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En Alicante

Disfraces de 'El juego del calamar' para dar miedo este Halloween

Las máscaras y monos rojos de los personajes de la serie surcoreana encabezan compras y encargos para las fiestas que niños y adolescentes de la provincia celebrarán en Halloween

Un traje de 'El juego del calamar' en un comercio de Alicante. Las tiendas de artículos de fiesta esperan agotar los disfraces sobre la serie. | PILAR CORTÉS

«Es una serie de adultos con demanda entre los más pequeños. Parece que todo lo prohibido les atrae», explica Abraham Navarro, propietario de una tienda de artículos de fiesta de Alicante, sobre el aluvión de pedidos y encargos de prendas relacionadas con «El juego del calamar», el disfraz que niños y adolescentes quieren llevar en la próxima noche de Halloween en las fiestas que vuelven a la provincia tras dos años de parón por el covid-19.

A falta de poco más de una semana para su celebración, este comerciante ya ha vendido más de medio centenar de máscaras negras de los personajes de la serie surcoreana de suspense que emite una plataforma de contenidos audiovisuales, y que consiste en un juego de supervivencia con un premio millonario como recompensa pero con consecuencias fatales si se pierde. En otra tienda de disfraces de la capital no paran de recibir llamadas para reservar su indumentaria de jugador pero la demanda les ha sorprendido sin stock ya que sus proveedores tenían previsto enviárselo después de Navidad para Carnaval. Sin embargo, el boom se ha adelantado: el disfraz de «El juego del calamar» encabeza las búsquedas de internet en todo el país y las tiendas que los tienen dan por hecho que se agotarán.

De momento, en la tienda de Navarro quedan aún máscaras con el símbolo del cuadrado, el círculo y el triángulo, pero esperan vender más de un centenar a lo largo de la próxima semana. Al ser el traje muy similar al de «La casa de papel», la clientela se lleva estos monos o bien usan los que ya tenían de temporadas anteriores, cuando triunfaron estos disfraces, y lo acompañan con la máscara del símbolo geométrico.

«Todo es un negocio. Les meten a los niños las series por el móvil y ellos piden estos disfraces», apunta Miguel Ángel Uriarte, que regenta un establecimiento de artículos de fiesta en Luceros desde 1962. Verónica y María, monitoras de zumba que estaban buscando disfraces para una clase especial por Halloween en el club Montemar, comentaban que «es una serie muy sangrienta, toda de matanzas, de hacer sufrir a la gente, pero parece que va a ser lo más». En este negocio están vendiendo hasta la cabeza de una muñeca gigante solo porque esta máscara se parece a un personaje que apareció en uno de los retos mortales de la serie surcoreana.

En este negocio de artículos de fiesta están facturando solo el 30% de lo habitual antes de la pandemia. Con el retorno de las celebraciones de la noche de difuntos, se animan poco a poco las ventas tras dos años de parón dado que se suspendieron Hogueras, Moros y Cristianos, Carnavales, cumpleaños y todos los eventos de los que se nutren en la provincia. De ahí que hayan tenido que pedir ayudas oficiales a las instituciones como sector afectado por las restricciones del covid-19. A duras penas, Uriarte ha podido mantener su pequeño local por el que paga 795 euros de alquiler; y Navarro tuvo que trasladar la venta a lo que antes era el almacén para ahorrar gastos. Solo la venta online les sacó de apuros . En su caso ha recuperado el 50% de las ventas.

A estos negocios les dan continuidad en este momento las fiestas de Halloween que preparan familias, colegios y escuelas infantiles, porque la venta de decoración para pubs y discotecas está parada. Entre los adornos expuestos abundan telas de araña, lápidas, katrinas mexicanas que hablan, esqueletos, brujas o murciélagos. Otros disfraces con demanda para Halloween son los de Maléfica y Lobezno; monjas terroríficas inspiradas en la saga «Expediente Warren», el payaso «It», la muñeca Anabelle; y clásicos como Freddy Krueger y Jason, de «Viernes 13».

Por otro lado, vuelve el festival «Hallofest», en su sexta edición, del 29 al 31 de octubre, que este año en Mutxamel, con «Hallokids», manualidades, pasarela de disfraces y música; «Pasaje del terror-manicomius»; «Real urban game. Hora de la medicación», y «Cena de terror. El último diagnóstico». «Elche de miedo» será el certamen audiovisual en TikTok que celebrará la localidad, además de un «real game» de retos en vivo inspirados en cine de terror.

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