftops.

Vistas privilegiadas

El Hotel Almudaina tiene el rooftop por excelencia que triunfa en las redes sociales. Sus vistas privilegiadas en el corazón de la ciudad y su cocina son las claves de su fama. “A la gente le apetece mucho estar fuera: disfrutar de ver el mar estando dentro de la ciudad” afirma Mar Durán, directora del hotel.

En el caso del Iberostar Selection Llaut Palma, Asia y Mallorca se encuentran en su restaurante en las alturas. En la azotea del hotel se encuentra el galardonado KATAGI Blau con el chef Jose Pellegrino al frente. Una cocina de fusión asiática que se puede degustar y ver gracias a su expositor del “arte del Teppanyaki”. Pero lo que más destaca Yolanda López, directora del hotel, son sus vistas a la Bahía de Palma: “Lo cierto es que cuando cae el sol, las vistas desde nuestro rooftop eclipsan cualquier otro atardecer en Mallorca”.

Rooftop del Hotel Iberostar Selection Llaut Palma.

Rooftop del Hotel Iberostar Selection Llaut Palma. / MANU MIELNIEZUK

Para las personas que busquen cambiar de paisaje y adentrarse en entornos naturales, hay otros rooftops repartidos por la isla que se mezclan con los colores y los olores de Mallorca. Como es el caso del restaurante Suculenta en el Port de Sóller, que empieza a servir a partir de la temporada estival y cuenta con un aforo de más de 200 comensales. “La zona es muy privilegiada. Se ve la puesta de sol y estamos situados dentro de la Marina Tramontana, lo que nos da a posibilidad de no solo tener vistas a la playa si no también hacia la montaña”, describe Pamela Napodano, gerente de eventos del restaurante.

Un evento en el rooftop del restaurante Suculenta Port de Sóller.

Un evento en el rooftop del restaurante Suculenta Port de Sóller. / Suculenta Port de Sóller

Atracción turística

En cuanto al público que se interesa por este tipo de oferta, todos los establecimientos coinciden en que los turistas son una parte fundamental de su clientela. “En Iberostar Selection Llaut Palma contamos principalmente con dos tipos de clientes: el perfil local (residente) y, por otro lado, el turista al que le gusta disfrutar del ambiente que ofrece nuestro rooftop con la música y las vistas”, cuenta la directora del Iberostar Selection Llaut de Palma. “La mayoría es público extranjero: gente que viene con sus yates y come en el rooftop”, añade Napodano, sel restaurante Suculenta.

Un espacio exclusivo

Una característica de los rooftops es su aforo reducido que solo da la oportunidad de disfrutar de las vistas a un grupo exclusivo de personas. “Tenemos una demanda muy alta del skybar. Algunos extranjeros reservan con meses de antelación”, confiesa Mar Martí, directora general del Hotel Hostal Cuba. El hotel fue el pionero en Palma en subir el bar a la azotea hace 11 años. En su skybar se puede disfrutar desde un desayuno con bufet libre hasta una variedad de 40 tipos de cócteles al atardecer. Según explica Martí, se encuentra en un edificio protegido de interés cultural y es su prioridad conservarlo.

Skybar del Hotel Hostal Cuba visto desde la calle.

Skybar del Hotel Hostal Cuba visto desde la calle. / Hotel Hostal Cuba

Alejado del bullicio de las calles

Otro enclave privilegiado en el cielo de la ciudad es la azotea en la octava planta del Nivia Born Hotel Boutique, con una ubicación “idílica” en el Passeig del Born.Al no estar a pie de calle estás más con el sonido del cielo. No tienes ruido de coches o de gente pasando”, explica Helena Guitar, directora de marketing de Garden Hotels. También, algunos locales confiesan que los clientes se sienten más seguros en este tipo de espacios, más “protegidos”, “íntimos” y “controlados”.

Anabel Rubio, clienta del rooftop de Es Princep, contó a este medio que buscaba un sitio donde observar la Seu y sentarse a escribir: “Vi una foto en Instagram del hotel. Los rooftops son una vía de escape de la multitudinaria ciudad que es Palma, sobre todo en estos días por las rebajas”.

Pagar lo que vale

Sin embargo, Rubio confesó que no recomendaría ir a la hora de comer por los “precios desorbitados”: “Tiene su explicación, la ubicación es perfecta, pero para tomar algo y poco más”.

Según expone López, del Iberostar Selection Llaut Palma, los elevados precios son resultado de una “gran calidad” y “preparación exhaustiva” de cada producto: “Nuestro bartender fusiona y elabora cada cóctel en vivo y siempre con mucho mimo. Son factores que marcan la diferencia y que nuestros clientes aprecian”.

“Todo ha subido. No somos un establecimiento barato para venir cada día, pero estamos hablando de un skybar que no llega a 100 metros cuadrados. Tenemos que subir los precios para dar el mejor servicio: la cristalería, los licores, la fruta fresca, flores naturales, música en directo,… Cada día recibimos kilos de lima y la cortamos nosotros mismos para que el producto que está pagando el cliente valga su precio”, explica la directora general del Hotel Hostal Cuba.

La azotea del restaurante Suculenta Port de Sóller.

La azotea del restaurante Suculenta Port de Sóller. / Suculenta Port de Sóller

Un paso más allá

A parte de la gastronomía y las vistas, algunos rooftops apuestan por ir un paso más allá. El Iberostar Selection Llaut Palma, por ejemplo, cuenta con colaboraciones periódicas con otros chefs y bartenders de la isla.

Según desglosa Guitar, del Nivia Born Hotel Boutique, en su caso celebran after-works temáticos todos los jueves: “Necesitamos divertirnos y el entorno hace que lo podamos disfrutar más”. El hotel apuesta por la música en directo, con Djs o músicos, además de otras “sorpresas”. Y es que, tal y como sentencia la directora de marketing, “la oferta del rooftop es muy importante”: “Una azotea donde solo te puedes tomar un refresco se te queda corta”.

Todos los negocios coinciden en que la mejor temporada para disfrutar de un cóctel en un rooftop son los meses de verano. La directora general del Hotel Hostal Cuba afirma que la temporada alta en el establecimiento empieza con la Semana Santa y acaba con el puente de noviembre.