La Guardia Civil ha detenido a un empresario, su mujer y su hijo por un importante fraude en la venta al por mayor de aceite de oliva en Mallorca. Los investigadores sostienen que vendían productos de baja calidad o de girasol traídos de la península pero etiquetados como si fueran virgen extra o ecológicos y solo de olivares de Balears. Los agentes detectaron también que algunos envases no tenían fecha de caducidad y que se habían falseado certificados sobre el origen del aceite. La investigación, que se ha extendido a Eivissa, Cádiz y Jaén, ha permitido a los agentes decomisar unos 4.000 litros de aceite. Los arrestados, acusados de delitos de estafa, contra la propiedad industrial y falsedad documental, quedaron este martes en libertad con cargos pero con medidas cautelares.

El caso fue detectado por la dirección general de Políticas de Soberanía Alimentaria de la conselleria de Agricultura. Esta organismo comunicó en enero a la Guardia Civil sus sospechas de que una empresa dedicada al envasado y la distribución de aceite de oliva de aparente gran calidad estafaba a sus clientes. Entre ellos, al menos tres cadenas de supermercados y decenas de comercios.

La investigación por la estafa, impulsada en enero por el Govern, se ha extendido a Eivissa, Jaén y Cádiz

El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil puso en marcha una investigación. Los agentes comprobaron que la marca aseguraba que el aceite procedía solo de fincas situadas en Mallorca y Eivissa. Comprobaron que no era así, sino que al menos en parte provenía de la península. Durante los últimos meses, los guardias civiles y los inspectores del Govern han analizado los productos vendidos por la empresa para certificar el fraude. Según los investigadores, el aceite no solo tenía una calidad muy inferior a la anunciada, sino que en ocasiones estaba mezclado con aceite de girasol.

La Guardia Civil interviene 4.000 litros de aceite a los tres acusados por el fraude en Mallorca Guardia Civil

El pasado lunes, la Guardia Civil detuvo al empresario, a su mujer y a su hijo y registró un almacén en Marratxí, donde tenían guardados los productos que iban a vender. Los investigadores dejaron en libertad con cargos a la acusada, mientras los dos hombres, asistidos por el abogado Francisco Jesús Terrassa, fueron puestos este martes a disposición del juzgado de guardia de Palma. Ambos se acogieron a su derecho a no declarar y la magistrada decretó su puesta en libertad pero les ha prohibido salir de España. 

El Consell Regulador de la denominación de origen Oli de Mallorca aplaudió la operación contra este presunto fraude.