14 de septiembre de 2019
14.09.2019
Entrevista

Dora Romaguera: "Comemos demasiado, consumir menos calorías alarga la vida"

14.09.2019 | 02:45
Dora Romaguera, investigadora en nutrición con proyección mundial

Dora Romaguera (Palma, 1979) es "investigadora del Idisba y madre", y fue galardonada en los premios Jóvenes Investigadores. Acaba de firmar como coautora un estudio que asocia los refrescos con una mayor mortalidad y que ha sido portada del prestigioso JAMA, Journal of the American Medical Association.

—Para que se haga cargo del tipo de entrevista: "¿Bebe Coca-Cola?"
—No. De forma ocasional, le añado un poco de limonada a la cerveza en una clara. Y no me siento culpable.

—La industria ha replicado de inmediato a su estudio asociando los refrescos con una vida más corta.
—No me sorprende, han de defender sus productos. Nuestro estudio es observacional, con 452 mil personas, y no establece causalidad, pero es el mejor hasta la fecha.

—¿"Asociado" a mayor mortalidad significa que no están ustedes seguros?
—La asociación que establecemos entre refrescos y mortalidad es estadísticamente significativa, es un criterio que lleva a la causalidad. ¿Provocan muertes? Para eso necesitaríamos someter a gente a su consumo. Los epidemiólogos somos muy rigurosos.

—A toda portada en el JAMA, eso es la gloria.
—Para mí no. Me siento más orgullosa de un artículo en que acompaño a mis estudiantes. Los estudios con cohortes tan grandes son fáciles de colar en grandes revistas.

—Estos éxitos también despiertan celos.
—Seguro, pero no los he notado. Soy joven todavía, y los temas de celos o de choque de egos son más masculinos y propios de carreras avanzadas.

—¿Un delgado que bebe refrescos es mejor que un obeso que no consume cola?
—La obesidad es un factor de riesgo más importante para la salud que el consumo de refrescos, pero la persona delgada desarrolla obesidad a la larga.

—¿Sufrimos una epidemia de obesidad?
—Sí, tanto en el mundo entero como en España en concreto, con el agravante de que es uno de los países con tasas de obesidad infantil más alta.

—Debe haber una jerarquía de nocividades.
—Hay informes de la Organización Mundial de la Salud que establecen el porcentaje de muertes atribuible a diferentes estilos de vida: Tabaco, obesidad, alcohol, sedentarismo y dieta.

—El filósofo Rubert de Ventós me contó que dejó de fumar y no podía pensar.
—En el caso del azúcar, el cuerpo puede conseguir la glucosa con otros alimentos. En el día a día, la gente se engancha a la cafeína, no tan mala para la salud como el azúcar.

—¿Si el azúcar es malo, los edulcorantes son peores?
—Una cola light no es inocua como una botella de agua. Los edulcorantes no se consideran tóxicos a día de hoy, pero los tomaría con moderación.

—Esta se la sabe, Donald Trump (72) y el riquísimo Warren Buffett (89), a dieta de cola.
—Y "mi abuelo que fumaba a los 98 años". Siempre tenemos la paradoja de gente de vida sana que desarrolla enfermedades, solo podemos decir que los consumidores de refrescos corren más riesgos. Y veremos cuánto dura Trump.

—¿Prefiere no correr riesgos?
—Soy una persona prudente, pero nada talibana. Solo he ido una vez al McDonald's con mis hijos, pero no me obsesiono con lo que comen, o si consumen ganchitos.

—Cada vez hay más nutricionistas que abogan por el ayuno puro y duro.
—No sé si el "ayuno intermitente" tiene evidencias, pero comemos demasiado. Sabemos que consumir menos calorías alarga la vida de los animales, y probablemente también es válido en las personas.

—Si se asusta demasiado a la gente, se resignan.
—Por eso opino que no deberíamos ir tanto a la prensa, porque corres el riesgo de confundir a la población y de asustarla con un montón de resultados no concluyentes.

—Ninguna actividad supera en machismo a la ciencia.
—Existe un techo de cristal importante. El ochenta por ciento de los catedráticos y profesores de investigación son hombres. Son carreras muy competitivas, que las mujeres tienden a abandonar a los treinta años con la maternidad. Tienes contratos temporales, yo fui becaria hasta hace dos años.

—¿Qué piensa usted del 'caso Minerval'?
—Me llama la atención que se saltaran todas las reglas existentes en la experimentación con seres humanos.

—Se define "investigadora y madre", ¿en este orden?
—No, mi familia es ahora lo más importante. Practico la conciliación, recojo a los niños del colegio. Sin ellos viajaría, iría a más Congresos. He dejado de hacer cosas.

—¿Cómo seguirá canalizando su evidente ambición?
—¿La tengo? Soy bastante hormiguita trabajando y, sin falsa modestia, he recibido muchos reconocimientos que no sé si son justificados. Tengo visibilidad, pero quiero ser feliz haciendo mi trabajo.

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