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Diario de Mallorca

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Medio Ambiente

Un estudio detecta contaminación fecal habitual en una zona del Port de Pollença

El informe elaborado por el IMEDEA localiza la «principal fuente» de degradación de la bahía en la playa de Albercutx

Aguas en mal estado en la zona de Albercutx, en una imagen de archivo. D. M.

El informe integral sobre el estado de las aguas y ecosistemas marinos de la Bahía de Pollença elaborado por el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA), encargado por el ayuntamiento ‘pollencí, ha confirmado los problemas recurrentes de contaminación fecal que afectan al Moll del norte de la isla. Concretamente, el estudio localiza el mayor problema en la zona de litoral que se extiende desde el puerto deportivo a la base aérea, donde «los valores indican la existencia de contaminación fecal», cuya «principal fuente» se ubica en la playa de Albercutx. En este punto crítico del puerto «el aporte no es constante, aunque sí habitual», y la depuradora no es responsable, ya que su influencia «se descarta como fuente de la contaminación microbiológica en la zona interna de la bahía».

Así, el informe de IMEDEA llega a la conclusión de que el deterioro ambiental del puerto «parece estar más relacionado con pérdidas en la red, urbanizaciones no conectadas a la misma y/o problemas en la red de pluviales», si bien avisa de que el hecho de que la depuradora descargue en el torrente «hace que sea una fuente continuada de contaminación fecal».

Por contra, las zonas de baño ubicadas al sur del puerto deportivo, en dirección a la playa de Llenaire, «son aptas para el baño» porque «menos del uno por ciento de los muestreos superan los límites establecidos en la legislación». También observa una «mejora en la calidad de las aguas» porque la concentración de oxígeno disuelto ha aumentado y los nutrientes (nitratos, nitritos y fosfatos) han disminuido. En este sentido, el estado de la pradera de posidonia «es similar al de otras localidades de Mallorca», ya que presenta una densidad «normal e incluso elevada». También constata que «la diversidad y abundancia de especies podría ser más baja que en otras zonas de la bahía», un hecho que «requiere de estudios más detallados».

Zona «degradada»

El estudio concluye que la bahía de Pollença «no es una zona muerta», pero sí «degradada». «Hay una fuerte presión antrópica que genera distintos niveles de degradación, pero es una zona funcional, no hay anoxia (falta de oxígeno)».

También destaca que el agua es apta para el baño, pero «con excepciones», principalmente en la citada zona de Albercutx, donde hay un «problema de contaminación fecal continuo». En esta zona, el porcentaje de muestras no aptas para el baño según la legislación vigente «varía entre el 1 y el 8 por ciento».

No obstante, el informe de IMEDEA concluye que la bahía de Pollença está «eutrofizada», por lo que se produce un exceso de nutrientes o materia orgánica que «desestabiliza el funcionamiento de los ecosistemas». En el caso del Moll de Pollença se detectan «altos niveles de fosfato y materia orgánica en el sedimento».

Un plan de vigilancia para mejorar la situación actual

El estudio de IMEDEA, que fue presentado la pasada semana en la sala de plenos, propone la activación del plan de gestión del Lugar de Interés Comunitario (LIC) de las bahías de Pollença y Alcúdia para «facilitar la mejora del problema» y porque «es crucial, dado su carácter integrador y convergente, lo que obliga a las administraciones a coordinarse». Según el citado informe, este plan de gestión «debería incluir un plan de seguimiento y vigilancia además de contar con los medios para implementarlo». 

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