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Clara Segura: «Filumena Marturano es una superrevolucionaria»

La actriz protagoniza la conocida comedia de Eduardo de Filippo que llega a Palma y Manacor

Clara Segura y Enrico Ianniello. | SILVIA POCH

Filumena Marturano, una comedia de Eduardo de Filippo que triunfó en el cine como Matrimonio a la italiana, llega este fin de semana a Mallorca (el viernes al Teatre Principal de Palma, y el sábado y el domingo, en el Auditori de Manacor) con una gran producción de La Perla 29 con 10 intérpretes. La pareja protagonista de este gran cuadro napolitano cuenta con dos fantásticos actores: la catalana Clara Segura y el italiano Enrico Ianniello. La pandemia ha obligado a retrasar un año este ambicioso proyecto coral que completan Marissa Josa, Jordi Llovet, Eduard Muntada, Xavier Ruano, Josep Sobrevals, Sergi Torrecilla, Montse Vellvehí y Carla Vilaró.

Oriol Broggi, que firma la dirección de este montaje, compara el binomio protagonista formado por Filumena Marturano y Domenico Soriano con personajes de tragedia griega. «Es como si ella fuera Antígona y él Creonte, protagonista y antagonista respectivamente, pero en clave de comedia porque esta obra te hace sonreír pero cuando acaba no sabes si la vida es bella o no». Es una obra compleja.

«El teatro de De Filippo es alegre, festivo, cómico, explosivo pero a la vez también es muy profundo», afirma Broggi. «Extrañamente no es tan conocido como el de Pirandello, Shakespeare, Chéjov, Ibsen, Sófocles, Molière y eso que es un autor igual de importante».

El montaje de Broggi usa el paralelismo entre Nápoles y Barcelona, ciudades muy parecidas que, según él, «tienen una manera de hacer y una alegría especiales». Ha situado la acción en un piso del Eixample de Barcelona, en una época entre finales de los años 40 y los 60. La casa de Domenico donde vive Filomena es un piso un poco señorial venido a menos, con suelos hidráulicos, muebles antiguos con aportaciones de otras producciones de La Perla 29. Una casa con muchas puertas y ventanas donde los personajes intercalan con naturalidad napolitano, italiano, catalán y castellano. «La obra original juega con dos napolitanos diferentes porque Domenico viene de un barrio más rico que tira más hacia el italiano mientras que Filomena, que pertenece a un barrio pobre, habla en dialecto napolitano», recuerda Ianiello, miembro de Teatri Uniti de Nápoles, muy conocido en Italia por la serie Un passo dal Cielo 1, 2, 3.

¿Hasta qué punto conecta con la sociedad actual un personaje como el de Filumena? Es una exprostituta que se las ingenia para que el hombre que la ha mantenido 25 años se case con ella y dar así el mismo apellido paterno a sus hijos. Para Clara Segura, Filumena es una «superrevolucionaria» y tiene todo el sentido del mundo recordar a mujeres que, como ella, luchan por una vida más digna. «Con los cambios sociales vividos a veces parece que no podamos hablar de mujeres que no están en las coordenadas actuales. Quizás una mujer de 1946 es mucho más moderna que una que el 8 de marzo se manifiesta con los pechos al aire, y lo digo con todo mi respeto para ellas. Pero no podemos cortar con todo lo anterior porque Filumena no tiene sueldo, no ha estudiado, no es autosuficiente... En el mundo en el que vivimos aún hay mujeres así».

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