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Diario de Mallorca

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Directora Gerente del Hospital de Manacor

Catalina Vadell: «El hospital de Manacor es tan querido porque fue muy luchado»

«Creo que siempre debemos estar agradecidos a esta generación que luchó por tener el hospital». «El centro siempre ha podido presumir de la cultura de la humanización»

Catalina Vadell posa con el cartel del 25 aniversario. | S.S.

El centro sanitario de la capital del Llevant ha cumplido este jueves 25 años. No hay duda de que la gran manifestación de 1987 fue «fundamental» para que fuera una realidad en 1997. En junio empiezan las obras de ampliación que en cinco años lo convertirán en un hospital «más moderno» 

¿Cómo recuerda los primeros días del Hospital de Manacor desde la distancia?

En 1997 vivía en Barcelona. Pero le puedo hablar de la ilusión que me transmitía mi familia desde Mallorca, que me explicaban cómo al fin en Manacor ya había un hospital con todo lo que ello significaba. Los compañeros que estuvieron desde los inicios y lo abrieron me cuentan la ilusión inmensa que sintieron. Fíjese que el promedio de edad de los primeros trabajadores era de 31 años, lo que significaba que para muchos era su primer trabajo; pensar que empezaban un proyecto allí donde todo estaba por hacer. Y también de cómo sentían una gran proximidad con la población, que agradecía muchísimo todo lo que se les daba. Es un hospital querido por toda la comarca porque fue un hospital muy luchado.

¿Hasta qué punto la manifestación de 1987 fue importante para conseguirlo?

La manifestación fue fundamental. La decisión a nivel político ya estaba tomada, y lo dicen personas que lo vivieron en primera persona. El segundo hospital público de Mallorca, el Palma II, debía estar allí donde después se construyó Son Llàtzer. Por tanto si no hubiera sido porque en Manacor hubo un grupo de personas que luchó mucho por el hospital y por la gran manifestación del 31 de octubre de 1987, evidentemente el año 1997 no hubiera habido un hospital en Manacor. Por tanto creo que siempre debemos estar agradecidos a esta generación.

¿Era una responsabilidad ser el primer hospital público fuera de Palma?

Yo me incorporé al Hospital de Manacor en 2006 como responsable del servicio de Oncología y no viví los primeros nueve años. Pienso que la responsabilidad era importante, porque debía demostrarse que un hospital en el que los políticos de la época no creían demasiado era necesario, que las cosas se harían bien. La historia ha demostrado que así ha sido. Tenían ese plus de responsabilidad adicional, porque aquello no era un capricho sino una necesidad.

¿Con cuántos trabajadores empezó y cuántos son ahora?

Hablamos de datos de 1998, porque el hospital abrió en abril del 97 y todavía había servicios que apenas se estaban empezando a poner en marcha. Con los datos ya estabilizados sabemos que la plantilla era de 478 trabajadores, cuando en estos momentos la autorizada es de 1.273, es decir que prácticamente la hemos triplicado.

¿Cuántas intervenciones se llevan a cabo anualmente en estos momentos?

En cuanto a actividad, las intervenciones quirúrgicas realizadas en 1998 fueron 5.745. Según las últimas cifras anuales que tenemos, que son las de 2021, han sido 6.738, pero debemos tener en cuenta también que el año pasado todavía estábamos viviendo una pandemia que ha afectado muchísimo la actividad del centro. Por lo tanto los números reales en un año normal del hospital como podría ser 2019, las intervenciones fueron 7.912. No son el doble, pero casi. Con las consultas ocurre un poco lo mismo. Durante 1998 fueron 106.685, mientras que en 2019 se realizaron 172.909 y en 2021 163.827. El número ha aumentado en más de un 70%. Con las urgencias ha pasado tres cuartos de lo mismo; en el 98 fueron 48.600 mientras que ahora anualmente estamos por encima de las 72.000... y todo ello con un hospital que ha cambiado poco de tamaño.

¿Cómo ha cambiado el hospital médicamente hablando? ¿Cuáles han sido los principales avances?

Es cierto que Urgencias ha crecido y que en Radiología tenemos una resonancia que no teníamos, pero los grandes espacios son los mismos. ¿Que cómo hemos podido hacerlo? Reinventándonos y buscando espacios allá donde se supone que no los había, adaptando consultas donde había pasillos, pero sobre todo la gran incomodidad de la falta de espacios se ha suplido con humanidad, con un trato humano extraordinario por parte de los profesionales, que ha hecho que la gente lo aceptara y no se quejara demasiado de los problemas de espacio. Recuerdo cuando durante muchos años durante el período de gripe en invierno, cuando estábamos casi saturados, debíamos tener enfermos en los pasillos y les ofrecíamos poder ir a otro hospital, a Muro o al Hospital de Llevant... y ellos decían que querían quedarse. Esto es amar y tener confianza en un hospital. Todo ello es gracias a la parte humana.

¿El factor humano han compensado pues estos años de estrechez de la infraestructura?

Eso es… Más que hablar de máquinas y espacios lo que destacaría es cómo se va adaptando la actividad sanitaria a los nuevos tiempos, cómo cada vez se hace más trabajo en equipo y en equipos multidisciplinares: médicos, enfermeras, fisioterapeutas. Cómo esta cultura de la humanización, de la que el hospital de Manacor ha podido presumir siempre, se está consolidando. Tenemos una comisión de humanización de la atención sanitaria, buscar la excelencia entre todos. Cómo apostamos por herramientas de gestión más eficientes y por la modernización.

¿Cómo imagina el Hospital de Manacor dentro de 25 años?

Uno de los objetivos por los que hemos luchado durante muchos años todos los profesionales y yo particularmente como gerente, ha sido la necesidad de crecer en espacios, pero no sólo para ser más grandes sino por dar una mejor atención. Los espacios significan confort, poder dar a profesionales y pacientes las herramientas de calidad para mejorar la atención sanitaria. El Plan Director ya es una realidad y en julio empezarán las obras. No dentro de 25 sino dentro de 5 años será un hospital mucho mayor, más moderno y espero y deseo que con la incorporación de nuevas tecnologías sin perder la ilusión y la humanidad. Particularmente espero dentro de 25 años ser una anciana que necesitará mucho el hospital [sonríe].

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