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Diario de Mallorca

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Las casetas de Son Flor, derruidas "por deficiencias", se reconstruirán con un diseño respetuoso con el paisaje

La Asociación Son Quint alertó el pasado diciembre sobre el elevado impacto visual de las estructuras de los huertos urbanos en la ‘possessió’ palmesana

Casetas huertos urbanos de Son Flor.

Cort ha ordenado derribar las casetas de los futuros huertos urbanos de Son Flor tras hallar deficiencias en la construcción. 

Desde el Ayuntamiento explicaron a este diario que los técnicos de Infraestructuras, en una visita de obras, detectaron defectos en la ejecución de las obras de las casetas para almacenar herramientas en los futuros huertos urbanos de Son Flor «debido a una mala ejecución de la obra: la estructura era inestable, las puertas tenían deficiencias y la cubierta estaba mal anclada», señalan desde Cort. 

A raíz de estos defectos, el Consistorio encargó a la empresa que se había subcontratado que demoliera las estructuras y las volviera a construir. «Se aprovechará la demolición y reconstrucción que se está llevando a cabo estos días para mejorar la estética de las casetas con unas tejas tipo árabe y un mejor revestimiento. En este sentido, la nueva construcción tendrá un acabado mucho más acorde con el paisaje de esta zona de Palma», señalan.

Hay que recordar que la Asociación Son Quint-Parc Natural de Ponent ya advirtió el pasado diciembre del elevado impacto visual que causaban estas obras de construcción en un elemento catalogado, como es la possessió de Son Flor. La entidad dirigió un escrito a Urbanismo y solicitó la paralización de las obras, así como la evaluación por parte del departamento de Patrimonio, con el fin de que las estructuras se adecuaran al entorno paisajístico de la possessió.

Estas tareas de demolición no tendrán sobrecoste para Cort, sino para los subcontratistas que las ejecutaron. Se trata de una partida que depende de las inversiones del contrato de mantenimiento de parques y jardines. 

Ante ello, el presidente de la Asociación Son Quint, Joan J. Prats, opinó que se cae en el peligro de que «el contratista estire dicho contrato de mantenimiento de zonas verdes para recuperar el gasto".

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