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Regreso a las aulas

Reducir las ratios y mejorar la conciliación marcan las demandas educativas

Padres, asociaciones y sindicatos vuelven a priorizar las reclamaciones que se hacían antes de la pandemia, como mejorar las infraestructuras o buscar el equilibrio entre la vida laboral y la familiar

Alumnos del CEIP Aina Moll en su primer día de clase.

El tercer ‘curso covid’ ha recuperado gran parte de las reivindicaciones de la comunidad educativa. Con el estallido de la pandemia, sindicatos y asociaciones de Balears centraron sus esfuerzos en luchar para que las escuelas fueran lugares seguros, y muchas preocupaciones quedaron relegadas a un segundo plano. Ahora, en un inicio de curso más tranquilo en lo que a coronavirus se refiere, el sector se ha permitido recuperar las reclamaciones que eclipsó la irrupción de esta enfermedad.

La Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos (FAPA), el sindicato STEI Intersindical y la Asociación Nacional de Profesionales de la Enseñanza (ANPE) coinciden en muchas de sus preocupaciones. Las que más se repiten: rebajar el número de alumnos por aula, mejorar las infraestructuras educativas y apostar por la conciliación familiar.

Reducir el número deestudiantes por aula

La vicepresidenta de FAPA, Cristina Conti, asegura que el curso empieza con las «ratios altas», pero «no queda otro remedio» para que el curso sea presencial. «Se podría haber hecho un esfuerzo más grande para buscar espacios y hacer grupos más reducidos», manifiesta Conti. En esta línea, el portavoz del STEI, Lluís Segura, cree que apostar por la reducción de ratios no solo es una manera de luchar contra la covid, sino también una «medida pedagógica», porque los «resultados académicos son mejores» cuanto más se limita el número de estudiantes por aula.

Construir más centros y quitar aulas prefabricadas

El presidente en ANPE en Balears, Víctor Villatoro, recuerda que la población escolar no ha parado de crecer en esta comunidad, lo que debe reflejarse en un aumento y mejora de las infraestructuras. En resumen: «Hay que construir más centros», zanja Villatoro. En este sentido, el dirigente aplaude la inclinación del conseller de Educación, Martí March, por invertir en abrir nuevas escuelas, aunque «todavía queda mucho trabajo por hacer». Por su parte, la vicepresidenta de FAPA expresa su preocupación por los barracones: «Sabemos que algunos están ahí temporalmente y que desaparecerán cuando volvamos a la normalidad, pero hay otros que costará mucho quitar».

Los profesores con hijos confinados por contacto estrecho no tienen permiso retribuido para quedarse cuidándolos

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Que los ayuntamientos cedan suelo para construir colegios

En este punto, Conti recuerda que la tarea de encontrar los terrenos donde construir centros no es del Govern, sino de los ayuntamientos. En otras palabras, exige a los consistorios que planifiquen equipaciones de suelo educativo, ya que «muchas veces la Conselleria no construye porque no encuentra un sitio donde hacerlo». Por eso, recuerda que en Eivissa se encontró rápidamente un solar para construir un nuevo campo de fútbol, mientras que la prisa no fue tan apremiante para hacer lo propio con un instituto que debía estar acabado en 2007 según el plan de infraestructuras educativas.

Buscar el equilibrio entre la vida laboral y la familiar

El debate de la conciliación es de los más controvertidos. Por eso, el Govern se reunió el pasado lunes con representantes de los consejos insulares, agentes económicos y sociales y con asociaciones de padres para presentar el primer Plan de Conciliación de Balears. Desde ANPE, Villatoro asegura que «todo el peso de la conciliación recae sobre el profesorado», sobre todo en la época de la educación online, lo que deriva en una situación «inaceptable» para los docentes.

Que los profesores puedan quedarse con sus hijos confinados

Por su parte, el portavoz del STEI recuerda que los docentes de la escuela pública que son padres, en caso de tener un hijo en cuarentena por contacto estrecho, no tienen un permiso retribuido por quedarse en casa cuidándolos. Se trata de una «situación sobrevenida», de la que el maestro «no tiene la culpa», por lo que «no deberían dejar de cobrar» en caso de tener que faltar para quedarse con sus hijos confinados, alega el sindicalista.

