Crecimiento poblacional, mayor coste de la vida o insularidad: el Govern será «exigente» en la negociación para reformar el sistema de financiación

Economía pide una renovación «urgente» del actual para que tenga en cuenta retos como la sobrepoblación, el mayor coste de la vida o la insularidad

Consideran que el Gobierno no puede abordar la condonación de deuda a partir de anuncios en los medios

El conseller de Economía, Toni Costa, durante un momento de la entrevista. | ENRIQUE CALVO

El conseller de Economía, Toni Costa, durante un momento de la entrevista. | ENRIQUE CALVO / g.p. Guillem Porcel

Guillem Porcel

Guillem Porcel

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, decidió esta semana reabrir el gran debate de los últimos años para conseguir un acercamiento de los partidos nacionalistas: la reforma del sistema de financiación. Aunque advierte que «no será fácil ni se hará en una semana». Este posicionamiento ya ha puesto en alerta al Govern balear, que prepara una estrategia «exigente» para hacer frente a la «infrafinanciación injusta» que vive Balears.

Desde la conselleria de Economía y Hacienda enfatizan que el actual sistema lleva caducado nueve años, desde 2014, y consideran «urgente» que se renegocie con celeridad porque la situación de esta Comunidad Autónoma ha cambiado sustancialmente: «Somos los segundos que más aportamos y los novenos en recibir».

Denuncian que esta situación tiene consecuencias directas en la calidad de vida de los ciudadanos de las islas: «Ofrecer unos buenos servicios públicos es más costoso porque somos una región insular y, por tanto, el nuevo sistema debe tener en cuenta criterios como el crecimiento poblacional —el Instituto Nacional de Estadística (INE) prevé 300.000 habitantes más en 15 años—, el mayor coste de la vida, la población flotante o la insularidad».

Este último factor, expresan, será determinante a la hora de negociar y ponen como ejemplo la necesidad de incluir un plus de insularidad para atraer y fidelizar a los funcionarios que vengan a trabajar a las islas, desde policías hasta sanitarios.

En este sentido, dejan claro que habrá dos modelos antagónicos: la España que se llena, donde está incluida Baleares, contra la España que se vacía: «Necesitamos más recursos para hacer frente a los importantes gastos que tenemos y tenemos que mejorar las infraestructuras».

Una de las reivindicaciones del Govern será tener una mayor autonomía tributaria, una medida que contaría con el beneplácito de Hacienda. «Los principios son claros: suficiencia y autonomía fiscal de las comunidades autónomas», aseguraban desde el gabinete de María Jesús Montero esta misma semana.

Costa considera que se ha permitido una descentralización de competencias fundamentales como sanidad o educación, que conllevan un gasto muy importante para las arcas de las comunidades, y por ello reclama que se descentralicen también los ingresos. En este sentido, critica que el PSOE se considere federalista «pero aprueba un Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas que es totalmente centralista».

La izquierda criticó al Govern por enviar un mensaje «muy negativo» al Estado con la eliminación del Impuesto de Sucesiones y Donaciones porque supone «menospreciar» una fuente importante financiación y repercutirá a la hora de negociar, aunque en el Govern consideran que este posicionamiento es erróneo ya que podrán acreditar el gran potencial recaudatorio de Baleares a través de otros impuestos como el IRPF o el IVA, que compensarán la rebaja fiscal

Aquí también entra la condonación de la deuda. Consideran que no se puede abordar con globos sonda sino que debe ser hacerse en el Consejo de Política Fiscal y Financiera: «Es mucho dinero y debe hacerse para todas las comunidades, no solo para algunas».