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RCD Mallorca | Crónica de un descuento fatal

El Mallorca acusa falta de madurez e inteligencia para cerrar el partido en Mestalla y despilfarra una ventaja de dos goles entre los minutos 92 y 98 - Los de Luis García han dejado escapar tres puntos en los dos últimos choques

Luis García se desgañita en la banda de Mestalla. | EFE

Corría el minuto noventa en Mestalla y la felicidad brotaba a raudales en el Mallorca. El electrónico reflejaba una justa ventaja de dos goles. En el campo, se amontonaban sonrisas tras un esfuerzo defensivo, felicitaciones tras una recuperación y ánimos ante una victoria que ya se daba por hecha. En la grada, un centenar de mallorquinistas se congratulaban de haber acompañado al equipo en la que iba a ser la tercera conquista de Mestalla en su historia. Pero ese capítulo tendrá que esperar. Dos goles entre el minuto 92 y 98 borraron de un plumazo la alegría y la sustituyeron por enfado, decepción y nerviosismo. Dos puntos más volaron de las manos del Mallorca lo que, unido lo ocurrido ante la Real, son tres que los bermellones han dejado de comprar y que les hubiesen situado a un pasito de Europa con 15 en la tabla y muy lejos del descenso.

El Mallorca jugó a las mil maravillas en Mestalla, eso nadie lo puede ocultar. Maniató como quiso al Valencia, asestó los golpes cuando debía y se parapetó cuando tocaba. Pero todo ese conglomerado de fútbol, esa idea de personalidad y competitividad del equipo, queda ensombrecida por un descuento terrible, un tiempo añadido de siete minutos que tardará en borrarse de la memoria y que rebaja la euforia vivida hasta el minuto 90.

No se sabe lo que le ocurre al equipo cuando llega el tramo final. El vértigo de puntuar casi le causa un disgusto ante el Levante y le costó una derrota ante Osasuna. Esa falta de tranquilidad para cerrar los partidos es un problema que deben solucionar todos, porque sino, cada vez que llegue el fatídico descuento, el run run en la cabeza de los futbolistas comenzará a tronar con fuerza. El Mallorca rezuma juventud y poca experiencia en la categoría, una media de edad baja que le permite tener jugadores atrevidos y sin peso en las piernas, pero que le perjudica en los instantes claves donde la edad y el poso supera a lo táctico. No se puede marchar un partido en el que vences por dos goles de ventaja en los últimos seis minutos.

Lo ocurrido en Mestalla entre el 92 y el 98 es para olvidar. En el segundo minuto de añadido, Guedes recibió lejos del área, condujo sin oposición y soltó un zapatazo que Russo intentó despejar con la cabeza, modificando la trayectoria del disparo y haciendo imposible que Reina llegara. 1-2 y un mundo por delante. Aquí el Mallorca se tambaleó y los fantasmas de Anoeta sobrevolaron la cabeza de todos. Y cuando el electrónico marcaba el 96, Jaume Costa recuperó una pelota con todo el Valencia volcado. Todo el equipo y el banquillo le gritaron que buscara a Fer Niño, totalmente solo en el centro del campo. El valenciano le metió un pase en largo en la que iba a ser la última jugada del partido.

Una mala decisión

Todo dependía del mallorquín, que tenía varias opciones sobre la mesa y en ocasiones eso no es bueno para un delantero. Disparar, viendo que Cillesen estaba muy adelantado; irse a una banda o hacia la esquina para que el tiempo pasara o encarar al guardameta holandés. Pero buscó una falta de Paulista que no existió. El mallorquín, que cumplió ayer 21 años, seguro que habrá madurado con tan solo ver repetida la acción -el propio Luis García reconoció que el partido podría haber acabado ahí- y decidirá mejor en la siguiente ocasión. El final ya es conocido. El Valencia siguió la jugada. Centro de Manu Vallejo, Marcos André tocó hacia atrás y Gayà igualó.

El Mallorca lleva dos directos en una semana y cabe esperar qué reacción ofrecerá el equipo cuando se avecine el tramo final en los próximos partidos, empezando por el de este miércoles ante el Sevilla.

Una racha preocupante | El Mallorca suma 5 puntos de 21

El Mallorca continúa viviendo de su buen inicio de campeonato, porque acumula una racha de tan solo cinco puntos de los últimos 21. En estos siete partidos, el Mallorca ha logrado una victoria (Levante), dos empates (ante Villarreal y Valencia) y cuatro derrotas (Athletic, Real Madrid, Osasuna y Real Sociedad). Pese a ello, el conjunto que dirige Luis García Plaza continúa en la zona media de la tabla con doce puntos, a seis del descenso que marca el Alavés, a pesar de su triunfo a domicilio frente al Cádiz.

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