21 de noviembre de 2018
21.11.2018
Investigación

La confesión del robo del cuerno de rinoceronte en Bunyola

Un taxidermista admite ante el juez que cogió la preciada pieza y colocó una réplica

21.11.2018 | 02:45

Un fotógrafo, un comisionista y un taxidermista se adentraron la semana pasada en una finca de Bunyola de unas 18 hectáreas y que estaba en venta con la excusa de mediar ante un comprador potencial. Los tres acabaron detenidos por un valioso robo de un cuerno de rinoceronte negro tasado en 400.000 euros en el mercado negro. La pieza fue recuperada por la Guardia Civil. Uno de ellos, el taxidermista, confesó todos los hechos ante el juez de guardia de Palma el pasado sábado. El arrestado admitió ante el magistrado que ya había visto el asta en fotografías.

Según su versión, aprovechó el momento en el que el encargado de la finca y sus otros dos compinches no estaban allí, para coger el cuerno y sustituirlo por una réplica de resina que llevaba preparada.

El hombre detalló que fue una tarea bastante fácil. Haciendo un poco de fuerza y zarandeando la pieza original, en seguida se soltó. Luego, dio el cambiazo y colocó la réplica con un poco de pegamento. Una vez tuvo el cuerno en su poder, lo escondió en una bolsa. Cuando se reunió con sus acompañantes, se marcharon de la finca en coche. Poco después, con la excusa de ir a buscar algo al vehículo, dejó allí el preciado botín.

No fue hasta que la Guardia Civil lo descubrió cuando el taxidermista devolvió el cuerno de rinoceronte negro. El encargado de la finca se percató de la sustracción por el fuerte olor a pegamento que reinaba en la estancia.

Los investigadores detuvieron a los tres hombres por un delito de hurto. Todos ellos pasaron a disposición judicial en Palma el pasado sábado. Los tres sospechosos quedaron libres, pero con medidas cautelares como la obligación de comparecer en el juzgado cada quince días. Además, el magistrado de guardia retiró el pasaporte a dos de ellos: el taxidermista español y un fotógrafo de origen italiano.

Este último explicó que estuvo tomando fotografías en la finca y que le pareció horrible ver tantos trofeos de caza. Por ello, decidió salir al exterior a fumar y no se percató de nada. El comisionista español alegó que se había ido con el encargado de la finca a recorrer el terreno en un todoterreno y que tampoco se enteró del robo.

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