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Reportaje

Canarias, plató de cine deseado por Balears

Las islas afortunadas también lo son en el cine, se llevan más rodajes que ninguna comunidad, por sus incentivos fiscales pero también por la buena gestión de sus políticos

Especialistas en acción en el rodaje de 'Fast&Furious' en Tenerife

Especialistas en acción en el rodaje de 'Fast&Furious' en Tenerife

Canarias se ha consolidado en los últimos años como uno de los destinos favoritos para las productoras internacionales de cine, hasta el punto de que Hollywood y Netflix se han instalado allí. Una industria, la de las bien llamadas islas afortunadas, que no deja de crecer y que puede presumir de ser parte muy importante del motor de la economía de una comunidad que se resiste a vivir exclusivamente del turismo de sol y playa. Al igual que Balears, Canarias dispone de un clima envidiable, con el añadido de que el suyo se extiende a todos los meses del año; y unos lugares naturales privilegiados, que en su caso les permite recrear escenas a partir de localizaciones muy diversas con tan solo unos kilómetros de distancia entre ellas. Aunque la gran ventaja, lo que les diferencia respecto a Balears, son los incentivos fiscales, y también el contar con unas autoridades locales que facilitan los rodajes y sacan nota alta en gestión. El caso de Hierro, serie de Movistar rodada en el Atlántico, da algunas pistas: cuenta como asesor con un mallorquín. Tener a alguien de Mallorca que trabaja para películas, series o publicidad en Canarias se está volviendo la mayor competencia del archipiélago balear. Mientras Canarias goza de gran reputación en España y Hollywood, Mallorca se queda atrás.

Matt Damon, como Jason Bourne, rodando en Canarias

En los últimos años se han rodado en Canarias películas como Exodus: Reyes y dioses, con Christian Bale; En el corazón del Mar, con Chris Hemswoorth, Tom Holland y Cilliam Murphy; Jason Bourne, con Matt Damon y Tom Lee Jones; Aliados, con Brad Pitt y Marion Cotillard; la quinta de Rambo, Last Blood; algunas de la saga Fast and Furious; o Furia de titanes, con Liam Neeson y Sam Worthington, y producida, entre otros, por Basel Iwanyk, quien declaró: «Volvimos a Canarias porque allí lo teníamos todo». En cambio, por Mallorca, en la última década, pocas grandes producciones. Cloud Atlas, con Tom Hanks y Halle Berry, y poco más.

'Cloud Atlas', un oasis en el desierto de las grandes producciones rodadas en Mallorca. Se estrenó en 2021, con Tom Hanks y Halle Berry como protagonistas

Germán Traver, directivo de Palma Pictures, productora que ha logrado acercar a la isla a grandes producciones de cine, publicidad y televisión, como The Majorca Files o el éxito de la BBC The Night Manager, confirma que «muchos profesionales del sector se están instalando en Canarias, por la posibilidad de trabajo que hay. Palma Pictures, ahora mismo, está trabajando allí para un programa de televisión y falta personal para poder atender nuestra producción». Con la pandemia, añade, «Canarias se ha posicionado bien como destino seguro. No tuvieron una tercera ola tan importante como nosotros y eso también pesa. Pero lo que más pesa son los incentivos fiscales que ofrecen a la hora de llevar los rodajes y producciones allí».

Joan Cobos, localizador y realizador que trabaja en Balears y Canarias

«No se puede competir con Canarias. La diferencia de los incentivos fiscales es abismal. La diferencia es económica, allí los productores obtienen un beneficio mayor», subraya Joan Cobos, localizador y realizador mallorquín que trabaja tanto en Balears como en Canarias. «Las productoras de Mallorca están luchando mucho para que puedan venir rodajes pero lo que hay que facilitar, cuando viene algún gran proyecto, que a veces ha habido llamadas a la puerta de grandes proyectos, es facilitar entre todos que se pueda llevar a cabo, que no haya trabas. Cuando se rueda un gran proyecto, tanto desde Hollywood como desde los productoras independientes ven sí se han tenido facilidades, buena aceptación a nivel político, hotelero, ayuntamientos, permisos, logística... Es una actividad económica que genera mucho dinero al margen del rodaje, buena publicidad, le das un caché a Mallorca como plató y otros productores confían. Ese valor lo tenemos a nivel de series pero falta ese proyecto de una gran película», expone Cobos.

Con unos incentivos fiscales (en Mallorca de un 25%) de hasta un 50% compatible con un 4% en el Impuesto de Sociedades, las Islas Canarias se han ganado los rodajes nacionales e internacionales. Lo dice la realidad y la Canary Island Films, que exige dos requisitos para las producciones extranjeras: un millón de euros en gastos en la comunidad y contratar a una productora local. «Gracias a Fast&Furious y Ridley Scott mucha gente se ha fijado en Canarias, donde las cosas se hacen bien», apunta Traver.

