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Flechazos contra los tumores mamarios

El club Tramuntana y Son Espases presentan el Proyecto Arkus por el que mujeres operadas se beneficiarán de esta práctica deportiva

Una mujer practicando el tiro con arco.

Una mujer practicando el tiro con arco.

Cuentan los mitos griegos que a las guerreras amazonas se les amputaba el pecho derecho para que no les estorbara a la hora de tensar el arco o lanzar un venablo durante sus belicosas andanzas. Ayer se presentó en el teatro Sa Societat de Calvià una iniciativa diametralmente opuesta: utilizar el tiro con arco para mejorar los linfedemas, una complicación que presenta el 15% de las pacientes a las que se le ha tenido que extirpar los ganglios de la axila como consecuencia de una intervención por cáncer de mama.

La oncóloga Antònia Perelló, coordinadora de la unidad de mama de Son Espases embarcada en esta iniciativa pionera en Mallorca que, bajo la denominación Proyecto Arkus, está auspiciada por el club de arco Tramuntana y el ayuntamiento de Calvià, explica que en muchas intervenciones por cáncer de mama es necesario extirpar los ganglios de la axila, intervención conocida como «vaciamiento axilar».

«Con el paso del tiempo, gracias a la técnica del ganglio centinela, hemos reducido el número de pacientes a las que hay que extirpar estos ganglios a aproximadamente un 20% del total», comienza la especialista.

Como consecuencia de este vaciamiento axilar, a un 15% de estas pacientes les surge una complicación postquirúrgica conocida con el nombre de linfedema. «Se les acumula líquido en el brazo y esta disfunción cursa con dolor, el brazo les pesa más y les provoca dolores cervicales, en el cuello o que tengan más dificultades para mover una extremidad que se ha vuelto más pesada», detalla.

La especialista, cauta, señala que «parece ser que realizando esta práctica deportiva (el tiro con arco), por la vibración del arco, disminuye el riesgo de desarrollar un linfedema».

La unidad de mama de Son Espases, con la colaboración de cirujanos y rehabilitadores, elegirá que pacientes se beneficiarán de unos cursos que comenzarán el próximo uno de febrero para aprovechar una meteorología más benigna para practicar este deporte al aire libre.

«Los requisitos para participar en este programa son estar en forma y haber estado sometida a ese vaciamiento axilar», concluye la experta animando a participar en una nueva terapia que, apunta, nace con estos cursos de iniciación aunque con visos de continuidad.

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