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Las consultas en Salud Mental solo aumentaron un 5% el pasado año en Baleares

El IB-Salut preveía un «tsunami» de citas por la pandemia que no se ha producido

El psiquiatra Oriol Lafau, Coordinador de Salud Mental de Balears, en su despacho. | B.RAMON

El psiquiatra Oriol Lafau, Coordinador de Salud Mental de Balears, en su despacho. | B.RAMON

El Servei de Salut de Balears creía que la pandemia de la covid-19 y la crisis económica que ha generado provocaría una auténtica avalancha de consultas en el área de Salud Mental durante el pasado año. Todo ello por las dificultades económicas y laborales que están sufriendo los ciudadanos de Balears. Sin embargo, los datos facilitados por el IB-Salut tan solo reflejan un incremento del 5% en las consultas de medicina mental, especialmente en Atención Primaria. En 2019 se atendieron 155.016 consultas en Salud Mental, mientras que el pasado año se contabilizaron 163.575.

Un dato importante a tener en cuenta es que Mallorca acapara gran parte de las atenciones por patologías mentales con unas 155.000 consultas en 2020, unas 9.000 más que el año anterior. En cambio, Eivissa, Menorca y Formentera se mantienen prácticamente igual de un año a otro. El coordinador de Salud Mental, Oriol Lafau, tiene una explicación concreta sobre el hecho de que Mallorca acapare el incremento de consultas mentales: «En las grandes poblaciones siempre hay más enfermedades mentales, como es el caso de Mallorca. En cambio, en las poblaciones pequeñas, como son Menorca, Eivissa y Formentera, la gente cuenta con un mayor apoyo familiar y de amigos que hacen piña para superar las dificultades».

En Mallorca se realizaron en 2020 un total de 31.340 consultas de salud mental por parte de enfermería, 49.294 de psicología y 74.001 de psiquiatría. Ello significa que más del 90% de las consultas de Balears se realizaron en nuestra isla.

Si comparamos las consultas mentales de los dos primeros meses del año 2021 con los de 2019 y 2020 en el conjunto de las islas comprobaremos cómo, respecto a hace dos años, el incremento de atención psiquiátrica y psicológica en la sanidad pública sería de un 7% y sobre 2020 solo de un 2%.

En concreto, en enero de este año se atendieron a 13.243 pacientes en Salud Mental por 12.552 en 2020. En febrero de este año se empieza a experimentar un aumento moderado, ya que se atendieron 15.126 pacientes por patologías mentales, mientras que en este mismo mes de los años anteriores se efectuaron en torno a las 13.800 consultas.

Mallorca acapara la mayor parte del incremento de consultas de salud mental de Balears

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Únicamente en Mallorca, durante los dos primeros meses de este año, psiquiatría realizó 13.078 consultas, 8.368 psicología y 5.182 enfermería mental. Ello supone unas 800 consultas mensuales más en febrero de este año con respecto a hace dos años cuando todavía no se notaban los efectos de la pandemia ni de la crisis económica.

Un aspecto curioso es que si bien han aumentado muy poco las consultas, la prescripción de fármacos, como antidepresivos o ansiolíticos, sí ha subido de forma importante. Se recetaron en 2020 un 4,8% más de ansiolíticos y un 5,6% de antidepresivos con respecto al año anterior.

En este caso, desde Salud Mental de Balears apuntan que «tenemos prácticamente los mismos pacientes, pero el incremento de prescripción de antidepresivos y ansiolíticos indica que se han tenido que aumentar las dosis a los enfermos habituales».

El tsunami tras el verano

Oriol Lafau explicó que en el IB-Salut preveían que a finales del pasado verano se podría producir un «tsunami de consultas en Salud Mental» a raíz de la crisis económica por la paralización de la actividad turística. No obstante, no ha sido así «debido a que la gente ha sabido llevar bien el confinamiento, los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) se han mantenido y ello ha llevado a que el incremento de consultas no supere el 5%».

El coordinador de Salud Mental de Balears comentó que incluso decidieron contratar a los 9 residentes de psiquiatría y psicología clínica que terminaban su formación el pasado año en previsión de este aumento de la demanda de atención por patologías mentales.

Pese a ello, están preparados por si este año llega el tsunami a finales de este verano en el caso de que la pandemia paralice por segunda temporada consecutiva la actividad turística. «Las enfermedades mentales están muy relacionadas con la situación económica y si este año la economía y el empleo no mejoran, puede que la avalancha de consultas se produzca tras el verano».

Las depresiones por pérdida del trabajo o por las dificultades económicas son las patologías más habituales que deben atender los profesionales de la salud mental cuando se produce una crisis económica como la actual.

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