Listas de espera para el examen práctico de conducir en Mallorca: «Mínimo cuatro meses»

Las autoescuelas observan impotentes cómo los listados van aumentando exponencialmente, y continúan lamentando que en la Dirección General de Tráfico «siguen faltando examinadores»

Una autoescuela ubicada en la calleManacor.

Una autoescuela ubicada en la calleManacor. / Manu Mielniezuk

Jordi Sánchez

Jordi Sánchez

«Tendrás que esperar unos cuatro meses para presentarte al examen práctico». Esta es la respuesta más común que las autoescuelas de Mallorca ofrecen cuando les preguntan sobre la disponibilidad de fechas para realizar el examen práctico de conducir.

Las grandes cargas de trabajo a las que se ven sometidos los examinadores de la Dirección General de Tráfico, quienes se encarga de gestionar las fechas de examen, así como de decidir las plazas que corresponden a cada autoescuela y evaluar a los alumnos, además de la cada vez mayor demanda para sacarse el carnet, está saturando poco a poco un sistema que lleva ya varios años al borde del colapso.

Durante el verano, los examinadores tuvieron que realizar horas extraordinarias para poder desatascar las listas de espera y se incorporaron dos de refuerzo en Palma, como parte de una medida a nivel estatal que incorporó a 60 en todo el territorio nacional.

Sin ir más lejos, unos 18 examinadores tuvieron que desplazarse desde finales de septiembre hasta principios de octubre desde Palma hasta Ibiza para poder dar apoyo al único funcionario que se encontraba examinando en la isla. Esto, supuso un incremento de la carga de trabajo de los examinadores restantes en Palma.

Desde las autoescuelas observaron -y observan- impotentes cómo las listas de espera crecen exponencialmente sin que puedan hacer nada para remediarlo, viendo cómo algunos alumnos abandonan por la urgencia que supone sacarse el carnet.

Posibles causas

Desde una autoescuela con varias franquicias en la isla, apuntan a que «Tráfico tiene falta de personal», mientras que desde otra con sede en Palma reforzaban su teoría afirmando que «siguen faltando examinadores». Reconocen que «está todo un poco colapsado», y la mayoría de centros coinciden y comparten el mismo punto en relación al personal de la DGT.

Sin embargo, una pequeña autoescuela familiar de la capital balear ofreció una teoría alternativa: «Puede haber pocos examinadores, pero la gente que suspende también se va acumulando. Los alumnos quieren presentarse cuanto antes, aunque no estén formados al 100%, por lo que muchos terminan suspendiendo y tienen que volver a examinarse. Luego vuelven a apuntarse, y así las listas de espera van aumentando cada vez más». «Es el pez que se muerde la cola», sentenciaba.

Convocatoria del SOIB

Tal y como explica la secretaria ejecutiva de la federación Empresarial Balear de Transports (FEBT), Petra Mut, el SOIB, dependiente de la conselleria d’Empresa, Ocupació i Energia, lanzará una convocatoria en coordinación con varias autoescuelas para la obtención de los permisos clase D y C dirigida tanto a desempleados como a trabajadores en activo.

Esto supondrá en un futuro un incremento del número de alumnos que se presenten a los exámenes prácticos, ya que este programa financiará la formación teórica y parte de la práctica de aquellos que se adhieran, por lo que se abrirá una nueva vía para examinarse. Se calcula que unas 150 personas podrán beneficiarse de estas medidas.

Mut asegura que «hay que confiar» en que la DGT preverá este incremento y que «estarán preparados», aunque también reconoce que en caso de no estarlo, las ya largas listas de espera crecerán todavía más.

«No sé qué hacer, no podría ir y volver al trabajo cada día en tren»

Pere Martínez es estudiante universitario en la UIB. Está a punto de cumplir 21 años, y en vísperas de terminar la carrera y ponerse a trabajar, decidió empezar con los trámites para poder sacarse el carnet de conducir.

Recientemente aprobó la parte teórica, y se dispuso a comenzar las prácticas, ya apalabradas con la autoescuela y que procedería a pagar por packs.

Sus padres le pidieron si podría preguntar a la autoescuela cuándo podría examinarse, para así poder calcular las clases que podría dar y calcular el coste que iba a tener todo el proceso, que no suele ser bajo.

«Cuando fui a preguntar me dijeron que mínimo unos tres o cuatro meses hasta la primera fecha», lamentaba Martínez.

Para él resultaba fundamental poder sacarse el permiso de conducción cuanto antes, ya que ante la posible desaparición de la gratuidad del transporte público para el próximo año, así como la aparición de una oferta de trabajo en sa Pobla con incorporación a finales de enero -siendo él residente de Palma- habían incrementado su urgencia.

«No sé qué hacer, porque era consciente de que esto no se saca en dos semanas, pero esperar cuatro meses me parece exagerado», criticaba.

Al haberse matriculado ya, la opción de buscar una nueva autoescuela resulta poco rentable. «Yo me muevo mucho en transporte público, aprovecho que es gratis ahora, pero no podría ir en tren cada día al trabajo y volver», concluyó.