Los profesores con hijos confinados por contacto estrecho no tienen permiso retribuido para quedarse cuidándolos

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Actividades extraescolares como medida de conciliación

Antes de la pandemia, las actividades extraescolares eran una de las medidas estrella para ayudar a los padres a conciliar y complementar la oferta educativa. Con el paso de la pandemia, estas clases, que se realizan fuera del horario lectivo, han tenido que reducirse hasta tal punto que desde FAPA creen que «costará ponerlas en marcha otra vez».

Adelantar la convocatoria de becas comedor

Conti también recuerda que una de las reivindicaciones históricas de FAPA es adelantar la convocatoria de las becas comedor para que se pueden solicitar al final del curso, y no al principio. Así, las familias empezarían el año escolar sabiendo si los pequeños podrán comer en el colegio, y los centros inician el curso sabiendo cuántos comensales tendrán.

Cumplir las medidas de distanciamiento sin reducir plazas

Los estudiantes todavía no saben cómo serán los exámenes de julio y septiembre pese a que ya han iniciado el curso

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En esta línea, la portavoz también ha pedido a la Conselleria «que se esfuerce» en buscar espacios más grandes para cumplir las medidas de distanciamiento sin reducir el número de comensales: «No podemos dejar a un niño sin comedor escolar porque no encontremos un sitio donde darle de comer. Es un derecho de las familias», apunta Conti.

Aumentar el presupuesto que se le dedica al sector educativo

Para el presidente de ANPE, Víctor Villatoro, una de las preocupaciones principales es el presupuesto que se le dedica a la educación en Balears. Se ha aumentado 49 millones de euros, y recientemente Madrid anunció que tienen 13.500 millones a repartir entre las diferentes comunidades autónomas. «Sin embargo, cuando reclamamos la parte que nos toca, la respuesta no fue satisfactoria», lamenta Villatoro. Las partidas no son finalistas, por lo que pueden no invertirse en educación si la comunidad así lo decide.

Que las familias no carguen con la revolución tecnológica

Pese a que parecía el problema del futuro, ya está aquí. Los colegios se digitalizan y las familias, en muchas ocasiones, no pueden soportar el peso económico que eso conlleva. Desde el STEI, Segura explica que esto ocurre porque algunas escuelas, por falta de presupuesto, obligan a comprar el equipo informático necesario. Los hijos de padres que no pueden asumir ese gasto se quedan atrás, y todo empeora en un escenario de semipresencialidad. En FAPA también reconocen el problema: «Parecía que la revolución tecnológica venía a salvarnos la vida y al final a las familias nos está costando un pastón», lamenta.

Planificar lo que pasará con los exámenes de julio y septiembre

La aplicación de la Lomloe elimina, en teoría, los exámenes de recuperación de julio y septiembre, en pro de una nueva manera de evaluar a los alumnos. Si bien, según Conti, el curso ya ha empezado y todavía no se sabe qué ocurrirá con estas pruebas. «Esto es lo de siempre, vamos a rebufo», manifiesta la presidenta, que cree que las fechas de exámenes «no se pueden cambiar a mitad de curso». En palabras de Conti, el problema «muestra una planificación bastante penosa» por parte de quien debe llevarla a cabo.

Vuelta al cole en Baleares con presencialidad total en las aulas G. Bosch / B. Ramon

Aumentar la indemnización por residencia de los profesores

El complemento de insularidad es una reivindicación a la orden del día en muchos sectores públicos de Balears. Sin embargo, según Villatoro, afecta de lleno a los docentes: «En Eivissa y Formentera las sustituciones de profesores son inviables. Si envías a un maestro a cubrir una baja de dos semanas, le cuesta más el hotel que lo que cobrará de sueldo», lamenta.

Reactivar la atención al alumnado de necesidades especiales

La comunidad educativa, según avisan desde FAPA y ANPE, está a la espera de ver cómo se reactiva la atención a la diversidad con las clases presenciales, en especial al alumnado de necesidades educativas especiales. El año pasado, muchos técnicos de refuerzo educativo tuvieron que hacer de tutores, por lo que se espera que este curso puedan volver a sus funciones y atender a los jóvenes que lo necesiten.

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