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Silvia Esteve

Sobre este blog de Mallorca

En este blog hablaremos sin tapujos sobre la sexualidad. Partimos de la base de que no debemos tener temas tabú y que podemos hablar de forma natural de todo.


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  • 29
    Julio
    2016

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    El punto G masculino “sale del armario”

    El punto G masculino “sale del armario”

    Hace tan solo unos cuantos años atrás los artículos de tiendas eróticas iban principalmente dirigidos a mujeres y hombres homosexuales  - principalmente a mujeres solteras y a hombres considerados un poco “viciosillos”- sin embargo, a día de hoy las cosas están cambiando en el mundo de la juguetería erótica, y los grandes beneficiados son los hombres heterosexuales. Sí, hablamos del Punto P, es decir la próstata (lo que los hombres tienen dentro del ano – para los de la LOGSE-).

    El masaje prostático está en boga. A medida que la estimulación anal masculina va abandonado el armario de los tabús, el catálogo de estimuladores masculinos ha crecido como la espuma en muchos de los sex shop que existen en España. Los hombres heterosexuales tienen cada vez menos miedo a ser percibidos como gais o menos “macho alfa”. Y no solo eso, los plugs y estimuladores anales, se están ganando un lugar en el dormitorio de las parejas heterosexuales. A pesar de ello, la mayoría de los mortales siguen un poco verdes en la materia. Por esta razón, este video de la marca LELO sirve para comprender el funcionamiento básico.

    Al igual que sucede con el Punto G femenino, encontrar el Punto P masculino requiere de alguna práctica, un poco de paciencia y mucha comunicación. El Punto P se sitúa –internamente- justo debajo de la base del pene y tiene el tamaño aproximado de una moneda de 50 céntimos. Para estimularlo es posible introducir un dedo en la cavidad anal, a una profundidad de entre 7 y 10 centímetros y masajear un área de textura esponjosa. A los menos arriesgados les vendrá bien saber que también es posible estimularlo externamente mediante un masaje en la zona perianal.

    La comedia estadounidense de culto Broad City ha sido la última en sacar la estimulación de la próstata a la palestra. En uno de los capítulos de su segunda temporada saca a la luz el incremento de la aceptación de los orgasmos prostáticos por parte de los hombres heterosexuales. Sin embargo, no es eta la primera aparición de la estimulación masculina en la cultura popular; el reallity show de los Kardashians o la seria Los Soprano ya trataron este tema, si bien es cierto que lo hicieron de una forma cómica y en cierto modo humillante para los hombres. Lo novedoso del tratamiento que la serie Broad City le da a la penetración anal masculina entre hombres heterosexuales es que su protagonista – Abby- aunque dubitativa al comienzo, se muestra finalmente predispuesta a penetrar analmente a su ligue y ver hacia donde conduce esa situación. Todo indica que la aparición de escenas de este tipo en televisión contribuye notablemente a la eliminación de los estigmas que todavía pesan sobre el placer anal.

    Existen distintas opciones disponibles para cualquiera que esté interesado en probar este tipo de masajes, ya sea individualmente o en pareja: el uso de los propios dedos, el uso de vibradores prostáticos, strapons, vibradores o consoladores estándar o, también, la estimulación externa sobre el perineo. A día de hoy, somos conscientes como nunca antes de que los hombres tienen otras zonas erógenas más allá del pene. Cada vez son más los que experimentan con la estimulación anal, y también aumenta el número de mujeres que quieren que sus padres sepan lo que se siente con el objetivo de mantener el marcador igualado. ¿Pero cómo encontrar este punto tan evasivo? Existen, básicamente, cinco pasos para identificarlo:

    1. Asegúrate de que tus dedos o el juguete erótico que vayas a utilizar estén limpios.
    2. Túmbate con las caderas apoyadas.
    3. Usa lubricante.
    4. Comienza la penetración lenta y cuidadosamente.
    5. Resiste el acto reflejo de sacarlo moviéndolo de dentro hacia afuera rítmicamente.

     

    ¿El resultado? Un orgasmo prostático tan potente que algunos equiparan con el orgasmo femenino, debido a unas sensaciones de placer que recorren todo el cuerpo, -en lugar de estar totalmente focalizadas en el pene-, que son más profundas y que son más duraderas. Varios de los fabricantes de este tipo de artículos hablan ya de un repunte de interés en el mercado.

    El punto G masculino “sale del armario”

    Lo confirma un estudio publicado por LELO en el cual se afirma que hasta un 71% de los hombres heterosexuales afirman haber probado o estar dispuesto a probar un masajeador prostático, y que un 80% de las mujeres están dispuestas a introducir esta práctica en su dormitorio, si su pareja se lo pide. Las campañas publicitarias de marcas como LELO o Aneros parecen respaldar estas estadísticas ya que, de no ser así, no estarían invirtiendo tanto en la promoción de estos artículos.

    La mayoría de fabricantes están diseñando productos de gran calidad, lo cual agradecen los compradores debido a que, no hace mucho tiempo atrás, todo lo que se podía encontrar en el mercado para estos usos era de una calidad muy mediocre.

    Mientras que hay quien sigue considerando esta práctica como cosa de hombres “poco machos” la realidad es que se trata del placer más intenso que un hombre puede experimentar, muy por encima de la masturbación. Y, a pesar de que requiere cierta práctica al comienzo, es muy fácil de llevar a cabo. Los fabricantes toman nota de este aumento del interés e incrementan sus esfuerzos para llegar a una franja de clientes que vayas más allá de las mujeres y los hombres gay.

    Hay quien ya incluso se aventura a decir que estamos ante el inicio de la era, en cuanto al placer se refiere, que el placer es un derecho humano y que tenemos que cambiar nuestras forma de percibirlo y sentirnos orgullosos del placer que sentimos. En los últimos dos años, las búsquedas mensuales de “vibradores para el Punto P” se han visto aumentadas en más de un 30% en la medida que se expande el interés por estos juguetes más allá de la comunidad homosexual.

    La última incorporación al mercado es Loki de la colección de LELO. Un potente vibrador curvado finalizado en punta que proporciona una estimulación directa a la próstata. Si bien es cierto, que pese a que el catálogo sigue ampliándose y más hombre se muestran dispuestos a probarlo, sigue existiendo cierta cautela a la hora de afirmar en público que se realiza esta práctica.

    La mayoría de hombres se muestran abiertos a la hora de expresar estos deseos con su pareja, pero son mucho más reticentes a la hora de compartir esta información con sus amigos más cercanos, por lo que el estigma sigue existiendo. Viendo el lado positivo, el camino ya ha comenzado y podemos afirmar casi con toda seguridad que en el los próximos años cada vez estará más normalizado que también los hombres experimenten sin complejos el placer en cada parte de su cuerpo.

    ¿Tienes alguna experiencia en este apartado? Compártela con nosotros.

     

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