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Un golazo de Primera División para empezar

Oliván culmina con una definición sublime un soberbio pase de Dani Rodríguez

Dani Rodríguez celebra con Mboula, Raíllo y Oliván el tanto. | G. BOSCH

El Mallorca es un recién ascendido, pero ya sabe lo que es marcar golazos de Primera División. El tanto de Oliván, que adelantaba a los suyos en el minuto veinticuatro, es de los que levanta a los espectadores de cualquier estadio. No fue tan espectacular como la recordada chilena de Abdón en Almería del curso pasado, sin ir más lejos, pero es un ejemplo de talento en la elaboración y definición justo en la máxima categoría, donde apuntan todos los focos. Y los protagonistas fueron tres jugadores que fueron protagonistas en Segunda la temporada anterior y que ahora fantasean con lucirse en la elite.

Galarreta recibió el balón en el centro del campo, levantó la cabeza y envió un buen pase a Dani Rodríguez, que sacó la varita mágica para sorprender. El gallego se inventó un pase, que recordó al mejor Ibagaza vestido de bermellón, al espacio que dejó sin reacción a la defensa del Betis para que Oliván, con mucha fe, dejara de ser lateral para convertirse en ariete. El catalán remató a la primera con la izquierda, con toda la intención, para dejar sentado a un desesperado portero del Betis, Rui Silva. Una diana a la altura de la categoría a la que ha regresado el Mallorca.

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