La Federación de Industria, Construcción y Agro de UGT se ha negado a firmar el calendario laboral de la construcción de este año, acordado únicamente por la patronal y CCOO, por no incluir su propuesta de incorporar la jornada intensiva durante los meses de julio y agosto.

En una nota de prensa, la organización sindical explicó ayer que tenía un acuerdo verbal con CCOO en relación al calendario que fija los días laborales y festivos en 2023 en el sector de la construcción, pero que finalmente UGT no ha firmado por no incorporar su propuesta de evitar el trabajo a partir de las 15 horas durante los meses de más calor.

Para el sindicato, el acuerdo deja «desamparados» a casi 50.000 trabajadores de Baleares en un sector que sufre una «altísima siniestralidad laboral», muy fuertes cargas de trabajo que se ven agravadas durante las horas de más calor, y una escasez de inversiones en prevención de riesgos laborales, según se puso de relieve.

Duras condiciones laborales

UGT añadió que «seguirá luchando» por mejorar las condiciones laborales de los trabajadores especialmente en los sectores de trabajo con condiciones más duras, y continuará denunciando cualquier falta de medidas de seguridad y riesgos laborales que se detecten en las visitas a obras.

Según se afirmó desde este sindicato, la jornada intensiva de verano seguirá siendo un objetivo «prioritario», exigido desde hace años por UGT y por los trabajadores de construcción, que a su juicio mejoraría de manera significativa sus condiciones laborales y su derecho a la conciliación.