Germán Traver, responsable de Palma Pictures y productor local de la serie 'White Lines' de Netflix

Mallorca Film Commission, aplausos y polémicas

La irregularidad en el funcionamiento de la Mallorca Film Commission (MFC) en los últimos tiempos de su primera etapa, los recortes de presupuesto, los impagos a producciones ya pactadas y la disminución de las actividades patrocinadas por la MFC dejaron huella. «Los escándalos de la Mallorca Film Commission nos hicieron daño en el pasado y costó mucho levantarlo. Aquello no solo significó un parón en lo que era la gestión para poder atraer rodajes y dar seguridad, también supuso un retroceso. Canarias, en cambio, siempre ha tenido una trayectoria sólida en este sentido, hacia adelante, y con un proyecto por el que se viene apostando desde siempre. A nivel institucional nos llevan mucha más ventaja. Las Film Commission de Canarias llevan establecidas doce años, nunca han cesado su actividad y no han tenido escándalos como hemos tenido aquí, y eso les da más poder a la hora de poder trabajar con las instituciones locales para conseguir filmaciones. En Mallorca esto es más complicado. Estamos satisfechos de la segunda etapa de la MFC pero no es suficiente, también es necesaria la Illes Balears Film Commission, que nunca se llegó a coordinar bien, y que ahora está en un falso cierre que crea una sensación de incertidumbre a la hora de acercar grandes producciones», lamenta el directivo de Palma Pictures.

Movie map de la serie de la BBC «The Mallorca Files», editado por la Mallorca Film Commission

Convocatorias confusas e inciertas

A la MFC le han caído algunos palos en los últimos meses, el último, desde la productora Inicia Films, responsable de Las niñas, la cinta galardonada en la última edición de los Goya con cuatro premios, entre ellos el de mejor película. Quería rodar en Mallorca su nueva película, pero no lo hará, según confirmó a este diario la productora Valérie Delpierre, quien tildó de «confusas e inciertas» las bases de la convocatoria de subvenciones de la Fundació Mallorca Turisme, dependiente del Consell, y anunció Valencia como nuevo destino para la filmación. «No vemos claro los mecanismos de apoyo de la Mallorca Film Commission. Las bases de su convocatoria de ayudas nos resultan confusas e inciertas, no sé cómo cumplirlas. A mí no me vale que me digan ya veremos después. Nos hubiera encantado rodar en Mallorca pero me siento insegura y prefiero no arriesgarme», espetó Delpierre, con más de veinte años de trayectoria.

«Todo suma para dar una imagen de inestabilidad. Las ayudas estas son muy complejas, con plazos de ejecución complejos, y eso crea inseguridad. Este tipo de ayudas son vitales para traer una película. Yo he perdido un poco la esperanza ya de que esto en algún momento se revierta y se haga de una manera sencilla y clara. Se piden cosas que es muy difícil que el sector pueda cumplir. Es desesperante», argumenta Traver.

La marca Mallorca

Otro proyecto de la MFC que ha suscitado polémica ha sido un concurso de ideas sin una puntación clara de cómo funcionará la elección de los proyectos. Mientras en el ICAA (ministerio de Cultura) se establece que el presupuesto medio de un corto son 40.000 euros, la MCF ofrece la cantidad de 14.500 euros por proyecto, lo que aleja el resultado de los estandars de calidad del mercado. Con ello la marca Mallorca se verá reflejada en cortos de calidad baja que darán una mala imagen de la isla y de sus producciones. «Tampoco se entiende esa idea de que todo lo que se rueda en Mallorca tiene que estar relacionado con Mallorca. Aquí se pueden contar historias no mallorquinas y la imagen de la isla no tiene porque ser idílica. Hay que cambiar el chip», señala Cobos.

El Parc Bit, escenario del proyecto de construcción de unos estudios públicos

Los estudios del Parc Bit y el apagón de la Ciudad de la Luz

Uno de los grandes proyectos por el que lucha la Mallorca Film Commission es la contrucción de unos estudios públicos en el Parc Bit. Sus defensores aseguran que un plató de 6.000 metros cuadrados posicionaría a la isla como una estructura única en el mercado español y atraería muchos rodajes. Sus detractores piensan que el dinero se puede invertir mejor y señalan a la Ciudad de la Luz de Alicante, cuyos estudios están cerrados desde hace años y generan unos gastos millonarios para las arcas públicas.

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