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Diario de Mallorca

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El cómic en papel triunfa entre los jóvenes digitales

Las ediciones de calidad a precios asequibles seducen a cada vez más lectores, sobre todo influidos por los contenidos de las plataformas y las opiniones en las redes sociales

Un grupo de jóvenes mirando cómics a las puertas de una librería especializada de Palma. | JOANA BERBER

Un grupo de jóvenes sentados en el poyete junto al escaparate de una librería observan y leen los cómics que acaban de adquirir en el establecimiento, uno de los tres de Palma especializados en este tipo de publicaciones. La imagen sorprende –son casi una decena y hay más entrando–, aunque sirve como ejemplo del auge del sector del cómic, que ha provocado que en 2021 aumentase la media de ventas en librerías a nivel estatal. Los motivos del incremento de lectores de manga, novela gráfica y los demás libros con viñetas de dibujos hay que buscarlos en las plataformas audiovisuales y redes sociales y en el abaratamiento de los costes de producción de las ediciones de calidad, que acaba beneficiando al precio.

Dos clientes en la librería Univers del Còmic, en la calle Nuredduna. | GUILLEM BOSCH

«Todas las películas y series de superhéroes, además del anime (animación de origen japonés), que están apareciendo ahora en las plataformas llevan a muchos jóvenes a querer profundizar más y descubrir cosas nuevas en los cómics de esos temas», explica el propietario de Univers del Còmic, Mateu Balaguer. Este empuje del audiovisual se complementa con las reseñas que proliferan en las redes sociales, añade el experto. «Hay mucha gente que se dedica a explicar de qué trata tal o cual manga (cómic japonés) y si les ha gustado, por lo que los jóvenes que les leen o escuchan y tienen interés, acuden a alguna librería especializada y los piden». Y hay muchos cómics colgados en la red de forma ilegal, aunque incluso eso incentiva la compra, «porque los leen y si les gustan, los quieren tener en formato físico, ya que son bonitos, con buenas traducciones y a precios asequibles».

Hay variedad de títulos para todos los gustos y edades. G. BOSCH

Influye el tercer factor del auge: Balaguer detalla que «los libros de tapa dura, que en los 90 costaban el equivalente a 50 euros, ahora los encuentras por 20 gracias a las mejoras tecnológicas, que han traído además una gran variedad de formatos y los han hecho más atractivos visualmente». Estos buenos acabados a unos precios razonables para los jóvenes les acercan al mundo del cómic, y no solo a los otaku (aficionados al anime y el manga).

También captan a un público que hasta ahora no había leído nada en viñetas, tal como apunta el dueño de Metrópolis, Bernardo López. «Muchos adultos y cada vez más mayores que no eran muy lectores han descubierto que hay cómics destinados a todo tipo de edades y gustos», señala quien era coleccionista y lleva toda una vida especializado en el sector, antes en Tótem y después en su propio negocio. Se refiere a lo que ahora se denomina novela gráfica, pero a él no le gustan las distinciones, debido a que «todos son medios en papel con dibujos que cuentan una historia. Es como un libro de Stephen King y El Quijote, los dos son novelas», compara. Respecto al cómic, pone como ejemplo que «casi todo el mundo piensa que los manga son para jóvenes y con temáticas violentas o románticas, cuando hay todo tipo de historias y hasta Murakami hace manga».

El propietario de la librería Metrópolis, Bernardo López G. BOSCH

Como afirma Balaguer, «ahora le llamamos novela gráfica porque es un término más atractivo para un público que no es tan joven». Incluso hay un premio Pulitzer en este formato, Mouse, que narra la historia de unos refugiados que sobrevivieron al holocausto. Las librerías de temática generalista le destinan cada vez más espacio en sus estanterías debido a que «intentan sobrevivir y, como ven que se vende más que otra clase de libros, hacen un hueco para ese cliente potencial», señala López. Y concluye que el auge también ha provocado un incremento del número de títulos, «un centenar al mes, por lo menos. No sé si hay tanto público como para absorber todo este material», advierte.

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