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Yates clásicos que han visitado Mallorca

Yates clásicos que han visitado Mallorca: ‘Shemara’, el yate de los Dockers

El ‘Shemara’ entrando al puerto de Palma en una lluviosa mañana de mayo de 2018. Manuel R. Aguilera

El Shemara es un yate de diseño clásico y gran belleza que data de 1938 y que es un digno representante de los grandes buques de recreo construidos en la década de los años treinta, anterior a la segunda guerra mundial

La nave fue un encargo de Sir Bernard Docker, un industrial británico, y se construyó en los astilleros Vosper & Thornycroft, situados en Woolston, Southampton, siendo lanzado al mar el 30 de abril de 1938 y finalizado en junio de ese mismo año.

Al comenzar la Segunda Guerra Mundial, como otras muchas embarcaciones del mismo tipo, fue requisada por el almirantazgo en septiembre de 1939, siendo utilizado como buque escuela de las fuerzas antisubmarinas, teniendo su base en Campbeltown, en la península de Kintyre, en Escocia. Durante una de sus maniobras con submarinos, concretamente con el HMS Untamed, ocurrió un accidente el 30 de mayo de 1943, cuando el submarino, por problemas mecánicos, no pudo subir a la superficie y se hundió en el fiordo de Clyde, con la pérdida de los 35 miembros de su tripulación.

El ‘Shemara’ maniobrando en el puerto de Palma en septiembre del 2016.

El ‘Shemara’ maniobrando en el puerto de Palma en septiembre del 2016. Manuel R. Aguilera

Una vez terminada la contienda, fue devuelto a su propietario en 1946, siendo a partir de entonces muy conocido por las numerosas y fastuosas fiestas que se celebraron a bordo, ofrecidas por los Dockers, es decir Sir Bernard y su esposa, Lady Norah, siendo un habitual de la Riviera francesa. Por él pasaron celebridades de la nobleza y de Hollywood, como Grace Kelly, Marilyn Monroe o el rey Faruk de Egipto.

En los años sesenta fue puesto a la venta y pasó a manos del magnate inmobiliario Harry Hyams, que lo utilizó en diversos cruceros por el Mediterráneo, aunque poco a poco su actividad fue decayendo, hasta finalmente dejar de usarlo, quedando posteriormente amarrado en la localidad de Lowestoft, en la costa oriental inglesa, permaneciendo en esta situación durante 30 años.

El ‘Shemara’ fondeado en la Bahía en octubre del 2017.

El ‘Shemara’ fondeado en la Bahía en octubre del 2017. Manuel R. Aguilera

En el año 2010 el empresario Sir Charles Dunstone descubrió la nave y, después de arduas negociaciones que duraron varios años, pudo lograr quedarse con ella, empezando posteriormente una importantísima reforma que duró casi cuatro años.

El barco fue remolcado a Portsmouth y, dadas las dificultades para su rehabilitación, Dunstone decidió crear su propia empresa, Shemara Refit LLP, para que la llevara a cabo. En el transcurso de la reforma, fueron sustituidos todos los elementos deteriorados, dándole un toque de modernidad, pero respetando su pasado. Asimismo, se le mejoró la estabilidad y se le dotó de bulbo a proa, siendo la superestructura reconstruida en aluminio, y se le sustituyeron los mástiles por unos nuevos de carbono. Además, se le cambió el sistema propulsor por un sistema diésel-eléctrico Rolls-Royce. Los interiores también fueron restaurados con esmero, conservando la elegancia y el encanto originales.

Sus características actuales son 64,7 metros de eslora y 9,2 metros de manga, puede alcanzar una velocidad máxima de 14 nudos y su capacidad es de 12 invitados y 16 tripulantes, siendo también publicitado para realizar chárter.

El Shemara, en su última época, después de su reforma, es muy conocido en el puerto de Palma, donde suele realizar tareas de mantenimiento, habiendo sido posible verlo en diferentes ocasiones en varios puntos de la Bahía, con su inconfundible y elegante imagen.

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